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107
KM. DESDE PIEDRAHITA
Sabado 11 de Septiembre de 1999, 14 horas.
En el despegue de Peña Negra (Piedrahita) se nos pinta un día
de esos que tienen buen aspecto para un vuelo sin sobresaltos.
Viento prácticamente nulo; dos calles de nubes altitas ya desde
primeras horas, una instalada en el llano de delante del despegue
y otra en el valle de atrás, y con un grueso de las mismas muy
moderado. Lo cual nos indica que poco por encima de la base de
las nubes hay una inversión bastante fuerte que limitará con
casi total seguridad la posibilidad de tormentas; aunque por otro
lado, también nos dice que las ascendencias no serán muy
fuertes.
El viento que entra en el despegue es térmico (rachas de 0 a 25
km/h), y como es habitual en un día así en Piedrahita, hay
muchas posibilidades de cagarla cerca del despegue, ya que no
olvidemos, que éste se encuentra en un venturi (arriba del todo
de un amplio barranco), y si nos encontramos con una descendencia
en la transición que nos lleva a zonas un poco más abiertas, es
muy posible que todo nuestro vuelo consista en un bonito primer
plano de todos y cada uno de los robles que hay hacia el fondo
del valle.
Tres compañeros despegan en la primera tanda; les cuesta un poco
coger altura, pero para cuando estamos despegando los 4 restantes
ellos ya estan tirandose para el valle de atrás con 1.000 mts.
sobre el despegue. En la segunda tanda las cosas estuvieron
bastante más crudas; de los 4 pilotos, yo fuí el único que
tuvo suerte y pude remontar a unos 100 mts. del fondo del valle.
Ya en vuelo me enteré de que los colegas que se tiraron al valle
de atrás, aunque alguno consiguió subirse a la calle de nubes,
no pudieron hacer mucho más.
Resultado, me encuentro solo en el aire con no mucha altura y
como no sé que hacer "dada mi limitada capacidad de
criterio", me voy dejando llevar hacia el imán que
representa, para muchos voladores de Piedrahita, el Puerto de
Villatoro (habitual cuello de botella para los vuelos de
distancia en la zona). En las cercanías de éste y tras una
pelea mano a mano con la primera térmica rota del día cojo una
de las mejores ascendencias (+3,5), consigo subirme a base de
nube ya instalado en la calle que pasaba por delante del despegue
(3.600 mts.)
Una vez subido a la burra, recorro unos 10 kms. del valle de
Ambles por debajo de las nubes sin perder mucha altura (siempre
por encima de los 3.000). A partir de aquí cambia todo y
comienza la tónica del dia; es decir, transiciones eternas
bajando a unos -2,5 m/s hasta encontrarme a unos 300-500 mts del
suelo; normalmente sobre pueblos que, aunque mal, funcionaban
(ascendencias de 1,5 a 2 m/s y rotas); para con mucha paciencia
conseguir remontar hastas las cercanías de unos cumulos
"humilis-humilis" tirando a
"pequeños-pequeños".
Poco a poco van cayendo los kilometros hasta llegar a Avila donde
tras remontar sobre las mismas murallas de la ciudad, consigo
hacer unas fotos del tipo "plano-callejero" de la
ciudad. Horas más tarde me encuentro ya un par de pueblos pasado
Villacastín, a 300 mts. del suelo y como por arte de magia, con
el sol ya muy bajo, encuentro un +1 que con una paciencia que
creía que no poseía, me hace ganar 1.700 mts. (Aunque bastante
más paciencia tuvieron Gustavo y Julio al esperarme en el coche
durante este ultimo tramo del vuelo). Esta altura me dá para
hacer los ultimos 12 kms. de planeo con un poco de viento en
cara.
Nada más tocar tierra, y mientras hago la meada de rigor,
Gustavo coge mis intrumentos y me dice:
Techo 3.660 mts., Tiempo 5 h. 35 m., Distancia 107 Kms.
Abrazos..... Cervezas..... Cena regada con vino......
Champan...... Whisky............................ Resaca y demás.
Carlos Cristóbal. (Tigra 25, Apco)