Muchas
veces hemos podido comprobar que estando preparandonos para despegar, la temperatura no
era excesivamente baja, y una vez en el aire incluso sin coger altura sobre el despegue,
nos hemos dado cuenta de que hace un frio que pela, y hemos tenido que finalizar el vuelo
mucho antes de que se acabaran las condiciones para el mismo, debido a no sentir los dedos
de las manos; esto se debe en parte a la posición que llevan las extremidades superiores
al volar en parapente ya que suelen ir un poco elevadas y la fuerza de la gravedad impide
un buen riego sanguineo de los dedos; y en otra buena parte al efecto del viento sobre
nuestros cuerpos calientes.
A este efecto
se le llama Temperatura Corporal Equivalente (ó sensación térmica); debido a que la
velocidad del viento, nos arrebata más rapidamente el calor corporal, por muy buenas que
sean nuestras prendas de abrigo.
En la
siguiente tabla podemos ver las Temperaturas Corporales Equivalentes dependiendo de la
velocidad del viento. La linea de 35 Kms/h. se encuentra destacada, ya que equivale
aproximadamente a la velocidad media que llevan los parapentes en vuelo.
Carlos
Cristóbal. |