2006
*Premio del público al
mejor espectáculo en las jornadas de teatro de Azpeitia 2007.
"Verás
el camino en todas las cosas. Iparra, Hegoa, Ekia,
Mendebala: la vida y la muerte, en un cruce de caminos.
En el camino encuentras y te encuentran. Aprendes y te aprenden. El
camino es el que elige, no el hombre. Te lleva por paisajes de luces y
sombras desde el pasado hasta el futuro, de lo conocido a lo
desconocido.
Por eso, todo viajero sabe en el fondo de su corazón que es
imposible volver."
Aukeran-Bideak:
Desde su fundación AUKERAN se ha caracterizado por poner de
relieve que vivimos en un mundo de mestizaje cultural, musical y
coreográfico. Por ello hemos buscado nuestro estilo usando la
fusión de ritmos, melodías y elementos del folklore
tradicional con la danza contemporánea, y fusionando los ritmos
más nuestros con músicas lejanas y a la vez familiares.
Y en el caso de BIDEAK entendemos que esta fusión es
especialmente oportuna, ya que el espectáculo reflexiona sobre
caminos y cruces de caminos, y sobre el intercambio que, al recorrerlos
durante generaciones, se produce. Iparra, Hegoa, Ekia, Mendebala: la
vida y la muerte, la creación y la destrucción, el amor y
la guerra en un cruce de caminos.
En el camino encuentras y te encuentran. Aprendes y te aprenden. Los
caminos que atraviesan nuestro país -en especial el Camino de
Santiago- nos pusieron en contacto culturas y tendencias, y permitieron
que músicas y danzas de toda Europa se mestizaran con las
nuestras. Por ello queremos que en BIDEAK tengan también cabida,
otras danzas y otros instrumentos.
Del Norte habrá ritmos binarios de Escandinavia, ritmos
ternarios de Escocia e Irlanda, fraseos y armonías de
Bretaña, instrumentos como uillean pipes (gaita irlandesa),
whistles, bombardas bretonas, tambores escoceses, hurdy-gurdy
(zanfoña)... Del Sur, ritmos ternarios árabes,
instrumentos como darbukas, tar, castañuelas, nay, etc. Y todo
ello se cruzará con nuestra propia tradición, nuestra
base: ritmos binarios y ternarios, ritmos de amalgama vascos (Binango,
Launango...) y zortzikos, instrumentos como alboka, txalaparta, txistu,
xirula, ttun-ttun...
¿Y qué contar con todo ello? Quizá que todo
viajero sabe en el fondo de su corazón que es imposible volver.
Que el camino es el que elige, no el hombre. Que te lleva por paisajes
de luces y sombras desde el pasado hasta el futuro, de lo conocido a lo
desconocido. Que se convierte así en un sendero de
superación personal, de curiosidad intelectual y de intercambio.
Que el nuestro es, por tanto, un camino metafórico, imagen de la
vida y del transcurso de la Historia.
Para tratar de plasmar estas ideas, integraremos en la creación
coreográfica y en la puesta en escena dos elementos
básicos: las cuerdas y las cintas, y ellas serán el nexo
que enlace todo el espectáculo. Las cintas son elementos
arraigados desde antiguo en las danzas tradicionales de nuestro
país. También las soka-dantzak están
abundantemente representadas en nuestro folklore. Y ambas pueden ser
también representaciones de ese camino en el que todos somos
viajeros, todos iguales.
Así, el viaje físico pasa a ser la alegoría de un
viaje espiritual. El camino nos lleva al conocimiento, a la conciencia
de la fugacidad de la vida y su división en etapas que llevan
del nacimiento a la muerte. Sobre este telón de fondo nos
proponemos proyectar nuestro BIDEAK, porque es cierto que a un lugar se
pueden llegar desde muchos caminos, y también que desde un solo
punto, no importa dónde se encuentre en el mapa, pueden salir
caminos que nos lleven a cualquier rincón del mundo.
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