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Los nudibranquios son una especie de babosas de
mar, más científicamente gasterópodos, que tienen sus curiosidades.
IMPORTANTE:
Todas las fotos de este apartado son ampliables
para poder ver en detalle cada una de las
explicaciones.
Las branquias
Estos curiosos animalillos se caracterizan por
tener unas branquias en forma de penacho, como
un plumero, que exponen visiblemente a su fuente
de
oxígeno,
el agua del mar.
De hecho de ahí
les viene el nombre. Nudi de desnudas, branquio
de branquias.
Algunos de ellos
las pueden incluso retraer, de forma que podemos
confundirnos al ver que no hay branquias al
aire. Este es el caso, por ejemplo, de la
vaquita suiza.
En la foto de
arriba a la izquierda podemos ver una bailarina
española con la espectacularidad de sus
branquias al aire. En la de la derecha la
vaquita suiza que comentaba, con las branquias
retraidas.
El sexo

Es relativamente
común entre los animales marinos que su
sexualidad se
determine a edades avanzadas e incluso que haya
un cambio de sexo espontáneo o provocado por
causas externas, de forma que un macho puede
pasar a ser hembra; por ejemplo porque muera la
hembra dominante, de forma que el macho más
capacitado ocupa su lugar.
Pero el caso de
los nudibranquios va más allá, hasta el punto de
que cada ejemplar contiene en sí mismo los dos
sexos, es hermafrodita, y en el momento de la cópula
se produce un intercambio de forma que ambos quedan
fecundados al unísono.
Sin duda, es una
gran ventaja para la conservación de la especie
porque
así no tienen que esperar a encontrar un
congénere de sexo contrario, puesto que ambos
son útiles para la procreación.
La puesta

La puesta de los
nudibranquios queda desplegada en el medio
marino en una especie de cinta más o menos ancha
en función de la especie. Esas son las futuras
crías, suponiendo que ninguno de sus
depredadores acabe antes con ellas, claro.
En la foto de la
derecha se puede apreciar perfectamente a la
izquierda de los dos ejemplares.
Así que si alguna
vez te encuentras una cinta de color uniforme y
textura similar a una tela de rejilla muy
tupida, lo más probable es que estés ante una
puesta de nudibranquios o una liebre de mar, que
es un animal muy similar.
Los colores
Los nudibranquios
se sirven de sus colores para pasar
desapercibidos... O precisamente todo lo
contrario.
Algunos de ellos
incorporan a su piel el pigmento que adquieren
de su alimento, de forma que cuando llevan un
tiempo encima de una gorgonia amarilla, de la
que se alimentan, su coloración pasa a ser
idéntica a la de la gorgonia, con lo que
resultan prácticamente invisibles.

Pero por otro
lado, los hay de colores chillones que también
sobreviven a pesar de lo visibles que resultan.
Hay una regla de
sobra respetada por todos los animales marinos:
si algo es MUY llamativo, mejor no tocarlo
porque probablemente sea venenoso. Eso es lo que
pasa con los nudibranquios. Efectivamente hay
algunos que al ser ingeridos causan graves
problemas a su depredador, desde un sabor
realmente "urticante" hasta incluso la muerte.
Normalmente son los que tienen colores muy
saturados y contrastados.
Al parecer, dichos
depredadores han desarrollado un instinto que
para nosotros es conocimiento racional: si es
muy colorido déjalo en paz porque te puede
causar problemas.
De esta manera,
cuando ven a su posible presa, si sus colores
son chillones, prefieren no arriesgarse y pasan
de largo, incluso sin comprobar si son venenosos
o no porque el riesgo es demasiado alto.
Así, a lo largo de
las generaciones, los nudibranquios más
vistosos, algunos venenosos pero otros
inofensivos, han tenido mayores posibilidades de
supervivencia, y por lo tanto de dejar
descendencia a lo largo de sus vidas, mientras
que los menos llamativos, al resultar
aparentemente inofensivos para sus depredadores,
han acabado rápidamente en la panza de algún
pez, con lo que sus posibilidades de dejar
prole se han visto reducidas... Todo ello es lo
que ha llevado a que haya más nudibránquios
coloridos que mates y apagados.
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