Uber » El corazón de cristal » 07

:: EL CORAZÓN DE CRISTAL::

—Rick será mejor que estés muy atento con esto, es todo lo que puedo pedir— Dijo Crystal suspirando. El manejador en cuestión apareció en ese momento.

—Vamos chicas. Hay clientes ahí fuera que pagan bien si ustedes dos les dan un buen show. Crystal, usa el tubo de la derecha. Eres mas del tipo que quieren ver esos tipos—

Más bien quieres decir que los niños te pidieron ponerme de ese lado del escenario, pensó para si misma, pasando de largo a Mónica para posicionarse cerca del tubo derecho. Rick dio un paso entre las cortinas y el gentío se calmó. —La gerencia del Tom Cat Club les da la bienvenida a todos ustedes esta noche para ofrecerles un show especial. No sólo tendremos seis luchas por separado programadas a lo largo de la noche…— él tuvo que hacer una pausa ante los estrepitosos gritos de aprobación del publico. Crystal sentía que bajaba su estado de ánimo mientras pasaban los segundos. Estoy tan jodidamente cansada de esto. El micrófono de Rick amplificó su voz sacándola de sus pensamientos. —.Además tenemos a la muy sensual Crystal Peaks para entretenerlos junto con la también popular Mónica— En la mención de sus nombres, las artistas de striptease se colocaron en los tubos, preparándose para el inicio de la música y el levantamiento de la cortina. —Y sin mas preámbulos, permítanme presentarles a Crystal Peaks y Mónica— Los altavoces sobre el escenario comenzaron a sonar con un gran rítmico estruendo.

La primera cosa que ella notó cuándo la cortina subió fue a todos los estudiantes acaparando todo su lado del escenario. Esto no va a estar nada bien. Siguiendo los consejos Mónica, ella hizo una vuelta rápida alrededor del tubo, deteniéndose enfrente para hacer unos movimientos con los hombros.

—¡Aw, basta de estupideces y muéstranos esas tetas!— Uno de los chicos de la fraternidad gritó. Varios de sus compañeros gritaron apoyándolo, golpeando con c sus botellas de cerveza sobre la mesa con énfasis. El resultado fue un masivo revoltijo de espuma corriendo por las botellas y sobre las mesas. Crystal mantuvo su atención sobre el alboroto, perdiendo la pista y seguimiento de la música.

Demonios. Ella hizo un rápido doble paso para volver a tomar el ritmo de la música. Concentrándose en su rutina, bailó de acá para allá cálidamente intentando seducir a los hombres con su cuerpo. El único rebotador del escenario fue colocado del lado de Mónica, dejándola sin ninguna protección ante la calenturienta fraternidad.

—vamos señoras— gritó otro chico —¡queremos ver tetas y las queremos ahora!— Sus amigos se unieron al cántico, golpeando con sus puños en las mesas.

—¡Queremos tetas! ¡Queremos tetas!—

Rick corrió a través del escenario y bajo las escaleras para enfrentar a los chicos. Las cosas se tranquilizaron rápidamente después de eso y Crystal pudo continuar con su rutina. Mirando hacia Mónica, ella inclinó la cabeza y reanudo el ritmo con la música. En sincronía ambas mujeres se bajaron las cremalleras de las partes superiores del traje de spandex, revelando por debajo la piel desnuda. Normalmente Crystal jugaba con sus manos en esta parte, provocando a la audiencia por lo que estaba por venir. Esta noche sin embargo, no tenía el menor interés de provocar de esa manera. Las chaquetas fueron quitadas de encima y ondeadas detrás de ellas en el escenario, seguido rápidamente por los pantalones del spandex. Mónica se acercó al borde del escenario hincándose ante una mesa de hombres de mediana edad. Los billetes de dólares rápidamente fueron colocados bajo la tira delgada de su tanga. Los chicos de la fraternidad daban gritos y agitaban los billetes también pero Crystal no quería de ninguna manera acercarse a ellos, en lugar de eso fue al frente del escenario y siguió con sus movimientos sensuales allí. Los chicos abuchearon su decepción y comenzaron a golpear las mesas otra vez. Ella miró por encima a Mónica, esperando a que la mujer mayor se apiadase de ella y entretuviese a los chicos de la fraternidad pero ni el dinero extra fue suficiente para obligar a la pelirroja stripper a moverse hacia el lado del escenario donde estaba Crystal.

Maldición. Ella sabia que Rick estaba en algún lado en medio del mar de chicos de camisas rojas y espero que el los mantuviera bajo control. Mostrando una sonrisa falsa en sus labios, Crystal se acerco a ellos con vacilación. Un tipo musculoso bastante ebrio se recostó sobre el riel y tendió un billete de cinco dólares. Arrodillándose delante de él, ella se movió y se contoneó, haciendo a sus pechos ondear y rebotar. Ella le ofreció un lado de su cadera mostrando las tiras de su tanga para que deslizara el billete debajo de ella, pero él tenía otra idea en mente. Él enganchó sus dedos alrededor de la tira de la tanga y tiró fuertemente, sacándola con fuerza fuera del escenario. Crystal cayó sobre la mesa, botellas de cerveza pegaron contra su espalda. En tan sólo un segundo sintió el dolor de un cigarrillo quemando su espalda y quedó a disposición de un apretón doloroso en su pezón que le provocaron los dedos del atleta. Ella pateó y se sacudió con fuerza, causándole a él rasguños sobre la piel. —¡Hija de puta!— Él gritó cuando el tacón de Crystal golpeó contra sus costillas.

Concentrándose más en detener el dolor de la quemadura en su espalda no se daba cuenta lo que sus pies golpeaban, Crystal vio el revés venir a ella. Los duros nudillos y un anillo demasiado grande conectaron un fuerte golpe. —¡Maldita perra!—

Unas manos firmes la sacaron y alejaron de la mesa lejos del hombre borracho. Las luces se encendieron, llenando de claridad el lugar y la música se detuvo. Crystal no se dio cuenta de nada, sus ojos estaban fuertemente cerrados inconsciente de lo que estaba ocurriendo. Había voces gritando, mezcladas juntos con un ensordecedor ruido. Unas manos estaban apretando sus hombros, tocando su cara. Su pezón izquierdo punzaba dolorosamente por el fuerte apretón recibido, todo esto provocándole una mezcla de recuerdos entre el pasado y el presente hasta que Crystal se encontró incapaz de distinguir donde estaba. Visiones del rostro de su padre surgían debajo de sus párpados cerrados, mareada por la carga de sensaciones, Crystal dejó que la oscuridad la inundara.

