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por bob
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"Sabe, oh príncipe, que entre los años del hundimiento de las torres y los del renacimiento de Moscú hubo una edad olvidada en la que el mundo estaba cubierto de brillantes webs, como un mar de electrones bajo las estrellas. La más orgullosa web del mundo era alfirk2050 que reinaba soberana sobre el soñoliento Oeste. Y aquí llegó el hombre gris, pelo escaso, ojos miopes, alt-tab en mano, para ensuciar con sus mugrientos dedos los enjoyados reinos del ciberespacio."
31-01-2006
EL ORIGEN DE LOS HOMBRES
GRISES.
Receta milenaria para fabricar un hombre gris.
Ingredientes:
70 Kg
aprox. de hombre gris.
65 Kg aprox. de mujer (previamente matrimoniados)
Un transistor A.M
Dispongan al hombre gris y su santa esposa tumbados boca arriba en la cama bañados en una oscuridad muy grande.
Uno junto al otro, hombro con hombro.
El hombre gris escucha con el transistor pegado a la oreja un programa de radio nocturno y deportivo, no importa cual.
El programa se interrumpe, suena la publicidad.
Contamos entonces con unos cinco minutos. No es conveniente dejarse llevar por las prisas, el apresuramiento es el peor enemigo de la grisitud y los que sucumben al deseo irrefrenable, tan pregonado hoy en día por el cine y la televisión, son los que más posibilidades tienen de engendrar gafapastas.
El hombre ha de rotar lentamente sobre el eje de su costado hacia la mujer, manteniendo el transistor en la oreja, basculando sobre el brazo hasta quedar posicionado sobre la mujer en situación procreadora.
Es esencial atinar en la primera maniobra, de no ser así habrá que esperar hasta la siguiente pausa publicitaria.
Una vez acoplados es el momento de las acometidas.
En el empellón es donde el coito del hombre gris adquiere carácter y personalidad. Es un movimiento leve impulsado por la flexión de los dedos de los pies, manteniendo la rigidez del cuerpo y estirando el cuello a cada acometida. Una cópula de tortugas, con mucho sube y baja de la nuez.
En llegando al clímax, el hombre gris expresará su gozo con una ligera vibración de las aletas de la nariz, pero manteniendo imperturbable el rostro y el transistor en la oreja. Advertencia: ¡Cuidado con no culminar antes del fin de la pausa publicitaria! ¡Podríamos estar concibiendo un moderno! Más de un arquitecto vanguardista y creativo publicitario anda por el mundo debido a que José María García llegó antes que el clímax.
Para ello es conveniente finalizar antes de las quince acometidas.
La retirada se efectuará con parsimonia, efectuando la rotación inversa a la del acople y sin despegar el transistor.
Dejar reposar durante nueve meses.