Michelangelo Rossi (al que no debemos confundir con el famoso Luigi Rossi ni con ninguno de los
otros músicos italianos con este mismo apellido) nació en Génova en 1602. Apenas conocemos nada
de su infancia. Su padre, Carlo, fue un afamado violinista, según se refleja en el documento
que registra su nacimiento, así que no tiene nada de extraño que el propio Michelangelo fuera
un gran virtuoso del violín (se le conocía como "Michelangelo il Violino") así como del órgano
y del clave. Tuvo contacto con numerosos músicos e intelectuales de la época, entre los que
podemos destacar a Athanasius Kircher.
En su estilo se aprecian numerosos detalles, entre ellos el papel preponderante concedido a la
expresividad del texto y el empleo incondicional de la armonía cromática, que nos recuerdan
mucho a las composiciones de Sigismundo d'India. Este hecho no es fruto de la casualidad, ya
que ambos tuvieron la oportunidad de trabajar juntos al servicio del cardenal Mauricio de
Saboya.
El disco incluye numerosos madrigales de Rossi que ni siquiera se mencionan como obra suya en
el New Grove (o al menos, no en la reimpresión de 1995). De estos madrigales ha quedado
testimonio en un número muy escaso de documentos escritos, el más importante de los cuales se
conserva en la Biblioteca Musical de la Universidad de Berkeley. Este documento va a ser
próximamente objeto de una edición crítica a cargo de Brian Mann, autor de las notas del
libreto, y es el que ha utilizado Il Complesso Barocco para la elaboración de este compacto.
Intercalados entre los madrigales se ofrecen también en el programa varias piezas de las
Toccate e correnti (con reminiscencias de Frescobaldi, que fue maestro de Rossi) y dos
madrigales (Straziami pur Amor y O miseria d'amante) en los que las voces han sido sustituidas
por dos violines, dos violas y violoncelo, con acompañamiento de bajo continuo. Existen
notables diferencias en cuanto al volumen y la intensidad del sonido entre los cortes que sólo
contienen piezas para clave solo y los madrigales, que deben pertenecer a tomas diferentes.
Este pequeño lapsus técnico se permite como licencia artística, ya que el contenido del
compacto aumenta así su variedad y su interés. Los cantantes de Il Complesso Barocco despliegan
toda su expresividad. Este grupo impresionó tanto al director de cine Werner Herzog que decidió
invitar a sus componentes a tomar parte activa en el rodaje de su documental sobre Gesualdo.
Dejemos que nos impresionen también a nosotros.
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