Ella despertó y se encontró recostada sobre el sofá del vestidor. Mónica estaba sentada sobre una silla al lado de la mesa, leyendo una novela romántica. ¿Oh Dios, qué pasó? Pensó para sus adentros, subiendo su mano para restregarse los ojos. —Auch— Se sobresaltó por el dolor en su cara.

—¿Crys? ¿Estás despierta? Dios mío querida amiga, nos tenías muy preocupados. Rick dijo que si no despertabas para el final de la próxima presentación llamaría una ambulancia—

—Oh que amable de su parte— ella habló entre dientes, cuidadosamente tocando el área sensible de lado derecho de su boca. —¿Que sucedió?—

—No estoy segura. Sólo escuché la gran conmoción pero para cuando llegue allí tu estabas inconsciente o algo así. Rick hizo que te trajeran aquí dentro. Él tuvo que presentar a las luchadoras antes de lo programado y les dijo que tenían que hacer peleas extras— Fue entonces cuando Crystal se fijó que Mónica vestía su ropa de calle. —Tu pensarías que al menos el bastardo podría pagarme por la mitad de la presentación, porque ya no haría la otra parte del show el resto de la noche, ¿pero sabes lo que hizo ese maldito desgraciado? Me dijo que si quería trabajar el resto de la noche tenia que participar como una de las luchadoras—

Ella se levantó, inhalando agudamente, pues la quemadura le ardía. —Si supongo que probablemente luzco como un esperpento ahora— Aun sin un espejo ella sabía que su labio estaba abierto y sangrando. —¿puedes darme un paño o algo para limpiarme?—

—Claro amiga— Mónica contestó, tomando un pedazo de tela que se encontraba sobre una percha. —Supongo que el señor sabelotodo no cree que puedo continuar el show yo sola— La stripper apareció por detrás de Crystal ofreciéndole la tela humedecida. —Que se joda. Aprovecharé para pasar este viernes por la noche en casa para relajarme. ¿Vas a estar bien verdad?—

—Auch, si estoy segura. Ella presionó la tela cautelosamente alrededor de su labio, cuidadosamente enjugando la sangre. —No me voy a pasar pagando todo el resto del año por una habitación de hospital solo por un labio sangrante— Poniéndose de pie lentamente, Crystal caminó hacia el tocador y se dejó caer bruscamente en la silla. —Carajo. Parece que alguien me utilizó como saco de arena—

—Oh cielos, Crys, ¿qué te pasó en tu espalda?—

—Aterricé en un cigarrillo, creo— Ella se volvió en su asiento, estirando el cuello para ver la quemadura ennegrecida, cubierta de ceniza. Dio un resoplido ante lo que veía. —Ooh eso luce repugnante—

—Creo que necesitas que alguien le eche un vistazo a esa herida— Mónica dijo.

—No. Solo me limpiare un poco en la tina de baño cuando llegue a casa. Me limpiare muy bien todo— Ella miró en el espejo para ver la expresión de la pelirroja. —No te preocupes. He pasado por cosas peores que esta, de verdad— Aunque nunca antes había tenido una alucinación en medio de una actuación, admitió para si misma. —Oye, Mon. ¿Podrías hacerme un favor? Espérame a que termine de vestirme y acompáñame hasta el coche, ¿Lo harías?— Ella lanzó una mirada sobre el espejo, notando la magulladura color púrpura que se había formado alrededor de su pezón izquierdo. Otros espejos, otras magulladuras le vinieron a la mente de viejos recuerdos haciéndola sentir mas vulnerable. —¿Por favor? Sólo serán pocos minutos—

—Dios, realmente te asustaste, ¿verdad?— Mónica preguntó, colocando sobre la mesa su bolso. —Por supuesto que te espero y te acompañaré hasta tu coche. ¿Dónde estas estacionada?—

—A un lado del contenedor. Sabes que aun no arreglan la lámpara—

—Por supuesto que aun no. Mientras no funcione ellos no pagaran más por la electricidad— Metió la mano en el cubículo privado y saco las ropas de Crystal. —Aquí tienes amiga—

—Gracias— Ella tomó la blusa y, cuidando de no lastimar su labio herido, tiró de ella sobre su cabeza. Después la pasó con cuidado sobre su lastimado seno y sin rozar contra la quemadura de cigarrillo en su espalda. Mónica agradecidamente notó su apuro y la ayudó a ponerse la blusa. Crystal se puso sus pantalones y sus zapatos, metiendo sus calcetines en sus bolsillos. El ruido del gentío se filtró a través de la pared, recordándole que estaba a tan sólo unos metros de donde había sido atacada. —¿Rick sacó fuera a ese tipo?— Un silencio fue suficiente para saber la respuesta. —Por supuesto que no—

—Crys, recuerda que el tipo está allí con todos sus amigos. Si Rick lo sacará los demás se irían también—

—Sí si, lo he oído antes— Coléricamente sacó un cigarrillo de su paquete, trayéndolo a sus labios. —Estoy lista—

Caminaron hacia fuera por la entrada lateral y hacia donde el coche de Crystal estaba estacionado.

—Gracias otra vez, Mónica. ¿Estas segura que no quieres que te acompañe a tu coche?—

—No, estoy estacionada justo por aquí— Ella señaló la mini furgoneta estacionada varios lugares atrás de la fila. —¿En cuánto tiempo crees que puedas volver?—

—Serán algunos días antes de que la hinchazón se baje pero usando algo de maquillaje, quién sabe. Yo te llamo— Miro hacia el club, una neblina de humo salía por las ventanas, Crystal sintió un nudo en su estomago ante el pensamiento de volver otra vez. Con su mano derecha se cubrió su herido seno. Cerró sus ojos y se apoyó contra su coche, esperando que el aire de la noche despejara su mente.

