Obras de Castrucci (Sonata op. 1 nos. 5, 6 y 10), Corelli (Sonata op.V nº6),
Veracini (Sonata nona en sol menor), Sammartini (Sonata en sol menor, Sibley
nº 13), Locatelli (Sonata op. II, nº 2). POEMA HARMONICO: Guillermo Peñalver,
flauta dulce; Ventura Rico, viola de gamba ; Juan Carlos Rivera, tiorba y
guitarra barroca. LINDORO MPC-0702, 1998, 59’11’’, DDD.
Un nuevo disco del sello sevillano Lindoro ha salido a la luz. O quizá
debiéramos decir que Guillermo Peñalver, Ventura Rico y Juan Carlos Rivera
han dado a luz un nuevo disco, para mayor gloria de Lindoro. Se trata de un
bellísimo recital de sonatas italianas para flauta del siglo XVII. Se
incluyen tres sonatas de Castrucci, uno de mis músicos favoritos del periodo,
quizá por la fama de "loco" que le atribuye el compositor y musicólogo
inglés Charles Burney (1726-1814). En su música emplea efectos sorprendentes,
sumamente innovadores para la época. Las pocas composiciones suyas que han
sido llevadas al disco resultan muy útiles para tapar la boca a ese tipo de
individuos absurdos que aparecen con cierta frecuencia en las soirées
musicales de los melómanos y que acostumbran a decir que toda la música
barroca es igual y que no pueden distinguir a un autor de otro. Modulaciones
bruscas, delicados y asombrosos cromatismos, pasajes sin bajo... La
originalidad llega hasta los cambios con respecto a la práctica habitual de
sus contemporáneos en la estructura de la sonata y en la disposición de sus
movimientos.
Sammartini, al igual que Castrucci, fue otro de los músicos italianos
emigrados a Londres. Fue oboísta en la orquesta de Haendel. Burney, al que
antes aludíamos, dice que su música esta llena de "ciencia, fuego y
originalidad". La sonata que incluye este compacto es algo más galante que
todo eso, pero sumamente bella. La especialidad de Sammartini eran los
tiempos lentos; podremos apreciarlo en el segundo movimiento de esta sonata.
Locatelli también emigró desde su patria, Italia, pero su destino fue
Amsterdam. Su sonata op.2 nº 2 fue escrita para flauta travesera. La versión
que se ofrece en este disco está tocada con una flauta dulce en re, una
costumbre habitual en la época para poder tocar la sonata directamente sin
necesidad de transponerla.
Corelli es considerado el padre de la sonata sobre todo por su famosa op. V.
De las seis últimas sonatas de esta obra, pensada más bien para violín, se
publicó en aquel tiempo una versión facilitada para ser tocada con flauta.
En esta grabación los artistas se han decantado por la elección de la sonata
op.V nº6, en versión actual no simplificada, con ornamentación del propio
Corelli. Se permiten de este modo una generosa exhibición de su capacidad
virtuosística.
Veracini también pasó una buena parte de su vida alejado de Italia, en
Londres y en Dresde. Como buen virtuoso que fue del instrumento, sus sonatas
están pensadas para el violín, pero se ejecutan con la flauta con frecuencia
. Su estilo preconiza el final de una época y la llegada del estilo galante,
con pasajes más sencillos, aunque sigue siendo muy rico en caprichosas
ornamentaciones y elaboradas armonías que tanto nos deleitan a los que
amamos la música barroca.
La grabación, con una toma de sonido muy natural, resalta la claridad en la
línea interpretativa. Los curricula de los tres músicos que
intervienen en la grabación, de reconocido prestigio, son sobradamente
conocidos para el común de los aficionados. Vinculados entre sí a través de
su labor pedagógica en el Conservatorio Superior de Música "Manuel Castillo"
de Sevilla, aúnan sus tareas docentes con una intensa actividad
concertística internacional. Han pertenecido o colaborado con diversas
agrupaciones como Al Ayre Español, la Orquesta Barroca de Sevilla.. Tengo que
confesar mi debilidad por Juan Carlos Rivera, que ha sido alumno de José
Miguel Moreno, Hopkinson Smith y Paul O´Dette y de quien soy ferviente
admiradora. Para este mismo sello, Lindoro, ha grabado también un disco con
tres de las suites para violonchelo de Bach transcritas para chitarrone que
es un auténtico derroche de genialidad. De la colaboración entre los tres
nace una lectura brillante y apasionada de estas delicadísimas obras, sin
perder de vista ni por un momento la fidelidad historicista.
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