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Se
piensa que la confección de alfombras anudadas comenzó a
practicarse hace unos 3.500 años, en Asia central, región
de encuentro de muchas civilizaciones. Para protegerse de los rigores
del clima, las tribus migrantes fabricaban sus tiendas con pelo de
cabra. Este material – más largo y sólido que la
lana de oveja – llevó a los artesanos a desarrollar la
técnica del tejido liso, que producía telas suaves y
compactas. Las tiendas hechas con estos tejidos eran
prácticamente impermeables. La técnica se aplicó
luego a la confección de revestimientos para aislar el piso de
la tienda de la humedad del suelo de tierra. Habían nacido los
primeros kilims.
Con el tiempo, el arte del tejido fue evolucionando y los kilims se
utilizaron para otras funciones prácticas: como separadores de
ambiente en las tiendas, o como mantas, tapices de oración,
albardas y hasta mecedoras. Para mejorar los jergones rellenos con
hojas que usaban en sus tiendas o para poder plegar las colchonetas y
atarlas fácilmente sobre sus monturas, los nómades
comenzaron a imitar la textura de las pieles de animales, insertando
pelo a los tejidos básicos lisos: aparecieron así las
primeras alfombras de nudo aterciopeladas.En
una excavación, llevada a cabo en 1949 por el
arqueólogo ruso SIRudenko, se
descubrió una excepcional alfombra Pazyryk en medio de los
hielos del valle Pazyryk, en Liberia. Las pruebas de carbono 14
demuestran que la alfombra Pazyryk se tejió en el siglo V
a.C. Mide 1,83 metros de ancho por 2 metros de largo y tiene 3.600
nudos simétricos por decímetro cuadrado. La
avanzada técnica de tejido usada en esta alfombra demuestra
una clara experiencia en el dominio de este arte.
Fabricación de
las Alfombras
El Telar y
las
Herramientas
La alfombra tradicional
genuina, también llamada «alfombra oriental»,
está hecha de nudos, enlazados a mano sobre una tela lisa o
aterciopelada, y es producida en países cuya tradición de
tejido remonta a tiempos inmemoriales: Afganistán, Armenia,
Azerbaiyán, China, Egipto, India, República
Islámica del Irán, Marruecos, Mongolia, Nepal,
Pakistán, Rumania, Túnez y Turquía.
De forma alargada, la alfombra está confeccionada total o
parcialmente con lana, seda, algodón o yute. Los bordes
están protegidos por un doblez o una costura, y los hilos de la
urdimbre se anudan en los extremos.
El telar horizontal, es el
más primitivo. En la actualidad
sólo lo utilizan los nómadas. Consiste
simplemente en dos varas de madera entre las cuales se tienden los
hilos de lana en sentido longitudinal. Durante el trabajo, los hilos de
la urdimbre se mantienen tensos gracias a dos postes atados a las
extremidades de cada vara y clavados en el suelo.
El telar vertical
fijo, empleado casi exclusivamente en los centros de
producción de menor importancia, es también un
modelo rústico. Se trata de un marco vertical cuyos
travesaños soportan las extremidades de dos varas redondas y
paralelas llamadas enjullos. Entre estos dos enjullos se fijan los
hilos de la trama.
El telar llamado de Tabriz,
representa una mejora del telar vertical.
Fue inventado por los artesanos de esta población. Se usa un
poco en todas partes en los grandes centros de producción en
Irán. En este tipo de telar, los hilos de la urdimbre se van
enrollando del enjulio superior a la bobina inferior, bajo la cual
pasan antes de volver hacia el enjulio superior.
El telar de
enjullos rodantes, representa la versión
más evolucionada del telar vertical. Todo el hilo de
urdimbre necesario para el anudado de la alfombra está
enrollado en el enjulio superior, mientras que en la bobina inferior se
enrolla la alfombra según va avanzando el trabajo.
Las
herramientas utilizadas en la confección de una alfombra
son pocas y muy simples:
- El cuchillo sirve para cortar las hebras del
nudo
- El peine o carda está hecho de
varias
láminas de metal cuyos extremos se separan para formar los
dientes. Sirve para apretar el o los hilos de la trama contra la hilera
de nudos.
- Las tijeras, planas y largas, se usan para
repasar las hebras
de la alfombra.
Las
Materias Primas
Los materiales necesarios
para la confección de una alfombra oriental
son: lana, seda y algodón. La
lana y la seda se
usan sobre todo para
el terciopelo de la alfombra, y raramente en la urdimbre y la trama,
que normalmente son de algodón.
El algodón se
usa exclusivamente para la urdimbre y la trama. En ciertos tipos de
alfombra, como los de Qom o de Na'in, se mezcla con el terciopelo de
lana un hilo de seda. En las alfombras más valiosas el
terciopelo es de seda.
Los Tintes
Antes de la
aparición de los tintes sintéticos
(la anilina se descubrió en 1856 y la aparición
de los colorantes en Persia fue a finales del siglo XIX), los
tintoreros empleaban solamente tintes naturales, provenientes de
sustancias vegetales. Algunos de los tintes empleados eran:
-
El rojo obtenido de
la raíz de granza, que crece silvestre en una gran parte de
Irán.
-
Las hojas del
índigo daban un azul que podía ser muy oscuro,
casi negro.
