La obra del compositor inglés John Merbecke (c.1505-c.1585) es prácticamente desconocida en
nuestro país. No ocurre así en los países de religión protestante, ya que algunas de las
melodías pertenecientes a su única obra hoy recordada, el Booke of Common Praier Noted, son
aun interpretadas en iglesias anglicanas, presbiterianas y metodistas. Se trata de un libro
de composiciones sencillas escritas para el culto reformista, inspiradas en el canto llano
tradicional pero sustituyendo los textos en latín por su traducción al inglés. En el prefacio
de este libro se incluye una explicación de la notación rítmica utilizada con la descripción
de los cuatro tipos de notas usados. Pero pocos son los que conocen que la Reforma alteró la
vida de Merbecke, y que sus obras más brillantes fueron concebidas para el rito latino en su
juventud, antes de abrazar el calvinismo.
La llegada de la Reforma a Inglaterra propició un cambio radical en las costumbres, modos de
vida y pensamiento, que naturalmente afectó al arte y a la música. El estilo polifónico
resultaba demasiado complicado para una religión que intentaba ser más clara y próxima al
pueblo. Se hizo necesario buscar nuevos modos de expresión más sencillos, y la esplendorosa
tradición de la polifonía inglesa proveniente del libro de Eton y continuada por maestros de la
talla de Tallis, Taverner, Sheppard, Fairfax o Ludford fue abandonada sin miramientos.
El gran acierto del compacto que nos ofrece ASV en su colección Gaudeamus es reunir en un solo
disco las cuatro únicas obras polifónicas que se conservan de este compositor. La más
interesante es la Missa Per arma iustitie, basada en una antífona cuaresmal homónima de canto
llano, incluida también en el disco. El estilo es predominantemente libre, con algunos pasajes
imitativos usados para resaltar algunos textos. No se incluye en la grabación el Kyrie, que no
fue adaptado polifónicamente por Merbecke, y el texto del Credo es muy breve (la parte
concerniente al Espíritu Santo y a la Iglesia Católica está omitida en el original). El motete
Ave Dei patris filia parece haber sido una de sus primeras obras. El mismo texto ha sido usado
por otros autores ingleses de manera similar. La antífona Domine Ihesu Christe es la
composición que mejor refleja la conversión del autor. Los bruscos, casi violentos cambios
armónicos en los momentos culminantes del texto son el reflejo de un espíritu torturado que
suplica la fe y la esperanza. Por último, A Virgin and Mother parece ser una traducción al
inglés realizada por el copista, J. Baldwin, de una antífona latina de Merbecke hoy perdida, y
por su estilo más esquemático y con frases más cortas parece muy posterior a las otras.
La cristalina interpretación del grupo The Cardinall's Musick, que han obtenido un premio
Gramophone por sus discos de Fayrfax, es ideal para este repertorio. No son obras de fácil
audición fuera de su contexto, ni se trata de un repertorio para todos los públicos, pero
resultará sumamente interesante para aquellos que conozcan la música de su etapa protestante
poder compararla con estas obras de su primera época. No deja de resultar extraño que un hombre
que fue tan popular en su tiempo -varias fuentes registran su prisión en Windsor y su condena a
muerte por herejía calvinista de la que fue providencialmente indultado- dejara un legado de
juventud tan escaso. Probablemente él mismo destruyó gran parte de sus primeras composiciones,
que le parecieron vanas e inútiles tras su conversión, o quizá la cárcel le sirvió de
escarmiento y pensó que en el nuevo régimen protestante sus obras católicas podrían servir para
acusarle nuevamente de herejía, esta vez del signo contrario. Y es que la madurez nos descubre
a veces la inutilidad de ir contra corriente.
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