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La sierra de Gredos
La sierra de Gredos
se siente fría,
sus mantas lloran
aguas cristalinas
desamparadas del
sol, estaría
sin abrigo y sus
sábanas finas.
El perezoso le quita
su encanto
arropado en la nube,
no levanta
sus rayos para
calentar su manto
de nieve, que el
gélido frío espanta.
Aún así, no está muy
sola del todo,
abundan chacales,
lobos y zorros
buscando la caza de
cualquier modo
para dar la comida a
los cachorros.
No faltan las cabras
en las serrotas,
lejos se divisan sus
siluetas
rasgando el
silencio, ya muy remotas
a los disparos de
las escopetas
Los labradores
llevan el arado,
para la labranza, en
la ladera,
a lomos de un mulo
muy trabajado,
Para abrir los
surcos a su manera
Francisco
Prieto.
Arenas de San
Pedro 11/05/1966
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