Nuestro Rincón de Cebreros - Logotipo

Hermanamiento

Cebreros - Culiacán

spaingyu.gif (44659 bytes)           bandera_mexico.gif (9438 bytes)

Principal
Datos geográficos
Monumentos y lugares de interés
Fiestas
Música
Actividades culturales y deportivas
Artículos
Virgen de Valsordo
Poesías
Relatos
Galerías de fotografías
El tiempo en Cebreros

Webcam antena de la ESA en Cebreros

Creadores y colaboradores
Libro de visitas
Foro
Enlaces
Novedades en la web

 

El mejor amigo del hombre

¿ El perro?

 

HISTORIA VERÍDICA DE UN PERRAZO. Parte 1: De pequeño.

 

Buenas, desde siempre un típico regalo ha sido una mascota de compañía pero sobre todo un perrito o un perro o perrazo esa es la típica clasificación de este animal. Luego están los falderos o de caza. Personalmente no me gustan los primeros y aquí es donde entra mi historia.

Yo era pequeñito cuando me regalaron un perrito, bueno, perrazo porque es un Husky-Siberiano cruzado con Alaska Malamute (los de la nieve), es decir que uno de sus padres es de Siberia y otro de Alaska. Me regalaron este perro sin saberlo mi padre, porque sino no lo hubiera consentido y eso que le gustan los animales. Me le regalaron a su gusto ni faldero, ni pequeño.

Cuando te regalan un animal la primera reacción es abrir la boca y poner cara de tonto. De repente te sale una exclamación de la boca “¡que horrible animal!”. Es como el cuento del patito feo.

 Nosotros creíamos que nos habían timado. Las primeras semanas son horribles porque conviene no sacarle de casa, ni lavarle, ¡que peste!, y luego otro momento difícil es ponerle el nombre. Aquí hay que tener delicadeza y no elegir un nombre de persona, que es estúpido, ni darle un nombre típico como: Rufo, Roki, Rintintin, Laica… a nadie se le ocurriría ponerle Hastin que se parece a su raza, pero es una equivocación, por ejemplo mis abuelas le llaman: Hapi, Haki, Blastin, Cati… como se puede comprobar es de difícil pronunciación.

Si es que los perros son como los niños, que lloran cuando los separas de su mamá. Por la noche le dejábamos en la cocina, pero no dejaba dormir, porque se ponía a aullar, sólo dejaba de llorar cuando nos escuchaba, así que pensamos en varias soluciones: La primera fue en poner un transistor, pero no resultó buena porque le daba miedo; la otra, que no fue muy agradable, consistió en dejarle ir a donde quisiera; el sitio que eligió fue la habitación de mis padres, debajo de su cama, digo que no fue muy agradable porque a la mañana siguiente en el comedor descubrimos un líquido que nos alarmó porque creíamos que era una tubería que se había roto, pero el agua no huele mal así que todas las sospechas cayeron sobre nuestro amiguito peludo.

En las series y en las películas nos lo pintan de color de rosa (menos en Beetowen) por ejemplo: "Rex", "Rintintín", "Laica"…que el perrito te trae la zapatilla o un periódico, pero no es así, tienes que educarlo. Lo primero que hay que hacer es comprarte un libro donde te informan sobre su raza, cosa que nosotros no hicimos. La primera vez que le llevamos al veterinario nos dijeron que esta clase de perro no es buena para inexpertos, debido a su cabezonería. Después examino al perro y como si fuese un niño pequeño lo primero que intentó fue morder a la veterinaria; como supondrán se llevó unos cachetes, lo que ocasionó que se mease y se hiciera otras cosas dejando la clínica hecha un desastre.

Como dijo la veterinaria las primeras semanas fueron un desastre y una lucha sin tregua entre el cabezón del perro y el dueño desesperado y como en toda guerra te puedes encontrar una caca antipersonal, cosa que irrita más si la pisas por la mañana al levantarte, y recomiendo que no se use la violencia con estos animales porque no se consigue nada. Pero como todo enemigo tiene un punto flaco, ese es la comida. Al final le eduqué para que  hiciera sus necesidades solo cuando se le sacase a la calle. Aunque la victoria me costó sudor, también conseguí que diese una pata, luego la otra, se sentase y por fin tumbarse.

                         

Como todo niño tiene una cama, Hastin no se iba a quedar a atrás, así que le pusimos una caja de cartón con un trapito, y lo que me llamó la atención es que el trapo lo usaba para arroparse, un gran imitador de las costumbres humanas como contare más adelante.

 Otra cosa que tienen los niños y los perros es que cuando les salen los dientes mordisquean; pero la diferencia reside en que los niños no van mordiendo por ejemplo la pata de tu sillón preferido o un mueble que te costó 6000 euros.

Cuando era pequeño tenía un muñeco de la serie de TV "Bola de dragón". Mi perro no le quitaba el ojo, pero en un descuido mío, fue la última pelea, el atacante perruno le destrozó y mi muñeco pasó a ser un caído en una batalla en la que no podía hacer nada. Esto me entristeció mucho y estuve llorando porque el muñeco era nuevo; el perro sabiendo que había hecho mal me lamió la mano y se puso a llorar. ¡Y luego dicen que los animales no tienen sentimientos!, pero caen más veces en la misma piedra, porque unos días después intentó comerse mi peluche favorito.

Un momento delicado es el baño, ¿qué bebé no ha llorado cuando le bañan?. A los perros les pasa igual aunque algunos lo disfruten. Toda acción tiene su consecuencia, si lavas a tu perro en una bañera del cuarto de baño y encima te dejas la puerta abierta, este se escapará y creará un caos de pelos y agua por toda la casa, pero ahí no se queda la cosa, a todo perro le gusta jugar después de un baño y si te pones a correr tirándote de los pelos y gritando, esto no va a solucionar nada ya que el perro seguirá corriendo creyendo que tú estas jugando.

Todo perro y niño siempre te darán un disgusto. Como que lleve en la boca un cupón premiado o un billete de 50 euros temiendo que haga como otras veces, que lo rompa. U otras veces en que su desesperación de encontrarse sólo en la casa te destroce los muebles, te rompa y triture un pantalón, se coma unas sandalias con hebilla de metal y tengas que estar esperando a que la eche…

Bueno …  la última cosa que puedo decir de la niñez es que les gusta todo menos el pienso especial, y a veces se parece incluso a los gatos porque les gusta la leche.

Espero que os haya gustado. Os espero en la segunda parte con sus escapadas….

 

                    Daniel Prieto Mateos

Si quiere que publiquemos sus artículos sobre Cebreros o para cualquier aclaración o sugerencia sobre esta página háganoslo saber mandando

 un e-mail a la siguiente dirección: cebreros@gmail.com

Esta web creada en el año 2002 con ilusión por la familia Prieto-Mateos pretende dar a conocer la cultura cebrereña más allá de sus fronteras, para que

tanto cebrereños como los que aman a esta tierra se sientan más cerca de ella. Todos podrán conocer mejor a Cebreros a través de sus gentes, paisajes,

fiestas, monumentos y parte de su música.

El contenido de esta web está protegido por la ley contra  copia o plagio. Cualquier dato de la página o información contenida en la misma, deberá ser autorizada por el autor, antes de ser publicada, utilizada o reproducida en cualquier soporte, sea éste gfico, audiovisual o informático.

En un futuro la web de Nuestro Rincón de Cebreros cambiará su diseño. Se elegirá un estilo parecido a este:  http://www.freewebtown.com/hipermedialandia/index.html