—¿Estas segura que te sientes bien? Mónica preguntó.

—Sí, lo siento. Simplemente supongo que estoy cansada— Ella abrió la puerta del coche. —Mándame un mensaje. Y te haré saber como estoy— Entró en el coche y esperó hasta que escuchó cerrarse la puerta del coche de Mónica para poner en marcha su propio motor y marcharse del estacionamiento.

Crystal manejó por la transitada avenida principal de la ciudad, mirando más de una vez que los seguros de las puertas estuvieran puestos. No encendió la radio, prefiriendo en su lugar, la soledad que le permitía el silencio. Su labio le punzaba al igual que su espalda y su seno, no permitiéndole olvidar lo sucedido hace unas horas. Aparcó dentro de un alumbrado estacionamiento de una licorería, percatándose de que aun había tiempo antes de que cerraran. La necesidad de buscar olvidar era más fuerte en cada minuto que pasaba. El poco dinero que traía en efectivo le permitió comprar solo una pequeña botella de whisky la cual abrió en ese mismo momento mientras regresaba al coche.

—Demonios— Ella tomó otro trago, sintió el líquido quemándole a través de su garganta. —¿Por qué carajos me pasa esto a mí?— Ella golpeó con su talón en dirección del neumático. —Estoy tan cansada de esto, puñeteramente cansada— El calor de sus lágrimas se formo en sus ojos pero se rehusó a ceder, en lugar de eso echó a andar el coche y aceleró rechinando las llantas mientras salía del aparcamiento.

* * *

Laura escuchó la puerta abrirse y paró de escribir. Una mirada rápida al reloj en la esquina inferior derecha de su pantalla del ordenador le confirmó que aun era muy temprano para que Crystal estuviera en casa. —¿Crystal?— Ella llamó, poniéndose de pie y abriendo la puerta de su dormitorio.

—Sí, soy yo— Mientras entraba por el pasillo, Laura pudo fácilmente observar los labios hinchados y la piel abierta. —Hubo un… incidente en el club esta noche—

—Vamos a limpiar eso— Guió a Crystal dentro del cuarto de baño, pretendiendo no darse cuenta de la bolsa de papel que contenía la botella de licor que traía la stripper y que colocó discretamente sobre el piso a un lado del inodoro.

—Yo puedo... —

—Sin discusiones... — dijo Laura, parando la protesta. —Si quieres decirme lo que sucedió o no,es tu decisión pero no voy a dejar esto sin curación— Ella abrió elbotiquín y sacó el peróxido, las bolitas de algodón, y la crema antibiótica. —Aquí, siéntate sobre el inodoro e inclina tu cabeza hacia atrás—

—¿Está realmente mal?—

—No quieres que te quede cicatriz, ¿verdad?—Sujetando una bolita de algodón sobre el lavabo, Laura lo remojó con peróxido. —Tengo que limpiarlo primero para ver qué tan grave está realmente.Aguanta, esto podría arder—

—¡Yeouch!—

—Te lo dije. Ahora quédate quieta— Limpió suavemente una y otra vez el área. —Esto luce bastante mal—

—Creo que él llevaba puesto un anillo—

Eso explica el corte dentado, ella pensó para sus adentros. —¿Y me dirás que es lo que pasó?—

—Había luchas en lodo, un imbécil borracho y un imbécil gerente del club—dijo Crystal suspirando. —Así de simple—

—Lo siento. En realidad, creo que necesitarás unos puntos aquí solo para mayor seguridad—

—No. Realmente no quiero traer esas cosas—

—Ok. Creo que tengo algunas mariposas en el botiquín de primeros auxilios. Pero vas a tener que ponerte diariamenteel ungüento para prevenir que quede cicatriz— Laura dejó de limpiar y amablemente tomó la barbilla de Crystal con sus dedos.Tienes una cara tan bonita… El pensamiento pasó por su mente y casi acarició sus labios. —Deja traigo las mariposas—

Después de que el vendaje fue colocado en su lugar y curada el área amoratada, Laura dio un paso hacia atrás para darle un último vistazo. —Allí. Creo que tendrás que cuidarte bien eso. Tendrás que seguir poniéndote el ungüento pero creo que sanará bien— Ella comenzó a ordenar las cosas.

—¿Laura?—

—¿Sí?— Volteó a ver a Crystal que la miraba nerviosamente.

—Um hay otro lugar— ella comenzó, poniéndose de pie y dándole la espalda a la escritora.—Creí que con sólo lavarme en la tina se curaría pero....—

—Déjame ver— Para su sorpresa, Crystal comenzó a levantar su blusa. —¿En dónde está la herida?—

—En mi espalda. Creo que caí sobre un cenicero y me quemé—

Laura se arrodilló hasta que su cara estuviera al nivel de la pequeña espalda de Crystal. Se acercó a ella y se dio a la tarea de levantar la blusa. Justo detrás del hombro derecho estaba la quemadura.—Ooh—

—¿ Es una quemadura, verdad?—

—Oh sí, tiene el aspecto de que aterrizaste sobre un cigarro. Traeré la crema para quemaduras y una gasa— Se marchó dando media vuelta rápidamente, abriendo el armario buscando la crema. ¿Por qué terminas siempre lastimándote? —¿Esto ocurrió en el club?—

—Justo a la mitad de la primera presentación—

Laura presionó sus dedos sobre el tubo de crema. —¿Y,cosas como ésta ocurren a menudo?—

—No a menudo, sólo de vez en cuando. Usualmente no consiguen nada más que tocar un poco gracias a que los rebotadores los mantienen alejados—

¿Y el que logren tocarte está bien? Deberías dejar ese trabajo, ella pensó para sus adentros antes de recoger el tubo. —Tengo que limpiar la heridaprimero antes de que pueda poner la crema. ¿Crees que puedes mantener arriba tu blusa?—

—Sí—

Crystal permaneció parada frente al espejo mientras Laura limpiaba elárea lastimada con el algodón húmedo. —¿Y vas a trabajar con el labio así?—

—No voy a ir a trabajar. La gente no paga para ver labios estropeados. Esperaré hasta que la hinchazón baje y ver que tan bien lo cubre el maquillaje. Eso y mi espalda—

