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Alcemos
nuestro corazón hacia Ra-Horajti,
Que se complace en la región de la Luz,eternamente
vivo. El gran Atón vivo, que celebra la fiesta del sed, el Señor
de todo lo creado, Señor del cielo, Señor de la tierra, Señor
de la morada de Atón en Ajtatón.
Alcemos nuestra mirada al rey del Alto y el Bajo Egipto, el que vive de
Maat, el Señor de las Dos Tierras, Nefer-Ke-Peruré, el único
de Ra, el hijo de Ra que vive de Maat, el dueño de las dos coronas,
Ajnatón, que sea larga su vida.
¡Oh, Atón! Tú apareces en la perfección de tu
belleza, en el horizonte del cielo, disco viviente, creador de vida. Sales
en el horizonte de oriente, llenas cada región con tu perfección.
Eres bello, grande, brillante, elevado por encima de todo el Universo, tus
rayos rodean las regiones hasta el límite de todo lo que creas. Tú
eres el principio Solar, tú eres Ra, riges los países hasta
los confines, los sostienes para tu hijo, al que amas.
Aunque estás lejos, tus rayos tocan la tierra: Estás ante
nuestros ojos, pero tu camino celeste sigue siendo ignoto alos ojos de los
hombres.
Te pones en Occidente yel Universo queda en tinieblas semejante a la muerte.
Los hombres duermen en sus lechos con la cabeza bajo su manto, pues nadie
reconoce a su hermano. Ni siquiera se percatan si sus bienes les son sustraídos
de ante sus propios ojos.
Los leones salen de sus guaridas y los reptiles se tornan voraces. El mundo
yace en el silencio, en la más profunda de las tinieblas, cuando
el Creador descansa tras el horizonte.
Pero al amanecer tú resplandeces, Disco Solar, y surge el día.
Disipas las tinieblas, difundes tus rayos. El Doble País está en fiesta, los hombres se despiertan y se levantan.
Con su cuerpo, ahora puro, se visten, y sus brazos se extienden hacia ti,
adorándote. Los árboles y las hierbas reverdecen, todos los
animales que vuelan viven cuando tú sales. Las barcas izan sus velas.
Tus rayos penetran en el corazón del mar. El Nilo es un don tuyo
a los extranjeros, atodo animal del desierto, un don para la tierra amada,
Aha-Ka-Ptah, la tierra amada de Egipto.
Tú das la vida al hijo en el seno materno, tú das la vida
a toda criatura. ¡Cuán amplia es tu creación ysin embargo
nuestros ojos no la penetran! ¡Oh, Dios Único sin igual! Tú
creas un Universo según tu corazón-conciencia pese a que estabas
solo, pues eres el Único.
Tú ordenas armoniosamente las estaciones, desarrollas toda tu creación.
Creas el cielo a lo lejos yte alzas en él, abarcas con tu mirada
todo lo creado, permaneces en tu Unidad. Sales en tu forma de disco viviente
que aparece y resplandece que está lejos, pero también cerca.
Creas eternamente miles de formas a partir de ti mismo, pero permaneces
en tu Unidad. Ciudades, tierras, campos, caminos, ríos, todo ojo
te ve frente a sí.
Tú eres el Disco que crea el día por encima del Universo.
Cuando sales haces crecer todas las cosas para el rey. Pones en orden todo
el Universo, lo haces surgir para tu hijo, nacido de tu ser,
El rey del Alto y el Bajo Egipto, viviente en la Armonía Universal,
El señor del Doble País, Hijo de Ra, el que vive de Maat,
Dueño de las dos coronas, Ajnatón, que sea larga su vida,
que su esposa amada, la gran reina del Doble País, Nefertiti, viva
y rejuvenezca. Que así sea para siempre, eternamente.

©Aton, iluminando a Akenaton y familia.
Museo Egipcio de El Cairo
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