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En
mayo de 1550, a instancias del cura párroco de Cebreros, el Dean y Cabildo de la
Catedral de Ávila, pensaron en la conveniencia de construir una nueva iglesia en
el centro de la localidad.
El Cabildo hizo las gestiones oportunas, se
eligió como arquitecto a ALONSO DE COVARRUBIAS, vecino de la ciudad de Toledo.
Se contrata a los maestros y oficiales canteros, los más expertos en el arte de
la piedra, para su construcción. Los cuatro famosos Juanes, JUAN DE AGUIRRE,
JUAN DE PLASENCIA, JUAN DE MONDRAGÓN y JUAN CAMPERO.
El estilo del templo es herreriano,
comparándosele con el de El Escorial. La construcción es de fábrica de sillería
de labra.
Las dimensiones del templo son: 54,15m de
largo, por el exterior, 49,70m de largo, por 26m de ancho y 22m de alto, por el
interior; tiene seis columnas interiores con un grosor de 2m; tres naves, un
ábside central y una gran torre.
Tiene una cúpula central,
bóvedas de ladrillo con fajas y recuadros y un coro en alto, a los pies de la
iglesia, sobre bóveda nervada y franqueada por una torre, y que según los planos
deberían haber sido dos, no conociendo la razón por la cual no se llegó a
construir la otra torre.
Tiene tres portadas exteriores y una interior que da paso a la sacristía.
Exteriormente su aspecto es pobre y liso, sin adornos; a la derecha se alza
orgullosa la torre y junto a ella la portada central, agregada en 1659. En esta
portada se encuentra una hornacina, con la imagen labrada en granito, del
Apóstol Santiago; la hornacina está remada con una cruz, con unos pináculos y
bolas.
La portada orientada al norte tiene un
arco, dos columnas jónicas con capiteles sobre los que descansa un friso,
pilastras y un entablamento, adornada en los netos de los pedestales con la flor
de lis.
La
portada meridional es corintia, con friso rematado por un tímpano con discos
convexos, en los tres vértices tres pináculos con esferas atravesadas y ménsula
en la clave y frontón.
La torre de planta cuadrada
consta de tres cuerpos y
campanario. Tres ventanas, una al sur y dos al oeste. Está rematada por una
veleta asentada sobre una pilastra cuadrada a modo de chapitel, acabada en una
aguja construida por una
esfera sobre plinto. Otra construcción de granito sobre el tejado a modo de
espadaña, son dos pilastras cuadradas, unidas en su
parte superior por un bloque cuadrado, rematado en ambos
extrememos por unas pequeñas pirámides.
En la torre se encuentra el
campanario, con siete campanas dentro de unos ventanales de medio punto.
Interiormente la iglesia contiene
esculturas y pinturas siendo consideradas como grandes tesoros artísticos.
Retablo
principal o del Altar Mayor es de madera tallada y dorada con pan de oro. Consta
de tres cuerpos clásicos y la cumbrera; el primero y segundo cuerpo consta de
cinco calles, el tercero de tres. Las entrecalles están formadas por columnas
estriadas doradas. Hay un letrero debajo de las hornacinas de los extremos con
esta inscripción “Bartolomé Sánchez del Santo, Oficio e
Inés Fernández Alía su mujer, vecinos y naturales de esta villa, hicieron a toda
costa este retablo; acabóse de dorar y pintar año de 1625”.
Destacan:
en el primer cuerpo de la calle central El Tabernáculo o Sagrario, el Expositor,
en el segundo cuerpo una talla en madera policromada de Santiago Apóstol, en el
tercer cuerpo también en madera policromada la talla Ntra. Sra. de la Asunción,
en la cumbrera o remate superior El Cristo del Calvario. En las calles de los
extremos se encuentran cuatro hornacinas de medio punto con cuatro tallas
policromadas de San Pedro, San Juan Evangelista, San Pablo y San Bernardo, todas
restauradas.
A ambos lados de la calle central, se
sitúan los cuadros pintados por José Leonardo, gran admirador de Velásquez,
pintor de las escuelas castellanas formado en el manierismo italiano. Estos
cuadros de grandes dimensiones son: “Adoración de los Pastores”, “Epifanía”,
“Predicación”, “Martirio de Santiago”, “Santa Cena” y “Ascensión”. Los diez
cuadros más pequeños de la predera: “Santo Tomás”, “San Lorenzo”, “Santa
Apolonia”, “San Lucas y San Juan”, “San Antonio y El Arcángel San Gabriel”,
otro representaba a “Santa Magdalena y Santa Catalina” actualmente
desaparecido, “San Mateo y San Marcos”, “Santa Teresa”, “Santa Lucia” y
“Santa Isabel de Hungría” que vino a sustituir a otro desaparecido y que
representaba a un Obispo.
El retablo de la derecha está dedicado a La
Inmaculada Concepción de María, de estilo manierista, en madera dorada; en el
centro del primer cuerpo se encuentra una hornacina de medio punto con la imagen
de La Inmaculada.
El retablo de la izquierda
también del mismo estilo, destaca una hornacina central con la imagen del
Sagrado Corazón de Jesús.
En las capillas laterales se conservan dos
retablos, uno dedicado a San Antonio, de estilo barroco, de decoración vegetal y
perfectamente dorado; en la otra capilla existe un retablo traído del antiguo
Convento de Los Franciscanos.
Josefina Mateos
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