—No sé si estés interesada o no pero Michael me comentó después de que te fueras acerca de su nuevo proyecto en el centro—

—¿La remodelación de oficinas de la que hablabaen la cena?—

—Ese mismo. Él mencionó que estaban en la etapa de demolición. Tú sabes, limpiar todo los mueblesviejos, alfombrados y cosas así— Ve con cuidado, Taylor. —Él anda buscando un poco de ayuda extra para que saquen las cosas del edificio. Es trabajo duro pero paga bien. Incluso estaba pensando en trabajar un día o dos después de la fecha límite de mi libro y ahorrar un poco de dinero extra—

—¿Él contratarápersonas por sólo un día o dos? ¿Qué ocurre si no tienen experiencia en construcción?—

—Bueno... — Laura se puso en cuclillas para mirar mejor la quemadura. —¿Cuánta experiencia necesitas para recogerpedazos de escombro y tirarlos en el contenedor?— Lanzó la bolita de algodón al bote de basura. —Diez dólares la hora—

—¿ Diez? ¿Sólo por limpiar un edificio viejo?—

—Estate quieta—, ella amonestó. —Te has quemado muy feo, Crystal. Se ampolló en la parte de arriba y rompió la piel. Tendrás que ser muy cuidadosa. La tienes en una zona un poco inaccesible—

Crystal trató de alcanzar su espalda, esforzándose por tocar con la punta de los dedos la cinta y la gasa. —Lo está. Apenas la puedo tocar—

—Yo me encargaré de eso entonces. Solo échame un grito después de que te bañes y te pondré un vendaje nuevo. Y sí, diez dólares por hora. Es trabajo duro pero el pago que ofrecen es lo suficiente bueno—

—¿Quieres decir que él no se queda con las personas mucho tiempo porque paga mucho?—

Laura sujetó el último pedazo de cinta y se enderezó. —Algunas personas simplemente no quieren trabajar tan duro, aunque sea buena paga. La mayoría solo trabajan algunos días mientras encuentran otro trabajo—

—¿Pero si ellos hacen un buen trabajo, Michael se queda con ellos? Crystal preguntó mientras bajaba su blusa.

—No lo sé. Imagino que él siempre tiene un trabajo o dos que necesitan hacerse aunteniendo a los subcontratistas. Le he ayudado algunasveces por un día o dos cuando él ocupaba trabajadores. Es trabajo arduo pero el siempre aprecia un buen trabajo— Vamos, Crystal. Todo el sudor por un trabajo duro es aun diez veces mejor que quitarte la ropa para los hombres. Mira lo que te pasó esta noche. Laura quería decir en voz alta esas palabras, pero se contuvo.Era decisión de Crystal dar el siguiente paso y presionarla no ayudaría.

La rubia dio la vuelta para afrontarla. —Gracias por ayudarme con esto—

—De nada. ¿Estas segura de que no quieres hablar sobre lo que pasó?—Ella puso su mano sobre el hombro de Crystal pero la quitó rápidamente cuandosintió la rigidez de ella al tocarle. —Soy buena escuchando. Aun podemos salir fuera a la cubierta si quieres—

—No. Es tarde y necesitas trabajar en tu libro. Creo que mejor me voy a la cama—

—¿Vendrás al juego de mañana?—

—Um, seguro, si tú quieres—

—Bien. Recuérdame prestarte una de mis gorras para que te protejas del sol— La crema, el algodón, gasa y peróxido fueron devueltos al gabinete. De pronto se encontraron sólo paradas allí, en el cuarto de baño sin nada que decir. —Um, entonces, uh—

— Um, sí.Gracias de nuevo por ayudarme con esto—Crystal dijo, señalando el labio hinchado.

—De nada. Hasta mañana. Que tengas dulces sueños— Ella oyó elbajo resoplido y el sonido de la bolsa de papel mientras alcanzaba la manilla de la puerta. Entró en su cuarto y contempló el techo. Ha tenido un día bastante difícil. Por favor, déjala dormir tranquila esta noche. Suspiró con resignación sabiendo que había hecho todo lo que estaba en sus manos, Laura se sentó frente al ordenador y miró la pantalla, leyendolos últimos pocos párrafos que había escrito. Apretando sus nudillos para desentumecerlos, comenzó a escribir, dejando al mundo afuera y enfocando la atención en sus personajes y en la fecha tope de entrega.

Una frase, luego dos aparecieron en la pantalla. Está caluroso aquí dentro. Presionando con sus pies, rodó su silla hacia la puerta de cristal corrediza y la abrió, dejando entrar el aire de la noche a través del mosquitero. Inmediatamente el olor ya conocido de marihuana mezclado con incienso invadió el aire. Hmm … inhaló por la nariz el aire otra vez. No es cereza o vainilla. ¿Es lila? Poniendo atención, escuchó los sonidos de un vaso de vidrio seguido por el sonido del encendedor de Crystal. El olor de la marihuana se hizo más fuerte.

Poniéndose de pie coloco su silla debajo del escritorio, Laura abrió la puerta y camino a través del pasillo y se paró enfrente del dormitorio de Crystal. Tocó ligeramente. —¿estas ocupada?—

—Uh— Laura oyó una gaveta abrirsey cerrarse a lo que ella asumió que era la droga que estaba siendo escondida. —Entra—

—Yo um—Ok, ¿y ahora qué?—Sólo me preguntaba que aroma de incienso estabas usando— Ella pasó a un lado del tocador y observo la pequeña vara encendida en el plato de metal.

—Se llama Lluvia— Crystal estaba sentada sobre su cama, sentada al estilo indio. La lámpara al lado de la cama estaba encendida, un espejo en la pared reflejaba la luz sobre el techo blanco, dándole al cuarto un brillo tenue. La stripper se había puesto unospantalones cortos grises y una camiseta blanca, sus pechos se notaban a través de la delgada tela blanca.

