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Cuando el Trastorno Bipolar aparece en la vida de una persona, la reacción más frecuente es la de querer deshacerse de las incomodidades que esta causa. Nos rebelamos y no nos paramos a pensar sobre lo que sucede.
Lo que más cuesta al principio es mantener la calma y hacerse la idea de convivir con la enfermedad. Se pasa por un periodo depresivo donde nos avergonzamos de lo sucedido y nos vemos como engañad@s por nosotr@s mism@s al no haber sido capaces de hacer algo a tiempo, esto nos conduce a poner en duda todo lo que hacemos y nos hace ser auto-críticos de tal manera que baja nuestra autoestima y perdemos confianza en todas las áreas de nuestro ser.
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Se necesita adaptarse de manera personal a la enfermedad y sus maneras de manifestarse, aprender a identificar y saber valorar las situaciones para tomar decisiones coherentes. Eso lleva un cierto tiempo y depende de cada un@. Has de saber que la experiencia es un punto a favor para detectar y aprender, así que es normal que al principio te sientas desorientad@ y no entiendas lo que te sucede.
Evitar la enfermedad es esconderse de un@ mism@, préstale atención y podrás entender algunos comportamientos.
Si llevas tiempo con esta enfermedad y no obtienes ningún tipo de respuesta, te recomiendo que no quieras ir deprisa, que intentes concentrarte y mirar de estar despiert@ y consciente, auto-analizar los comportamientos, las situaciones y todos los pensamientos que trae consigo, intentar ver la raíz de las cosas ayuda a entender porque nos sentimos de una u otra forma.
En el 2001 se me detectó el Trastorno Bipolar I, estuve más o menos estable con crisis ligeras hasta el 2004 donde volví a ingresar, y desde entonces me mantengo, con ligeras manías y depresiones y a veces con temporadas donde parece que la enfermedad está adormecida. Aún así tengo presente la enfermedad y intento estar lo más conciente posible a las cargas de la vida para evitar el estrés que comporta. (Aún así siempre cabe la posibilidad de caer en uno de los extremos y volver a ingresar, es fácil animarse a un@ mism@ fuera de la depresión, pero cuando esta te sumerge y apaga tus propias luces, la cosa cambia). |