La lauda es el canto devocional -primero en latín y más tarde en lengua
vernácula- de las confraternidades laicas en Italia. Surge a mediados del
s. XIII, la época de las órdenes mendicantes. Muchos de los textos litúrgicos
que datan de aquel tiempo debieron ser concebidos para ser cantados, pero el
primer manuscrito que conserva notaciones melódicas primitivas es el célebre
Laudario de Cortona, que ha llegado hasta el aficionado a través de
versiones como la de August Wenzinger o la del Ensemble Vocal de Montpellier.
El rigor histórico de la utilización de instrumentos en los ritos litúrgicos
medievales continúa siendo, lo queramos o no, un problema sin solución.
Debido a la falta de indicaciones en las "partituras", sólo podemos apoyarnos
en las características estilísticas de las obras y en las alusiones
documentales de las crónicas y otros textos para emitir un juicio. La
iconografía medieval, en la que algunos grupos pioneros de la interpretación
de música antigua han pretendido apoyarse incluso para la reconstrucción de
los instrumentos musicales de la época es, cuanto menos, dudosa, ya que los
autores de las imágenes se basaban principalmente en los textos bíblicos, y
no necesariamente en la realidad más próxima. El artista del Medievo se
enfrentaba al tema sacro que intentaba representar de una forma absolutamente
idealizada, más conectada con la descripción de un místico que con la
experiencia cotidiana.
El canto cristiano era una especie de oración a Dios ampliada, proveniente de
la tradición judía, lo que explica el rechazo (éste sí, probado
documentalmente) de juglares y ministriles por parte de abades y obispos. La
música instrumental recuerda los cultos paganos, y es considerada como
excesivamente sensual, obra del diablo. La Iglesia sólo otorgaría un papel
preponderante a un instrumento, el órgano, vinculado al Paraíso, y en algunos
momentos a las trompetas, quizá relacionadas con el Juicio Final y con un
cierto afán triunfalista.
La audición de este compacto del Ensemble Cantilena Antiqua nos permitirá
apreciar las muy diversas influencias que afectaron al género de las laude
: la ballata italiana, el zéjel arábigo-andaluz, los bellos contrastes de
consonancias y disonancias de la polifonía de Aquitania e incluso el virelai
francés. Esta contaminación de la liturgia con otras melodías, algunas de
ellas más apropiadas para la danza que para una representación sacra causó el
terror de la Iglesia, que temía verse desbordada por esa especie de
"borrachera de Dios" que amenazaba con apoderarse de sus fieles, y al
parecer provocó la publicación de una bula pontificia que prohibía la
interpretación de las composiciones de los laudesi durante el culto.
El monasterio de San Colombano en la ciudad italiana de Bobbio era, en los
siglos XIII y XIV, un enclave privilegiado. Los códices de su scriptorium
son una prueba palpable de los contactos con St. Gall y con San Marcial de
Limoges. Indirectamente también existía relación con Santiago de Compostela,
ya que Bobbio es una de las escalas de las rutas de peregrinos entre Francia
y Roma. Las formas musicales empleadas permiten establecer un paralelismo en
tre las características del Llibre Vermell, las canciones de peregrinos de
Santiago de Compostela y el manuscrito de San Colombano, y puede inferirse
que el uso del acompañamiento instrumental era una práctica común en Bobbio.
Sea como fuere, resulta una delicia escuchar la gaita en Vernans rosa, la
flauta y las percusiones de Tu nobis des hodie o la pegadiza melodía de Ave
stella matutina, procedente del códice de Santa Maria dei Servi, que se
incluye aquí por su relación estructural con el códice de Bobbio. Los
infinitos problemas de lectura y transcripción y de comprensión de las
técnicas vocales que deben emplearse, que surgen siempre al enfrentarse a una
obra de estas características, son sorteados aquí sin el excesivo
engolamiento que se produce en otras interpretaciones. Además, las laude son
presentadas en el estricto orden del calendario litúrgico.
Por si algún avezado lector desea profundizar en el tema, recordaremos aquí
que la casa Arcana ha publicado recientemente un compacto de La Reverdie
titulado Laude di Sancta Maria, cuyas escrupulosas notas y bellísima
interpretación pueden servir como norte y guía de caminantes para los
incondicionales y fervorosos seguidores de las manifestaciones religiosas
del espíritu humano a través de la Historia de la Música.
SY 95141(También disponible A 34)
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