Sorprendente revisión de la misa La sol fa re mi de Josquin a cargo de la Capella Pratensis en RICERCAR

Todo un descubrimiento

           A primera vista, el título de este compacto, Missa Lesse faire a mi, podría hacernos pensar que nos hallamos ante una misa inédita de Josquin. Una mirada un poco más atenta nos recuerda la interpretación tradicional que hasta ahora intentaba explicar la gestación de la misa La sol fa re mi . Glareanus, musicólogo del siglo XVI, nos cuenta que "Lassa far a mi" (déjamelo a mí) era la respuesta que Sforza daba reiteradamente a Aquilano, un amigo de Josquin, cada vez que éste reclamaba sus eternamente demorados honorarios. Esta misa es una réplica irónica de tal coletilla, aparte de una prueba fehaciente de lo que el buen Josquin podía hacer si le dejaban cinco notas.

           Los recientes y extensos estudios de Adalbert Roth sobre el Codex Capella Sistina 41 parecen arrojar nueva luz sobre este curioso asunto. En la parte escrita para contratenor de este códice puede verse el busto de un joven de rasgos orientales, tocado con un turbante, que sostiene en su mano derecha una cinta con la leyenda "Lesse faire a mi". Su mano izquierda toca una especie de cinturón compuesto por monedas, cuyo dibujo (extremadamente detallado) nos permite identificarlas como los "Gros de Roi" fabricados en Tournai durante el reinado de Carlos VIII. A ambos lados de este extraño retrato podemos ver las sílabas de la palabra altus, que ya no eran comunes en la época para referirse a la voz de contratenor, y que parecen aludir, haciendo uso de un doble sentido, a la importancia del rango del personaje. La portada del CD muestra este detalle del códice. Este joven podría ser el príncipe Djem, que había huido a Occidente tras salvarse de un intento de asesinato por parte de su hermano, el emperador Bayazid II. A partir de este momento, se convirtió en una especie de prisionero político en manos de las cabezas coronadas de Europa, que utilizaron su presencia como un magnífico detonante para emprender la Quinta Cruzada. Aunque teóricamente era un prisionero, de hecho era un aliado que aspiraba a arrebatar el trono a su hermano. Djem fue cedido por el papa Alejandro a Carlos VIII de Francia a cambio de veinte mil ducados, en teoría para colaborar con el en la elaboración de una estrategia que protegería a Europa de los infieles. Djem, el rey francés y César Borgia partieron con un numeroso séquito el 28 de enero de 1495 desde Roma hacia Nápoles. Pero Djem murió en circunstancias poco claras tres días después de la llegada. Si tenemos en cuenta las negociaciones secretas que el papa Alejandro mantenía con el Imperio Otomano, y la consabida habilidad de los Borgia para resolver asuntos de estado, podemos suponer que su muerte no debió de ser casual. Las maravillosas notas del disco son un breve resumen de esta apasionante reinterpretación del origen de la misa de Josquin, que se convierte así en el testimonio del músico más importante de la época acerca de un hecho histórico y político que conmocionó a sus coetáneos.

           El presente disco es el resultado de la colaboración entre Roth y la Capella Pratensis, y pretende ser una posible reconstrucción de la misa del 20 de enero de 1495, hecha "para agradar al rey francés", como se cita en el diario del maestro de ceremonias de la capilla papal. Se inicia con la frase de cinco notas sobre la que Josquin construye su ostinato, y diversos cantos monódicos de la misa In nativitate plurimorum martirium, escogida porque cada cruzado es un mártir en potencia. Se incluyen dos motetes marianos de Josquin, Salve Regina y Illibata Dei Virgo, que utilizan patrones armónicos similares a los de la misa La sol fa re mi. El segundo contiene el acrónimo IOSQVINDPREZ, formado con las iniciales de las doce primeras líneas del texto.

           Aunque se posea el registro de los Tallis Escholars, este compacto es digno de ocupar un lugar de honor en nuestra colección, no sólo por su valor como riguroso estudio histórico, sino por la ejemplar interpretación de la Capella Pratensis (como "Des Prez" pero en latín), y por la excepcional toma de sonido, singularmente cálida, a la que ya nos tienen acostumbrados los registros de RICERCAR. Es destacable la curiosa pronunciación del latín, con la influencia francesa que debía prevalecer entonces en Roma. Una muestra palpable de la exquisita sensibilidad de este grupo se descubre echando un vistazo a su declaración de principios interpretativos. Únicamente conciertan actuaciones en lugares que reúnan las condiciones acústicas precisas para el repertorio que vaya a ser interpretado.

           RIC 159166



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