—Creo que no habías usado este aroma antes— Ella cogió la caja llena de varas de incienso y leyó la etiqueta, deliberadamente manteniendo sus ojos fuera de vista de los obvios atributos de su compañera. —Difícil saberlo, sin embargo, ya que parece que usas una gran variedad de aromas—

—Depende de mi estado de ánimo. Abre esa gaveta sobresaliente— Laura obedecióy encontró varias cajas de incienso así como también varias varas largas sueltas y un pedazo de madera curvado para sujetarlas.

—Esta parece de... — Ella tomó uno olfateándolo y se encogió de hombros. —Reflexión—

—Supongo que es una forma de llamarlo—

—Los usas bastante. ¿Es sólo para esconder el olor a marihuana? No puedo imaginar que la fumes mucho todo el tiempo—

—No, no la fumo a cada minuto del día— Crystal dijo, sonrió quitando importancia a sus palabras. —Me gustan los olores. Cuando estaba creciendo, todo olía como a mi padre. Sus cigarrillos, su colonia barata…—La pausa causó que Laura la mirara fijamente y viera a Crystal estremecerse. —Simplemente todo— la joven dijo molesta, tratando de alcanzar sus cigarrillos.

—Bien... — ¿Ahora qué le digo? Si tuviese a un padre como el tuyo, haría lo que fuera que estuviera en mi poder para no recordarlo también. —Me gusta el olor. Hace que toda la parte de este piso huela muy agradable. Si quieres encender alguno— y nada más que eso, sus ojos silenciosamente añadieron, —puedes dejar tu puerta abierta—

—Laura, ¿Te puedo preguntar algo?—

—Seguro, cualquier cosa— Ella intentó mirar los ojos de Crystal pero estaban escondidos detrás de unas pequeñas rayas. Realmente debes de haber fumado mucho de eso antes de que entrara,pensó para sus adentros. —¿Te importaría si me siento?—

Crystal hizoseñas con su pie hacia la cama. —Adelante— Elladio un largo golpe a su cigarrillo, luego observó el humogris formar remolinos hacia arriba. —¿Alguna vez tu padre te golpeó?—

—Cuando era pequeña me gané una zurra o dos pero no de la forma que te imaginas. Él nunca hizo nada más que eso—Laura estiró sus pies cruzándolos sobre la cama. —Algunas veces él actuaba como un sargento de entrenamiento pero aun así él sabía la diferencia de tratar con sus reclutas y con sus hijos—

—Debió ser agradable— La cabeza del cigarrillo brilló de nuevo con una luz anaranjada cuando inhaló otra vez. —El mío solía pensar que todo se solucionaba con los puños. Él…—la voz de Crystal disminuyó y apartó su mirada. —Él solía la...lastimarme—

El corazón de Laura dio un vuelco cuando escuchó la dificultad para hablar en la voz de su compañera. Hasta ese momento Crystal había ocultado el abuso,sin más lo confesó. —Um, sabes que él ya no te puede lastimar ahora— ella ofreció. Crystal respondió cogiendo su vaso medio lleno y bebiéndolo completamente.

—Aun después de todo este tiempo tengo pesadillas de que me encuentra y me lleva arrastrando de regreso a casa con él— Los párpadospesados por el efecto de la marihuana solo dejaban ver una pequeña raya medio abierta de su ojo izquierdo pero aun podía enfocar su atención en Laura. —Esta noche... — Ella miró con anhelo la gaveta de la mesita de noche, obviamente queriendo el escape que le ofrecía lo que había dentro de ella.

No, no me dejes ahora, Laura pensó. Vamos, Crystal, lo estás haciendo muy bien. Ella se apoyó sobre su rodilla. —¿Qué pasó esta noche?—

—Yo… eso....— Crystal comenzó y se detuvo varias veces y sacudió sus manos por la frustración. Provocando con esto tirar la ceniza del cigarrillo sobre las sábanas.

Laura rápidamente sacudió para remover la ceniza antes de que las quemara. Al fin, ella terminóatravesada diagonalmente en la cama, sus hombros al ras de la cadera de Crystal. Giró sobre su lado y se apoyóen un codo. —Shh— ella arrulló. —Simplemente aspira profundamente e inténtalo de nuevo.

—No, está bien, yo... —

—Crystal— ella interrumpió, poniéndose sobre sus rodillas otra vez. —No puedes sentarte aquí y decirmeque lo que pasó hoy no te ha molestado. Tienes tu labio prácticamente partido en dos, un cigarrillo quemó tu espalda y sabe Dios que más pasaría que no me has dicho— Corriendo el riesgo, se acercó más a ella, sus rodillas quedaron a sólo unos centímetros de las de Crystal, quien permaneció con las piernas cruzadas a la cabecera de la cama. —Y creo que cualquier cosa que haya pasado hoy te hizo recordar a tu padre—

—¿Y eso es nuevo?— Ella bufó, apagando el cigarrillo en el cenicero. —Ese bastardo lo fastidió todo. Todo lo que él tocó, todo lo que él dijo… —Ella alcanzó la bolsa de papel y sacó la botella de whisky. —Lo odio—

Eso es poco, Laura pensó para sus adentros. —¿Te puedo decir algo?— Ella esperó hasta que Crystal asintiera con la cabeza. —Sé que no tenemos mucho tiempo de conocernos, no somos exactamente las mejores amigas—

—No exactamente— la rubia estuvo de acuerdo.

—Pero— Laura le sonrió ante la respuesta. —De igual forma te he ido conociendo un poco más y te considero una amiga. No sé si debería decir algo o no pero cuando pienso en lo que él te hizo... la manera en que te ha lastimado, bueno... yo lo odio también—

Los ojos de Crystal se abrieron con sorpresa. Ellaabrió su boca como si quisiera decir algo pero no lo hizo, en lugar de eso lleno el vaso con whisky. Recostándose haciaatrás con el vaso en sus manos, miró hacia el líquido ámbar oscuro. —Paty lo odiaba también. Creo que Mamá también lo odiaba pero fue demasiado débil como para dejarlo. Ella simplemente no nos protegía— ella gruñó, sacando el veneno con sus palabras. —Ella nos dejó solas a su merced. El vaso fue llevado a sus labios y una buena tercera parte de su contenido se redujo drásticamente. —¿No te esperabas una compañera de departamento tan jodida, huh?— La bombillade la lámpara emitía bastante luz para que Laura notara el brillo de lágrimas en sus ojos. Crystal colocó el vaso sobre la mesita de noche. —Solía preguntarme que había hecho mal para merecer una familia tan mala—ella dijo, mirando abajo haciasu regazo.

