Telemann fue el compositor más prolífico de su tiempo, con más obras en su haber que el propio
Bach; si todavía queda alguien que dude de esta afirmación, puede consultar el New Grove, o
mejor aún, la estupendamente bien organizada versión del catálogo TWV que la Universidad de
Quebec ofrece en sus páginas de Internet (si algún lector está interesado y no consigue
encontrar el larguísimo URL de este site en los buscadores habituales, puede mandarme un
e-mail a la dirección que facilito abajo y se la enviaré encantada). Un rápido vistazo a las
listas que menciono dará una idea de la ingente proporción de la obra de Telemann que aún no ha
sido registrada en disco. Hay una cierta manía persistente en grabar siempre lo mismo, y esta
especie de autocensura musical por parte de los propios artistas (quizá debida a la dificultad
para encontrar las partituras) está privándonos a los aficionados a la música de auténticas
obras de arte.
Parece, a pesar de todo, para alegría y regocijo de los muchos telemann-iacos que en el mundo
somos, que se están poniendo de moda las recopilaciones de la obra para flauta de pico del que
fuera padrino de C. P. E. Bach. Bienvenidas sean, si sirven de estímulo a otros intérpretes
para grabar otras partituras escasamente frecuentadas y si sus ventas demuestran que es un
compositor rentable cuya originalidad y habilidad para el sincretismo de las formas clásicas y
la música popular sigue despertando la admiración de los públicos más diversos en pleno siglo
XX. Ya está una un poco harta de tanto oír hablar de las "gloriosas innovaciones" de la fusión
y de la Nueva Era cuando las ideas (no desde luego los instrumentos ni las formas) ya existían
en el siglo XVII, e incluso mucho antes. Hace poco el sello Ricercar nos sorprendía con The
Art of the Recorder (RIC 205962), reseñado en el nº52 de este Boletín, espléndida colección de
tres compactos al precio de dos con una selección de obras del venerado compositor alemán a
cargo de Frédéric de Roos y otros miembros habituales del Ricercar Consort. Y ahora, el
controvertido y polifacético flautista Dan Laurin se reúne con un grupo de amigos para hacer
música en familia y nos presenta Telemann on the Recorder en el sello BIS. De esta forma, la
grabación, aparte de la proverbial calidad de la toma de sonido, presenta el atractivo añadido
de poder disfrutar de la complicidad entre los intérpretes que rezuma en cada movimiento.
Oyéndolo, nos parece poder ver los guiños, sonrisas y hasta acaloradas discusiones por un
quítame-allá-ese-silencio-de clara-intención-expresiva, tan frecuentes en los procesos de
grabación. El disco incluye los Tríos 7 y 8 y la archiconocida Sonata en re menor de los
Essercizii Musici, obra de repertorio y piedra de toque de flautistas, la Introduzzione a tre
en la mayor de Der getreue Music-Meister, un Trío en sol menor para flauta de pico alto, viola
de gamba y clave, una Sonata a tre en re menor para flauta de pico alto, violín y bajo
continuo y la arrebatadora cantata Ertrage nur das Joch der Mángel!, con la soprano Bente
Vist.. Pero, ¿quién puede todavía, ante la audición de obras de la envergadura de éstas, que
siempre han sufrido el infortunio de ser consideradas músicas menores, decir que la flauta de
pico es un instrumentillo de reminiscencia pastoril, destinado al olvido por su carencia de
recursos expresivos y apto solo para la enseñanza de la Música en el colegio? ¿Cuántos de
nosotros hemos tenido que oír dislates como éstos y aún peores? En fin...¡qué atrevida es la
ignorancia! Los que se pierden la manera en la que un auténtico virtuoso de la flauta de pico
puede expresar el más amplio abanico de sentimientos, desde la alegría más exultante hasta el
dolor más profundo, dando a su instrumento más inflexiones y matices que las que posee la voz
humana, no saben lo que hacen. En la vida de un ser humano sensible existe un antes y un
después de oír a Telemann, y este disco puede ser la frontera de ese evento en el
espacio-tiempo personal. Cada uno de preferirá después a uno o a otro flautista, según la
preferencia personal. Lo importante es empezar.
El disco incluye además unas interesantísimas notas biográficas acerca de Telemann cuyo autor
es el propio Dan Laurin, en inglés, francés y alemán (nada despreciables si tenemos en cuenta
que a las lagunas en el panorama discográfico a las que antes aludíamos se unen destacadas
ausencias en cuanto a bibliografía se refiere, a no ser que uno domine el alemán), y la letra
de la cantata y su traducción al inglés.
belengp@ya.com
BIS 855
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