Canzon 35 a
3, doi Soprani e Basso; Canzon 12 a 2, Basso e Soprano; Corrente 43 a 3,
doi Soprani e Basso; Canzon 53 a 3, doi Soprani e Basso; Canzon 2 a Soprano
Solo; Canzon 11 a 2, Basso e Soprano; Corrente 56 a 4, doi Soprani, Alto e
Basso; Canzon 20 a doi Soprani; Fantasia 10 Basso Solo; Balletto 29 a 2,
Basso e Soprano; Canzon 3 a Soprano Solo; Canzon 22 a doi Tenori; Corrente 26
a 2, Basso e Soprano; Susanna Passeggiatta Basso Solo; Corrente 53 a 4, doi
Soprani, Alto e Basso; Canzon 23 a doi Bassi; Corrente 24 a 2, Basso e
Soprano; Corrente 39 a 3, doi Soprani e Basso; Canzon 51 a 4, a Chori, doi
Soprani e doi Bassi. More Hispano: Leonardo Rossi, violín; Vicente Parrilla,
flauta; Javier Zafra, bajón; Fahmi Alqhai, viola de gamba; Jesús Fernández,
tiorba y flauta; Javier Núñez, clave y órgano. LINDORO MPC-0703, 1999,
56’ 10’’, DDD
El nuevo sello Lindoro, producido en Sevilla por José María Martín Valverde,
no podía haber empezado de mejor manera su andadura por el universo
discográfico. El disco que aquí se reseña está dedicado a Bartolomé de Selma
y Salaverde, uno de los compositores barrocos españoles más importantes por
su proyección internacional. Incomprensiblemente, esta importancia no es
directamente proporcional al número de grabaciones que se le han dedicado.
Hace ya muchos años Zarabanda y Álvaro Marías publicaron un disco para el
sello Philips, recientemente reeditado en la serie Solo; salvo alguna otra
pieza suelta en alguna grabación dispersa eso era todo. Este disco viene a
paliar tan craso error, ¡y de qué manera!
Selma y Salaverde fue un monje agustino virtuoso del bajón (antecesor del
fagot), instrumento al que debía de estar vinculado por tradición familiar.
Aunque recibió su primera formación musical en España, sus obras están
bastante influenciadas por Castello; de hecho, su manera de componer es la
resultante de una curiosa fusión entre el estilo veneciano del XVII y el de
las obras instrumentales españolas del siglo XVI. Fue fagotista del
Archiduque Leopoldo de Austria. Sus obras más famosas están contenidas en el
libro Canzoni, Fantasie et Correnti da suonar ad una 2.3.4. (Venecia, 1638).
No deja de llamarnos la atención que sus partituras, escritas para diversos
instrumentos, pero sin precisar exactamente para cuales, se publicaran en
la imprenta veneciana, la fuente de música instrumental más destacada de su
época. Su música contribuyó de una manera muy destacada a la posterior
evolución estilística de la forma sonata.
Los componentes de More Hispano dejan constancia de su paso por estas
partituras como lo haría un buen restaurador de la Capilla Sixtina; las
despojan de la vieja pátina que el tiempo parecía haber depositado en ellas,
y nos descubren sus auténticos colores en todo su esplendor.
Su interpretación consigue extraer de esta música todo su brillante
esplendor, toda su regio y solemne despliegue de matices. La melodía y el
contrapunto se vuelven tan insinuantes como la imagen de una mujer desnuda
despertándose al amanecer, vestida tan solo con la gracia matinal de sus
propios y naturales encantos, mostrándonos la volubilidad de su carácter en
cada gesto. La grabación, muy nítida, y la excelente toma de sonido, permiten
distinguir perfectamente los diferentes planos, y se escuchan incluso las
llaves de los instrumentos. El grupo sorprende por su madurez en varios
momentos del disco, como por ejemplo en los difíciles cromatismos
expresivamente hablando de la Canzon 22 a doi tenori. A destacar
especialmente las intervenciones del flautista y director del grupo,
Vicente Parrilla, que une a una delicadeza y un gusto exquisitos una
depuradísima técnica con cierta influencia holandesa. Habrá que seguir de
cerca a este grupo en sus -espero fervientemente- próximas grabaciones. Un
disco delicioso.
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