Laura reaccionó de la única forma que sabía, se acercó a ella y envolviósus brazos alrededor de la asustada pequeña rubia. No podemos escoger a nuestras familias— ella comenzó, atenta a la rigidez del cuerpo que sujetaba. —Pero cuando nos convertimos en adultos podemos escoger nuestra propia familia.

—Con mi suerte sería algo así como cuandote dejan de lado cuando escogen a los miembros de un equipo de fútbol—Crystal dijo quedamente.

—Oh no— Laura susurró, ajustando más su agarre de modo que la cabeza de la mujer más joven quedara debajo de su barbilla. —Yo siempre te escogería a ti para que fueras de mi equipo— ¿No puedes creer que alguien pueda quererte? ¿Crees que no eres digna de importarle a nadie? Ella acabó el abrazo con un apretón rápido y retrocedió, dándole a Crystalsu propio espacio. Amo a mi hermano con todo mi corazón pero siempre tuve la ilusión de tener una hermana pequeña— Crystal le dio una mirada. —Bueno, tal vez no tan…compleja como tú, pero es igual— Laura intentó, aliviada cuandovio una gran sonrisa asomar en la cara de su compañera.

—Creo que estoy siendo un total desastre— Para la sorpresa de la escritora, Crystal golpeo cariñosamente su muslo. —Pero gracias— Ella frotó sus manos. —Creo que es hora de dormir por ahora—

Entendiendo la indirecta, Laura se movió a un lado de la cama y se puso de pie. —Te veré por la mañana entonces. Buenas noches— Está bien si por ahora no quieres decir más, ella pensó para sus adentros. Laura sintió un gran progreso entre ellas y se sintió satisfecha con eso.

* * *

Laura entró con su Jeep en el aparcamiento, buscando cuidadosamente un lugarpara aparcar. —Hay un lugar por allí, al lado del coche de Jenny—Crystal señaló.

—Nop, está demasiado cerca del campo. ¿Has vistola forma en que las pelotas caen por esta zona?—

—Oh, creí que era porque no querías que se te llenara de polvo—

—Bueno, por eso también— Laura admitió, estacionándose en un lugar sombreado cerca de algunos árboles. —Venga, es hora de que veas como el equipo de las Abejas nos patean el trasero—

—¿Es buen equipo, huh?—

—El mejor de la liga y ellas lo saben— Salieron del Jeep y fueron hacia la parte de atrás. Laura abrió la puerta trasera y sacó su mochila de deporte. —Es como si jugaran Tinker y Evers, pero aquíson lasgemelas Winters—

—¿Huh?—

—Supongo que tendrías que saber de béisbol para que entiendas lo que hablo, es decir, que casi es una garantía de que todas las pelotas que nos lancen serán out —

—Oh— Crystal se encogió de hombros. —¿Asíque estaremos aquí sudando con todo este calor y ensuciándonos solo para perder?—

—Así es— Ella colgóla mochila sobre su hombro. —Tú llévate la hielera—

—Caramba, gracias—

—Ni lo menciones.— Laura usó su hombro para darle un codazo en bromaa su compañera. —Ahora vamos, es hora de ver a lasAirhearts darle a las Abejas un juego fácil—

Jenny sonrió y saludó con las manos cuandovio a las dos acercarse. Le dio a Laura un abrazo. —Me alegraría que tú pudieras hacerlo también— ella dijo a Crystal, quien permanecía fuera de su alcance.

—Pues bien, he escuchado que aquellas dos son de cuidado— Crystal señaló hacia las gemelas.

—Definitivamente. Tengo un sentimiento que será un juego muy rápido. ¿Qué le pasó a tu cara?—

—Oh, um... mala noche en el trabajo. Laura, voy a dejar la hielera por allí y a conseguir un asiento—

—Ok—

Jenny esperó hasta que la rubia se retirara antes de preguntar a Laura. —¿Qué le pasó?—

Mirando mientras se retiraba hacia las gradas, Laura colocó sus antebrazos sobre uno de los rieles superiores de la cerca junto al campo de juego. —Odio que trabaje allí.Me dio una pobre excusa de que un hombre la golpeó—

—Oh Dios mío, ¿qué pasó?—

—Ella no me dio todos los detalles. Su cara se ve mejor hoy que anoche. Se quemó su espalda con un cigarrillo también—

—¿Estaba ella..?—

—No. Eso ocurrió durante una de sus funciones— Laura miró hacia el campo, levemente notando los uniformes amarillos con negrodel otro equipo que calentaban haciendo tiros con las pelotas. —Jen, la hubieras visto anoche—

Jenny apretó su hombro. —¿Cómo estás tú?—

—¿Yo?Yo no fui a la que golpearon— Sacándose la gorra, ella suspiró y comenzó a juguetear con el ala de la gorra. —Algunas veces, ella es un verdadero dolor de cabeza pero anoche... — Laura hizo una pausa, lamiéndose los labios para dar tiempo y meditar sobre la situación. —Cuando le vi su cara no lo podía creer. ¿Cómo pudo alguien hacerle eso a ella?—

—Malas cosas le pasan a gente buena, Laura. Así es la vida—

—No puedo soportar ver que ella regrese de nuevo a trabajar allí después de lo que pasó—

—Es su trabajo—

—Ella podría encontrar otro trabajo. Le dije que Michael estaba contratando gente. Tal vez, si ella trabajara con él por unos días mientras se recupera ella ya no quiera regresar a trabajar al club—

—Tú no puedes planificar eso— Jenny dijo. —Quizás a ti no te guste el trabajo que ella hacepero tienes que aceptarlo pues es su manera de vivir. Lo mejor quepuedes hacer es estar allí para ella— La actividad en el campo de juego cambió, las pelotas fueron recogidas y la catcher ya estaba tomando su posición. —Creo que será mejor salir a jugar y esperar a que nos tengan un poco de misericordia—

—Iré con la couch para que me de las indicaciones— Laura dijo. —Si te da sed ve con Cristal, ella está a cargo de la hielera—

