Dos ciudades se disputan todavía la fortuna de haber contemplado el nacimiento de Antonio
Lotti : Hanover, donde su padre fue maestro de capilla y donde nacieron sus dos hermanos, y
Venecia, donde realizó sus primeros estudios musicales como alumno de Legrenzi y donde fue
primero cantante (alto) y posteriormente organista y maestro de capilla de la basílica de San
Marcos.
Si la memoria no me falla, es la primera vez en la breve pero intensa historia del disco
compacto que aparece un monográfico de Lotti. Este compositor, que suele ser recordado
solamente por su famoso Crucifixus (del que, digámoslo de paso, tampoco hay demasiadas
grabaciones) ha sido olvidado casi por completo como compositor de óperas y madrigales. Lotti
escribió la colección Duetti, terzetti, e madrigali a più voci a petición del emperador
Leopoldo I, quien quedó tan complacido que decidió financiar su publicación. Murió antes de
cumplir su propósito, pero su sucesor, José I, cumplió la voluntad de su padre, y el autor, en
agradecimiento, añadió cuatro composiciones más. La colección completa incluye dieciocho
piezas : La vita caduca, a cinco voces, Moralità d'una perla, a cuatro, doce dúos y cuatro
tríos vocales. La casa Virgin nos ofrece en este precioso compacto en cuya llamativa portada
aparece un detalle de la Alegoría de Venus y el Tiempo de Tiépolo catorce de esos dieciocho
madrigales. Es una lástima que se haya desaprovechado esta oportunidad de ofrecernos la obra en
su totalidad, pero debemos consolarnos porque es bastante más de lo que conocíamos hasta ahora.
El estilo de Lotti es muy particular y, con frecuencia, impredecible. Este factor sorpresa es
una parte importante de la genialidad de sus obras y fue reconocida por el padre Martini a
pesar de la polémica que provocaron en su tiempo sus peculiaridades estilísticas. Moralitá de
una perla es una composición manierista que merece una atenta escucha ; sus efectos de
claroscuro son fiel reflejo del contraste entre el brillo de la Aurora y la muerte de su
amante. El ritmo obsesivo del bajo continuo del dúo para dos altos Crudeltà rimproverata,
simulando la caída continua de una aparentemente inocente gota de agua cuya fuerza oculta
puede erosionar el mármol con el paso del tiempo es otro de los momentos álgidos del compacto.
Lamento di tre amanti está compuesto a la manera de diálogo entre las dos sopranos y el bajo.
El bellísimo La vita caduca es el culpable de que Lotti fuera acusado de plagio debido a un
"apropiamiento indebido" por parte de Bononcini. La historia de este enredo puede leerse en las
notas que acompañan al compacto, que también incluyen las imprescindibles letras de todos los
madrigales y su traducción al francés, al inglés y al alemán.
Algunos recordarán gratamente las grabaciones del estadounidense Alan Curtis como clavecinista
recuperadas en la Collectio Argentea de Archiv, o como director de Il Ritorno di Ulisse in
Patria de Monteverdi junto a I Sonatori de la Gioiosa Marca en el sello Nuova Era. Il
Complesso Barrocco, al que antaño pertenecieran intérpretes hoy consagrados de la talla de Lucy
van Dael, es una formación variable en el tiempo. El conjunto vocal actual es mucho más que
aceptable. Hay que reconocer que los cantantes italianos del grupo aportan a estas partituras
una bellísima pronunciación, mayor carga dramática y una articulación mucho más flexible que la
única alternativa catalogada en la actualidad, la de los cantantes ingleses del disco dedicado
a los madrigales de Lotti y A. Scarlatti de The Consort of Musicke con Anthony Rooley, que sólo
incluye cuatro de estas composiciones.
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