Este es un cuento empezado hace tiempo, y olvidado tras largas horas de trabajo intelectual sin obtener resultados.

La propuesta es que escribamos un cuento-culebrón para partirnos de risa, y así poder completar este maravilloso trabajo que quedó arrinconado en una estantería polvorienta de mi habitación polvorienta en mi polvorienta casa.

Así que... a pensar, y a escribir.