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Los ojos de
Hastin
Los ojos de
Hastin, mi perro,
son azules como el mar,
ojos de una candidez profunda,
ojos que no conocen el mal.
En ellos reflejan reposo,
confianza en el mirar .
Tanta delicia...
Tanta dulzura...
Tan sólo espera una caricia
mostrando cierta cordura.
Es un poco cabezota
y es firme su caminar,
sabe donde están las perras
y las va a visitar;
y aunque tú no quieras ir
él te arrastra hacia allá;
me espera siempre en la puerta
al llegar de trabajar.
Si de casa salimos se entristece
cuando allí, sólo, le dejamos
en la entrada, posado permanece
hasta que todos juntos regresamos,
mostrándonos su alegría,
mostrándonos ese gozo.
Qué disgusto...
El día que le operaron,
un plástico se tragó, ¡ Qué bruto !
de su vientre le sacaron.
O cuando el día de la fiesta
le picó un alacrán
estando echado la siesta,
se revolvió con afán
y sin esperar la respuesta
le dejó peor que a un flan
machacado con la diestra.
A Hastin
Francisco Prieto
Villaviciosa de Odón 20-6-2003
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