Canción del Emperador nace como continuación natural de Canto del cavallero, uno de los mayores
éxitos del sello español Glossa. Esto se percibe hasta en la similitud de las portadas de los
compactos: si en aquel aparecía el austero y oscuro Retrato de Felipe II de Antonio Moro, en
éste aparece El Emperador Carlos V en la Batalla de Mühlberg, de Tiziano, con matices más
brillantes. El disco reúne algunas de las composiciones más bellas para este instrumento:
recercadas de Ortiz, fantasías de passos largos de Daza, Diferencias de bacas de Maymón y de
Páez, Diferencias del Conde Claros de Mudarra y Narváez, Al alva venid del Cancionero de
Palacio, Vos me matastes y una glosa sobre Tant que vivray de Fuenllana, Si la noche se haze
escura de Pisador y la Canción del Emperador de Narváez que da título al disco.
La vihuela alcanzó en España una gran popularidad a lo largo del siglo XVI, y fue una
alternativa del laúd, tan de moda en Europa desde finales del siglo XV. Fue definitivamente
destronada por la guitarra, hecho del que ya se lamentaba Sebastián de Covarrubias en 1611 :
"...pero después que se inventaron las guitarras, son muy pocos los que se dan al estudio de la
vigüela. Ha sido una gran pérdida, porque en ella se ponía todo género de música puntada, y
aora la guitarra no es más que un cencerro, tan fácil de tañer, especialmente en lo rasgado,
que no hay moço de cavallos que no sea músico de guitarra..." Y eso que Covarrubias no llegó al
siglo XX para "disfrutar" de algunos videoclips de la MTV en su antena parabólica...
José Miguel Moreno, que tañe aquí un instrumento de siete órdenes, es en cierta medida
responsable de la resurrección de la vihuela e inspirador de una joven generación de músicos
que han dedicado a ella su atención. A pesar de ello, la discografía para vihuela sigue sin ser
demasiado abundante, por lo que un compacto como este siempre es bienvenido. Las notas incluyen
una breve historia de la vihuela y de las formas instrumentales específicas que se crearon para
ella y las biografías o detalles curiosos de los compositores cuyas obras aparecen en el
compacto. Son de agradecer las diversas citas de autores de la época que hacen referencia al
instrumento, como la de Juan Bermudo, que explica cómo Mercurio inventó la vihuela usando
nervios de galápago para hacer las cuerdas, y se la dio a Orfeo, "porque era muy estudioso en
la Música". Como atractivo añadido, con la compra del disco se regala un CD con una antología
de las mejores grabaciones de José Miguel Moreno para Glossa. Un disco que incita a su disfrute
en las lánguidas y largas tardes otoñales que ya se aproximan.
GCD 920108
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