VOCALIA NACIONAL DE JUVENTUD

 

CONVIVENCIAS DE JÓVENES ANE. ZONA NORTE

 
   Un centenar de jóvenes de las diócesis del norte de España participaron el pasado fin de semana en Burlada en unas convivencias organizadas por el turno de jóvenes de la Adoración Noctura de Pamplona. El encuentro, en la casa de ejercicios de las Esclavas de Cristo Rey, terminó el domingo con una Eucaristía presidida por nuestro arzobispo, D. Fernando Sebastián.
    Durante estos tres días, jóvenes de los turnos de adoración de Pamplona, Tudela, Vitoria, San Sebastián, Logroño, Calahorra y Pradejón (La Rioja) intercambiaron experiencias sobre su forma de vivir este encuentro con Jesús en la Eucaristía en el silencio de la noche. El acto central de las convivencias fue la vigilia la noche del sábado al domingo. Tras celebrar la Santa Misa, el Santísimo Sacramento quedó expuesto en la custodia para que fuera velado y adorado durante toda la noche en turnos de una hora hasta las nueve de la mañana. De esta forma, los jóvenes pretendían consolar a Jesús, como pidió a sus apóstoles en Getsemaní.
   El domingo, D. Fernando Sebastián quiso unirse a las convivencias. Durante un coloquio, el arzobispo animó a los jóvenes a ser adoradores nocturnos, testigos de día y también centinelas. “¿Cómo pueden los jóvenes de hoy ser felices sin contar con la belleza de Dios, con la amistad con Dios? Los veteranos de la Iglesia estamos un poco tristes de que los jóvenes hayan desertado. Necesitamos a los jóvenes en la Iglesia y también los jóvenes necesitan de la Iglesia”, afirmó. D. Fernando Sebastián mostró su “muchísimo cariño y aprecio” a la Adoración Nocturna y recordó sus años de adorador durante su adolescencia. “Me robusteció mucho ? afirmó-. Estar en el silencio de la noche junto al Señor es muy de la Iglesia. La noche es tiempo de descanso y es un gesto precioso renunciar a ese tiempo de descanso para estar con el Señor. En el Cristianismo hace falta renuncia. Además, cuando el amor es verdadero, no hay renuncia, hay satisfacción”.


    Posteriormente, D, Fernando Sebastián presidió la Eucaristía, a la que se unieron adoradores de todas las edades. Durante la homilía sobre la aparición de Jesús a los discípulos de Emaus, manifestó que la adoración es reconocer al Señor “como el centro de nuestra vida, como la persona con la que hemos de contar siempre en todas nuestras decisiones y en la vida cotidiana, a nivel personal, familiar y social”. Para que esto sea así, D, Fernando señaló que había que conseguir tiempos de estar con el Señor “sin prisas, sin mirar el reloj”  y puso como ejemplo la Adoración Nocturna. Por último, instó a todos los cristianos ?“que tenemos la fuente de la alegría y la solución a muchos problemas de este mundo”- a pregonar nuestro mensaje de paz y amor con mayor fuerza “que los que solo tienen soluciones temporales o parciales”.


Texto: Pedro Gómez
Fotografía: César Pérez