—Oh,qué bien. Ni siquiera me acordé de traer algunas bebidas hoy. ¿Trajiste agua fríapara mí?—

—Hay agua, soda, jugo y cerveza. Lo sé, lo sé, dejarle a Crystalhacerse cargo de la hielera es como dejar a un zorro protegiendo un gallinero, pero sólo hay un paquete de seis cervezas allí dentro. Dudo que ella pueda terminarse todas en lo que dura el juego—

Jenny se burló. —Uh huh, y tu deseo se hará realidad si se lo pides a la primera estrella de la noche—

—Sí, bueno... —Laurale dio un pequeño golpe a la gorra de Jenny. —Gracias por escuchar—

—Cuando quieras, cariño. Deséame suerte—

—Con suerte solo podrías hacer strikes y quedar fuera— Laura dijo, poniéndose su gorra.—Por otra parte podrías mandar esa pelota directamente a su guante y quedas fuera también—

—¿A cual de las dos?—

—Nunca he sabido cual es Carol y cuál es Coral.La mediocampista—

—Esa es Carol—

—Sí, ella. Te juro que ella tiene un imán en su guante que atrae a la pelota como si esta fuera de acero— Las mujeres se rieron y caminaron hacia la banca.

Jenny era la primera en pegarle, y dio un golpe lento que atrapó la mediocampista. Ella trotó de regreso hacia la banca y colocó su bat junto con los demás junto a la cerca. —Bueno eso si que fue rápido— dijo ella. Crystal caminó hacia ellas, con cerveza en mano.

—Creí que la idea era pegarle a la pelota y mandarla fuera del campo, y no mandárselasa ellas—

—Que graciosa. Toma un bate intenta un tiro, Sabelotodo—

—Oye, rubita, ¿quién te hizo esto? Carmen dijo, moviéndose suavemente al lado de la stripper. Ella extendió su brazo y tomó la barbilla de Crystal con su mano. —Joder chica, esto sí que es una belleza. Oye Taylor, ¿Es que no sabes como tratar a un precioso espécimen como este?—

—Yo no lo hice— Laura contestó. La curiosidad causó que varias de las Airhearts dejaran el banco y se arrimaran para ver la lesión de Crystal. Recordando que les había comentado que trabajaba de bartender, Crystal rápidamente les contó una historia de que intervino en una pelea entre dos borrachos. Quedando Lisa ponchada acabó el primer inning, obligando a las Airhearts a dejar la conversación con Crystal y tomaron sus guantes para defenderse ahora que les tocaba batear a las Abejas.

—¿Qué fue lo que Laura te contó de esto?— Crystal preguntó con voz baja a poca distancia de la primera base.

—Me contó que no irías a trabajar por unos días— Jenny contestó.

—Yep—

—¿Cómo te sientes por lo sucedido anoche?—

Crystal se encogió de hombros. —No lo sé. Es simplemente algo que ocurrió no hay ningún problema—

—Uh huh— Jenny dijo dudosamente. —Sí, claro, yo siempre suelo recibir golpes en el trabajo— Ella interrumpió la conversación para posicionarse y recibir un lanzamiento de la segunda base. —¿Vas a trabajar para Michael esos días?—

—No lo sé. No creo quepueda hacer esa clase de trabajo—

—Supongo que es más fácil darse por vencida sin intentarlo siquiera, ¿hmm?— Otra vez su conversación fue interrumpida por el juego en curso cuando la mediocampista de las Abejas tomó la tercera base. En pocos segundos Carol Winters tomaba la primera base y fácilmente logro tomar la segunda base también.

—No se verá bien si les dan una paliza apenas en el primer inning, Doc—

—Hey Crystal, muérdeme—

—Ooh, ahora hay una oferta— una de las Airhearts que estaba sentada sobre el banco grito.

Thunk. El bat conecto, esta vez enviando la pelota al jardín izquierdo. Laura reaccionó rápidamente, tuvo que tirarse sobre la hierba seca. Pudo atrapar la pelota logrando un out, pero no quedó en buena posición de lanzarla hacia la tercera base para evitar que la corredora llegara. Exasperada, pasó con sus manos tallando inútilmente sobre las manchas dehierba en sus pantalones mientras caminaba de regreso a su posición.

—¿Por que está tan molesta?— Crystal preguntó. —Ella logró hacer un out.

—Quiso evitar que Winters avanzara. Ahorasi alguien conecta fuera del campo será una carrera para ellas—

—No te preocupes, Cariño— Carmen dijo, colocando su codo sobre el hombro de Crystal. —Estoy segura que ella te dejara consolarla después del juego—

¿En eso es en lo que piensan solamente? Crystal pensó para sí misma, moviéndose ligeramente hacia la derecha para romper el contacto con Carmen. La morena no se tomó a mal que evitara su contacto, de pronto se le vino una repentina necesidad de asegurarse de no haber olvidado sus llaves en el coche. —Ella es un caso serio— Crystal dijo cuándo la mujer cubana se retiraba.

—Ciertamente lo es— Jenny contesto, vigilando como la bateadora abanicaba el tiro. —Vas atener que acostumbrarte a esto. Sin embargo, ¿por quéno te pusiste ese pequeño top de la semana pasada?Nos hace falta tener toda la ayuda que sea posible— Una pelota atrapadapor Toni acabó con el inning. —¿Por qué no le traes una bebida a Laura? Ella debe estar acalorada después de toda esa corrida por el campo—

Duh, por supuesto. —Seguro, ¿qué crees que prefiera?—

—Té helado, probablemente—

—Entendido— Crystal trotó hacia la hielera y levantó la tapa. Varias latas sobresalieron a través del hielo raspado ylocalizó el té helado rápidamente.Regresó a la cerca y en eso llegó Laura y se sentó en la banca.

—Oh, gracias— Laura dijo, tomando la lata. —No puedo creer que estetan caliente aquíafuera—

—Es genial si te quieres broncear— La rubia extendió su brazo para probar lo que decía.

