Opus 111: sexta entrega de la serie Tesoros del Piamonte, dedicada a Giovan Battista Fergusio (1582-1628)

Los agradables devaneos musicales de un abogado piamontés

           La colección Tesoros del Piamonte, que no deja de sorprendernos con sus sucesivos lanzamientos, es fruto de la colaboración entre el sello Opus 111 y el Instituto para los Bienes Musicales del Piamonte, dirigido por el musicólogo Alberto Basso. Su propósito es publicar un total de cincuenta compactos a lo largo de diez años, presentando obras inéditas de diversas épocas de la historia musical de la región, desde la Edad Media hasta el siglo XIX. Para ello cuentan con la colaboración de grupos de la talla de Alla Francesca, Daltrocanto, Micrologus, L’Astrée, la Academia Montis Regalis y Concerto Italiano.

           Esta sexta entrega nos viene de la mano de Gli Affetti Musicali, grupo de reciente formación, y la Corale Polifonica di Sommariva Bosco, dirigidos por Claudio Chiavazza, y está dedicada a Givan Battista Fergusio, quien era hijo del escocés Guglielmo Fergusio (seguramente Fergusson en origen), a la sazón rector de la Schole d’humanitá del Commune. Givan Battista estudió leyes, aunque desde muy joven se mostró muy dotado para la música. Su habilidad para tocar el órgano y para componer bellísimas danzas, que desafortunadamente parecen haberse perdido, era muy apreciada en la corte. Fue alumno de Claudio Merulo, e intervino en la realización de la tragicomedia La Margherita, concebida para celebrar los esponsales de las hijas de Carlos Manuel I (Margherita con Francesco Gonzaga e Isabella con Alfonso d’Este). Sin embargo, nunca se atrevió a dedicarse en cuerpo y alma a la música, prefiriendo ejercer su carrera como doctor en leyes. Tras la publicación en 1612 de su única obra conocida -los Motetti e Dialogi per concertar da una sino à nove voci con il suo Basso continuo per l’Organo- conocemos muy pocos de sus datos biográficos. Parece ser que una dolorosísima artrosis le impidió continuar tocando el órgano y abandonó la música paulatinamente. Continuó desarrollando su labor como abogado y miembro del consejo municipal y de la Congregación de la Asunción hasta su muerte, a la edad de 42 años, causada por un ataque al corazón.

           Las veinte piezas aquí ofrecidas son parte de los Motetti e Dialogi. La mayoría de sus textos proceden del Libro de los Salmos. El larguísimo título completo resume bastante bien la absoluta y espectacular variedad de elencos vocales ofrecida en este compendio de música litúrgica, donde se mezclan elementos del estilo antiguo con otros más modernos: un solista y bajo continuo; diálogos entre dos partes del coro o entre coro y schola gregoriana; dos o más solistas, coro favorito y coro ripieno y bajo continuo... Sin embargo, la mayor parte de las composiciones han sido pensadas para un pequeño grupo de cantantes (entre una y cuatro voces). Esto no debe de extrañarnos; la causa principal era la escasez de voces tan frecuentemente denunciada por varios autores del siglo XVI. La música de Fergusio exhibe una exquisita variedad de recursos expresivos; las notas del compacto amplían detalles sobre este muestrario de delicatessen musicales. El bajo continuo es de tipo imitativo-concertante, parecido al utilizado por Da Viadana, y su riqueza tímbrica resulta impresionante, dependiendo cada matiz expresivo entre una y otra composición de la combinación de instrumentos empleados: arpa, viola de gamba, clave, órgano, chitarrone, cello... El ritmo de la acentuación y pronunciación de cada palabra se usa como base para la ornamentación y el contrapunto. La discontinuidad es de por sí una herramienta más al servicio de la expresividad; es frecuente la alternancia entre ritmos binarios y ternarios. Los cambios de tonalidad se repiten con insistencia cuando utiliza el cori spezzatti (coro dividido). Sin embargo, no abusa de irregularidades en la disonancia. A pesar de su brevedad, los Dialogi son pequeñas joyas que el oyente debe descubrir por sí mismo, una por una. Es especialmente hermoso Gloria in altissimis Deo, donde una parte del coro representa a los pastores y otra a los ángeles, que confío se convertirá pronto en un clásico para todos los que amamos la música escrita para la Navidad.

           OPS 30-236



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