-
Las hojas de la vid
proporcionaban los amarillos, también obtenidos a partir.
del azafrán (color más delicado), cultivado en el
Jorasán.
-
El verde se
obtenía mezclando azul y amarillo con sulfato de cobre.
-
Los colores naturales
de la lana proporcionaban los grises y el marrón, que puede
obtenerse también de la cáscara de nuez.
-
Se emplea la lana
natural de oveja o el pelo de camello negro para el color negro, para
el cual se usa también el óxido de hierro
contenido en la nuez de galla que afecta a los robles.
Hoy en día, la mayoría de los tintoreros usan
colorantes sintéticos (excepto entre los nómadas,
que todavía usan los tintes naturales); muchos de ellos son
colorantes al cromo.
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| anthemis
chia |
blue
copperas |
green
vitriol |
awsonia
inermis |
quercus
boissieri |
rubia
tinctoria |
Los
Nudos
Hay dos tipos de nudos: el
ghiordes y el senneh. En el ghiordes, la hebra de lana se
enrolla alrededor de dos hilos
de la urdimbre, de manera que se forma una espiral cuyas extremidades
vuelven a aparecer entre los dos hilos y el senneh, la hebra
forma una espiral alrededor de uno de los dos hilos de la urdimbre.
Algunos tejedores, queriendo ganar tiempo aunque se resiente la calidad
de la alfombra, anudan las hebras de lana en dos hilos de la urdimbre.
Los nudos se llaman entonces turkbâf jofti o
farsbâf jofti.
Es la calidad del anudado la que determina la calidad y el precio de
una alfombra persa. Una alfombra de calidad media contiene 2.500 nudos
por decímetro cuadrado, una alfombra de baja calidad
solamente 500 nudos por decímetro cuadrado. Una alfombra de
excelente calidad puede contener hasta 10.000 nudos por
decímetro cuadrado. 
Típicamente, una alfombra tradicional persa se anuda con un
nudo asimétrico nudo persa o senneh, mientras que la
alfombra tradicional turca se anuda con uno doble simétrico
(nudo turco o ghiordes). Finalmente, el proceso de nudo
simétrico usado en la alfombra tradicional turca da la
impresión de que la imagen está construida por
módulos en comparación con la alfombra persa
tradicional de nudo simple cuyo diseño es mucho
más delicado. El estilo tradicional, turco reduce
también el número de nudos por metro cuadrado.
Estos factores, han ayudado a crear la antigua y tradicional
popularidad de calidad de las alfombras persas.
Actualmente es habitual ver
alfombras tejidas en Turquía o
Irán usando uno u otro estilo, la única manera de
identificar el tipo de nudo usado es doblando la alfombra contra uno
mismo y observar la base del nudo.
Partes
de la Alfombra
-
Fronteras
secundarias: pueden ser interiores o exteriores (respecto al borde
principal) y son más o menos numerosos y más o
menos estrechas.
-
Frontera principal:
completa la ornamentación de la alfombra y
proporciona un equilibrio al conjunto.
-
Campo:
está constituido por la parte interna de la alfombra,
delimitada por los bordes del marco.
-
Esquinas: las
esquinas están formados por los ángulos del
campo.
-
Medallón
central: Los medallones son de formas variadas: circular, ojival, en
forma de estrella o poligonal.
Arquitectura de una Alfombra
La alfombra se confecciona a partir de un plano
llamado
cartón, que muestra la composición, la
disposición de la decoración y la de los motivos.
Un maestro, no forzosamente tejedor pero sí
quizás pintor, dibuja el cartón. Se distinguen
dos tipos: esquemas orientados y no orientados. Los primeros se
dibujan alrededor de un único eje de simetría
e imponen un sentido a la alfombra, que sólo se puede mirar
desde un único punto de vista. Las alfombras a menudo se
conciben de esta manera. En los esquemas no orientados las
alfombras pueden mirarse desde cualquier punto de vista ya que
sus dibujos no están orientados. La decoración
consta o bien de motivos continuos, o bien de motivos parecidos
repetidos.
Criterios de calidad comparativa
Inalterabilidad de los colores y luminosidad de la materia. Los tintes
no deberían desteñirse, y el tejido debería tener
un aspecto reluciente.
Densidad de los nudos. Mientras más nudos haya por unidad de
superficie, mejor es la calidad. Para evaluarla, proceda de la manera
siguiente: en el revés de la alfombra, cuente el número
de nudos por cm lineal de urdimbre (a lo largo del tapiz) y por cm
lineal de trama (a lo ancho); multiplique estos valores para obtener la
cantidad de nudos por cm2 (los nudos en pares, corrientes en
Afganistán, República Islámica del Irán,
Pakistán y Turquía, no deben contarse como dobles).
Tipo de nudo. En los estilos «persa» y «turco»,
el nudo se amarra alrededor de dos hilos de urdimbre. En cambio, el
nudo llamado «jufti» o falso enlaza cuatro o más
hilos. Esto reduce a la mitad el material usado en la alfombra y
disminuye el tiempo de confección, pero recorta también a
la mitad la duración de la alfombra.
Bordes con ribetes, orillos reforzados y flecos. Estos adornos permiten
mantener firmemente amarrados los nudos de pelo en los extremos de la
alfombra.
Diseño artístico. La calidad de la alfombra se valora en
función de la precisión del tejido de figuras
simétricas, la armonía cromática y la belleza de
la textura.
Glosario
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