-Han pasado cincuenta años desde que Helmut Walcha realizara las grabaciones de las obras para
órgano de Bach que se convertirían en la primera piedra del complejo edificio del sello Archiv.
Desde entonces hasta ahora, la etiqueta plateada, nacida como hermana del sello amarillo
Deutsche Grammophon ha sido una garantía de calidad gracias a la cual muchos de nosotros hemos
oído por primera vez a Richter, Gilbert, Munrow, Gardiner, Koopman, Pinnock, Goebel,
McCreesh... Fue el primer sello discográfico que tomó parte activa en la resurrección de los
repertorios tradicionalmente más olvidados. ¿Cree que el precedente creado por Archiv es el
responsable del actual boom de la música antigua a nivel popular?
Durante los últimos cincuenta años, Archiv Produktion ha creado un audiencia
de música antigua leal y entusiasta. Mis predecesores, los antiguos
responsables de Archiv, -Fred Hamel, Hans Hickmann y Andreas Holschneider-,
y yo hemos invitado a generaciones de coleccionistas de discos, escolares y
artistas a descubrir la maravillosa variedad y diversidad de la música
antigua. En este sentido, Archiv ha contribuido a la historia de la
interpretación y documentación del sonido del repertorio antiguo durante la
segunda mitad del siglo XX. Estamos orgullosos de nuestro papel al haber
contribuido a hacer accesible y popular la música antigua para una amplia
audiencia.
-La finalidad de las primeras grabaciones fue preservar el sonido de los órganos barrocos
alemanes que habían sobrevivido a la destrucción durante la guerra. Esta idea de conservar y
redescubrir las glorias olvidadas del pasado musical parece haberse mantenido viva durante toda
la historia del sello; de hecho, el afortunado poseedor de los antiguos álbumes de vinilo de
Archiv y sus imprescindibles libretos tiene en su casa una colección de indudable interés
musicológico. ¿Qué papel ha desempeñado la existencia del sello Archiv en el florecimiento y
desarrollo de los criterios interpretativos en la música antigua?
La meta de todos los artistas del sello ha sido llegar directamente al
corazón de cada pieza de música interpretada y grabada. Los artistas ven la
interpretación como una culminación de una preparación intensa, que implica
un estudio detenido de las fuentes musicales disponibles (manuscritos
autógrafos, primeras ediciones, partes de interpretación original), para
entender cómo el compositor y los primeros intérpretes contemplaron la
música. Y, claro está, siempre ha habido un interés y comprensión de la
naturaleza y el carácter de los instrumentos: los grandes órganos barrocos
de la Europa del norte, clavecines de Francia e Italia; instrumentos de
cuerda de Italia y Alemania, y en particular, la gran diversidad de
instrumentos de viento a través de los siglos. Pero la personalidad del
músico, expresada a través de su propia interpretación de los hechos y de la
música impresa, es de una gran importancia al comunicar lo único que es esta
música. La dedicación del intérprete es reflejada en la especial
presentación del producto, con comentarios en los libretos muy estudiados e
información adicional sobre fuentes, instrumentos y la interpretación.Creo
que esto es lo que hace que las grabaciones de Archiv sigan siendo únicas.
-La reedición en series medias como la Collectio Argentea, Digital Masters o, más recientemente,
Codex de antiguas grabaciones que tuvieron en su momento gran importancia, y algunas de las
cuales están hoy superadas o cuando menos pasadas de moda, permite a los aficionados más
jóvenes contemplar con la perspectiva de los años pasados la evolución de la interpretación con
instrumentos originales, y a los más veteranos recordar con cariño las grabaciones que les
sirvieron de iniciación. ¿Qué nivel de aceptación han tenido en el mercado internacional este
tipo de reediciones?
Ahora es fascinante contemplar la perspectiva de los logros del último medio
siglo. Cuando vuelvo a escuchar las grabaciones de los cincuenta -por ejemplo
, los primeros registros de Walcha en Lübeck, Cappel y Alkmaar; las primeras
grabaciones del Orfeo de Monteverdi bajo la dirección de August
Wenzinger; música vocal de la Edad Media de Safford Cape; o las primeras
grabaciones magistrales de la Pasión según San Mateo de Bach por Karl
Richter- oigo grandes intérpretes qu tienen un mensaje personal que comunicar.
Los intérpretes actuales tienen una gran deuda con los logros del pasado.
Estamos especialmente contentos con el éxito de nuestros programas de
rediciones en países donde hay fuertes tradiciones de interpretación de
música antigua. Pienso particularmente en Holanda, Inglaterra, Francia,
España y América del Norte. No estamos hablando de enormes ventas, pero
estamos contentos con los resultados de nuestras series históricas.