—Y si te quieres insolar— la escritora dijo, sacándose la gorra y pasando un paño sobre el sudor de su frente. Dio otro largo trago a la lata antes de devolverlo a Crystal. —Soy la primera en batear, te veo en un rato—

—Buena suerte. Sácala fuera del campo de juego—

—Lo intentaré—

Jenny camino y se apoyó contra la cerca. —Wagner es la pitcher. Laura siempre tiene problemas con su zurda—

—¿Siempre le hacen out?

—No. Usualmente ella le pega … — Thunk — ...justo hacia la mediocampista— ella terminó.

El área que protegían las gemelas Winters era llamado el Bloque de Hielo debido a la dificultad que tenían de no poder traspasarlas. El bloque resultó impenetrable todo el resto del juego y cada intento de las Airhearts cuando bateaban para poder emparejarel juego fue siempre parado por el árbitro que marcaba out. Ya para el séptimo inning, las Abejas disfrutaban de una ventaja de cuatro a cero en el marcador. Jenny fue golpeada por una pelota, con la muñeca amoratada logró llegar a primera base. Donna logró pegar un buen tiro para ir a primera base y poner una corredora en segunda sin ningún out.

Observando desde la cerca, Crystal dio un codazo a Laura. —Oye, parece que tenemos una buena oportunidad—

—Yep, es como mandar una pelota de nieve en el infierno. Toni es una de nuestras mejores bateadoras pero ella siempre manda la pelota al jardín izquierdo. No tiene ninguna posibilidad en contra de las gemelas—

—Tal vez debí ponerme ese pequeño top después de todo— la rubia filosofó.— ¡Oh mira!—

El golpe de Toni fue directo hacia el piso tomando desprevenida a la pitcher ya que la pelota dio un brinco inesperado como para atraparla. Para cuando las gemelas Winters lograron llegar a la pelota,tres delas corredoras estaban a salvo. La banca de lasAirhearts estalló con frenesí, disfrutando por primera vez el ver las bases con jugadoras de azul y blanco en lugar de amarillo y negro.

—Las bases están llenas y nuestra bateadora ya se colocó en el plato— Laura ajustó su gorra y ahuecó su boca con sus manos. —¡ Venga Adelante, Lisa! ¡Tú lo puedes hacer !—

Crystal aplaudió y se unió a Laura. —¡Sí Lisa!—

—Sera mejor que me vaya al circulo de práctica. Soy la siguiente si ella no logra pegar un hit para una doble jugada—

¡Swish… thwap! —¡Strike uno!—

Laura aplaudió de nuevo, alentando a sus compañeras de equipo para hacer lo mismo. —Eso está bien, Lisa. Es sólo un strike— Volteo a mirar a Crystal.—Deséame suerte.—

¡Swish… thwap! —¡strike dos!—

—Buena suerte—

Laura recogió su bate y caminó hacia círculo de práctica. Apenas había entrado a la zona de práctica cuando escuchoswish… thwapseguido por las yaesperadas palabras —¡Fuera!—. Oh genial, ahora todo esta en mis manos. Sujeto el bate con ambas manos, lo levantó sobre su mano estirándose, consciente de la humedad bajo sus brazos. Camino hacia el plato, Dio una miradaa Jenny que esperaba en tercerabase, le sonrió y le levanto sus pulgares en apoyo.

—Ok Julie, un out más— la catcher gritó en lo que Laura tomaba su posición en el plato. Mirando hacia el campo de juego, las gemelas dejaron en claro que no tenían la intención de dejar pasar ninguna pelota a través de ellas. Sólo debo concentrarme y pegarle a la pelota. Por supuesto que era más que sólogolpear la pelota. Tenía que asegurarse que debía mandarla lo suficientemente alta para poder pasar al Bloque de Hielo pero no tan alta paraque alguna otra jugadora la atrapara. Flexionando sus dedos alrededor del bat, se apoyó en su pie de atrás y esperó a que la pitcher lanzara.

¡Swish… thwap! —¡Strike uno!—

—¡Venga, sácala fuera del campo!—Con Crystal a su espalda, Laura no la podía ver perofácilmente escuchó sus palabras de ánimo. El sonido de un puño pegándole a un guante la hizo mirar a la mediocampista de pelo rizado. Una sonrisa abierta casi siniestra encontró su miraday tragó reflexivamente. Tal vez puedo sólo dar un leve toque a la pelota. Miró esperanzadamente hacia la primera y segunda base. Laura mantuvo ese pensamiento en su mente en lo que la pitcher le lanzaba una pelota elevada.

Esta vez su bate hizo contacto pero su golpe fue algo pronto, débilmente mandando la pelota a zona de foul. Sujetando el bate entre sus rodillas, Laura se limpió su labio superior y canalizó su mirada al plato de home. Un strike más y la tradición de las Abejas dándole una paliza a los Airhearts continuaría. Apenas escucho el grito de sus compañeras de equipo mientras nerviosamente asumía su postura. Su jersey se sentía tan grueso en contra de su piel sudada y su sostén deportivo estaba totalmente húmedo.

Casi abanicaba un tiro cuando el arbitro gritó que era una bola*. Laura soltó un profundo suspiro. —Oh, gracias Dios.

—¿No estabas segura de esa, verdad?—La catcher bromeó. —Tu conoces a Carol le gusta esperar hasta que tú se la mandes directamente. Como si lo anticipara, la gemelamediocampista golpeó su guante y dio una mirada burlona a Laura.

NOTAS:

Susie Homemaker: Famosa ama de casa estadounidense que da consejos en tv sobre el hogar.

Gin Tonic: Es un cóctel preparado con ginebra o gingerel.

Martha Stewart: es una magnate empresarial estadounidense, que hizo fortuna con su negocio de estilo de vida y cocina.

Trébedes: Aro o triángulo de hierro con tres pies, que sirve para poner al fuego sartenes, peroles, etc.

Blarney Stone en Munster: Munster es un castillo situado en Irlanda en la cual se encuentra esta piedra, se tiene la creencia que todo aquel que la besa tendrá la capacidad de poder persuadir o conmover con palabras.

Lord MacCarthy: No pude encontrar información importante sobre este señor, pero supongo que era o es dueño del castillo.

Rebotadores: Son las protecciones que ponen alrededor de un escenario de lucha en lodo.

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