RES MUSICE-THE PASSION OF REASON. THE SOUR CREAM LEGACY.

Obras de Machault, Solage, Brumel, Preston, Cornysh, Fayrfax, Tye, Bedyngham, Giles, Newark, Isaac, Walter, Jannequin, Trebor, J.S. Bach y Boeke. SOUR CREAM : Frans Brüggen (flauta), Kees Boeke (flauta, viola de gamba), Walther van Hauwe (flauta) ; Isabel Álvarez (voz), Toyohiko Satoh (laúd).
GLOSSA NOUVELLE VISION, GCD 921102, 1997 (reedición de Attaca, 1996), 2 CD's 55' 24'' y 59' 34'', DDD

           Algunos discos podrían muy bien ser empleados como arma contundente contra alguno de esos amigos que todos tenemos "aficionados a la música clásica, pero no a la antigua", que piensan que la flauta de pico es un instrumento muerto sin apenas posibilidades expresivas, útil para que los niños aprendan música en el colegio porque "es muy fácil de tocar", o contra esos otros que creen que solo la música de este siglo merece ser tenida en cuenta, porque todo lo demás es vulgar, "lo de siempre". Este es uno de esos discos.

           El compacto que aquí reseñamos es un recorrido por la historia de la Música (con mayúscula) considerada como disciplina del cuadrivium (Aritmética, Geometría, Música y Astronomía), desde la época de Guillaume de Machault hasta nuestros días, pasando por Johann Sebastian Bach. En el esquema del cuadrivium, la Música es uno de los puntales del conocimiento humano; es la ciencia que estudia el sonido y su relación con el número. A partir del momento en el que la Música se emplea para resaltar el papel de la palabra en lugar de ser usada en armónica conjunción con ella, se pone a la altura de la lógica, la gramática y la retórica, disciplinas del trivium. Podríamos decir poéticamente que se "trivializa", deja de ser una ciencia para convertirse en un arte, en el que interviene más el deseo de expresar un sentimiento que la percepción de unas proporciones matemáticas, casi arquitectónicas, a través del sonido. De hecho, y para autores como Boecio y sus sucesores, la música puede ser "escuchada" a través de los poros de la razón, incluso a niveles inaudibles. Sobre este tema versa el ensayo de Kees Boeke que se incluye como comentario al disco, y bajo esta óptica han sido concebidas las obras que en él aparecen. Las diversas obras nos muestran un piélago de técnicas de composición, como la aumentación, la disminución, el canon, la sección áurea y la inversión.

           Una sutil idea de simetría subyace hasta en los detalles más nimios de la grabación. La intensidad del sonido aumenta en la primera pieza del compacto desde el silencio más absoluto hasta el nivel medio del disco, para disminuir en la última composición (fading creciente inicial y decreciente final). La grabación se divide en dos discos de 14 piezas cada uno, de duración similar, y si atendemos al número de piezas seguidas que se interpretan del mismo compositor, también existe una sucesión lógica (3-1-1-1-3-1-1-1-4-1-1-1-3-1-1-1-3). El orden cronológico es creciente en el primer disco y decreciente en el segundo.

           Algunos de los textos con interesantes comentarios y precisiones acerca de todas las obras no están incluidos en el disco, aunque se facilita la dirección de una página web (http://www.glossamusic.com/context) para más detalles; los que no dispongan de un fácil acceso a Internet se verán privados de esta información esencial, así que recomiendo vivamente a todos los que sientan interés por el tema que consigan estos datos a cualquier precio; cualquiera con unos mínimos conocimientos musicales disfrutará con algunos de los esquemas de cada pieza y las explicaciones presentadas, y a buen seguro que proporcionarán un rato de meditación a más de uno. La no aparición de estos textos en los límites de la carpetilla del compacto, así como la ausencia de datos de los instrumentos empleados es uno de los aspectos criticables de la edición.

           Entre las piezas más interesantes cabe destacar el rondó de Machault Ma fin est mon commencement, la perturbadora pieza de Solage Fumeux, fume par fumee, de enigmático texto, cuyo impresionante cromatismo nos hace preguntarnos si realmente Schoenberg, la música atonal y esta obra están tan lejanos en el tiempo; el complejo y ornamentado Salva Jesu de Bedyngham; los cuatro Kyrie del manuscrito de Baldwin; el enmarañado contrapunto de Si dormiero de Isaac; el Catholicon de Preston (un catholicon es una composición que puede ser cantada en más de un modo eclesiástico). Siguiendo las explicaciones de Boeke, está escrito en la clave de si natural, pero añadiendo tres bemoles para evitar intervalos prohibidos, creando una especie de modo mixolidio en mi bemol; paradójicamente, esta versión "imposible" suena igual de bien que en el modo hipofrigio. No podemos cerrar esta lista, que podría ser interminable, sin citar la composición genial y no exenta de una cierta dosis de humor del propio Boeke llamada Eclipse basada en un canon de La Ofrenda Musical de Bach. Transcribo el inspirado comentario del autor: "En teoría, esta pieza comenzó hace mucho tiempo, seguramente poco después del Big Bang, a una afinación inconcebiblemente baja; Bach la anotó entre mayo y julio de 1747 y llegó a los límites de la tesitura de los instrumentos del Sour Cream en 1983. En este momento, la longitud de onda de su superius debe estar entre 17 y 24 Angstroms..." La mayoría de las obras son ejecutadas en versiones instrumentales, (salvo tres de las 28 en las que interviene la soprano Isabel Álvarez.

           ¿Cuántas veces hemos oído -o hemos dicho nosotros mismos-, que cierta grabación se ha quedado anticuada, o que los criterios interpretativos han sido ampliamente superados? He aquí un compacto que trascenderá modas y reglas estéticas, una obra de arte que perdurará por encima del espacio y del tiempo. Disco absolutamente imprescindible.



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