-¿Cuales son los criterios que imperan a la hora de escoger nuevos artistas y elegir las obras
que van a ser grabadas?
En los noventa, Archiv tiene el propósito de volver a sus raíces y reexplorar
la música instrumental y vocal de la Edad Media. También estamos extendiendo
nuestro repertorio a la música sinfónica y coral del siglo XIX. Estamos
satisfechos de tener un número de artistas aclamados internacionalmente.
Nuestros artistas americanos, Piffaro y Pomerium, tienen enlaces con los
pioneros dela música antigua de Alemania y Holanda. Lo mismo se puede decir
de Reinhard Goebel y Marc Minkowsky, dos personalidades muy dinámicas. Y John
Eliot Gardiner, Trevor Pinnock y Paul McCreesh representan una rica
tradición inglesa de la interpretación con instrumentos de época. Tenemos
como meta, a través de nuestra galería internacional de artistas, llegar a
una audiencia internacional. Asimismo, se ha seleccionado cuidadosamente el
repertorio para presentar nuevos descubrimientos, así como presentar
fascinantes reinterpretaciones de clásicos conocidos. Apoyamos a los
intérpretes que tienen pasión por lo que hacen y que pueden trasladar esta
pasión al oyente.
-Una vieja curiosidad: ¿por qué cree que permitió Archiv que Harnoncourt
"escapara" a Teldec?
Nikolaus Harnoncourt hizo un par de muy buenas grabaciones para Archiv en los
sesenta (también grabó los conciertos para violín de Mozart con Gidon Kremer
y la Filarmónica de Viena para Deutsche Grammophon), tenía una manera de
pensar muy radical a pesar de ser un gran músico. La época -a finales de los
sesenta- no era la adecuada en Archiv, con su fuerte tradición de Karl
Richter, para firmar una exclusiva con un artista como Harnoncourt. Ahora nos
arrepentimos de aquella decisión. Pero entonces firmamos contrtos en
exclusiva con Reinhard Goebel y Trevor Pinnock 1977/1978, y empezamos una
estrecha colaboración con Gardiner al mismo tiempo, y estos son, en sus
propios terrenos, artistas de una categoría igualmente distinguida.
-Muchos audiófilos destacan la impecable calidad de sonido que ha
caracterizado siempre sus producciones. ¿Cuáles son los pasos más destacables
en cincuenta años de evolución técnica de los procesos de grabación?
Archiv se aprovechó de todas las innovaciones paralelas en la industria
discográfica. Pero el especial sonido al que se refiere es, en la mayoría de
los casos, debido a las maravillosas acústicas naturales de la sala donde
grabamos. Tampoco tenemos que olvidar los oídos del equipo técnico de
grabación: tenemos algunos de los mejores productores de estudio e ingenieros
de balance del mundo trabajando para Archiv. Saben cómo tiene que sonar esta
música y tienen una manera mágica de sacar lo mejor de los artistas y el
lugar de grabación.
-¿Cuáles son los proyectos más inmediatos del sello?
En el año de nuestro cincuenta aniversario, vamos a grabar una amplia
variedad de música maravillosa. Con John Eliot Gardiner vamos a grabar las
sinfonías completas de Schumann (incluidas las dos versiones de la sinfonía
nº4) y su oratorio profano Das Paradies und die Peri. Paul
Mc Creesh trabaja en una nueva reconstrucción litúrgica, dedicándose por
primera vez en este campo a música de J. S. Bach, y grabará -junto con
Reinhard Goebel y Musica Antiqua Köln- la extraordinaria Missa
Salisburgensis de Biber. El próximo proyecto de Marc Minkovski es un
Dardanus de Rameau. Del repertorio pre-siglo XVI grabaremos las
canciones de Machaut con el Orlando Consort. Música para ensemble de viento
del Renacimiento flamenco con Piffaro y un programa llamado Musical Book
of Hours, presentando música de Dunstable, Dufay, Desprez y Ockeghem.
Todo ello música maravillosa y en perfecta armonía con la música que amo y la
pasión de todos los artistas de Archiv.
-¿Se incorporará Archiv a las nuevas tecnologías como el CDI o el DVD?
Hemos tenido la suerte de haber podido producir un número de buenos programas
audio-video durante los últimos años, como las óperas de Mozart con John
Eliot Gardiner y también las Vísperas de 1610 de Monteverdi. Tenemos
el programa de Navidad en Roma y Música para San Rocco filmado en el
maravilloso entorno de la Scuola Grande di San Rocco, Venecia. Estamos
perfectamente equipados para emprender nuevas actividades en el momento en
que el mercado esté preparado para aceptar este tipo de programas. Creo que
no tenemos que esperar mucho para ello. Son tiempos excitantes y Archiv
Produktion espera impaciente los próximos cincuenta años para seguir grabando
música antigua.
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