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Como en la lluvia
Y de alguna cosa
conversaban
pues por gusto no se descubrieron la mirada.
Y algo de impaciencia les rondaba
pues creyeron bien pasar de oírse a sensación palpada.
Y uno de luz, y otro
de viento, fueron cayendo
como en la lluvia cae ingenua el agua entre las ramas.
Y ella poco a poco
fue su luna,
y él más alto que antes llego a ser toda su madrugada.
Y motivaciones y preludios para darse
furia y ansia y carne contra carne atada.
Y uno de luz, y otro
de viento, fueron cayendo
como en la lluvia cae ingenua el agua entre las ramas.
Y algo les quedó
por preguntarse
pues al día siguiente había una duda bajo cada almohada.
Y una voz de umbral, que muchas gracias,
y una voz de hogar que, tenue, respondía por nada.
Y uno de luz, y otro
de viento, fueron cayendo
como en la lluvia cae ingenua el agua entre las ramas.
Y de alguna cosa
conversaban
pues por gusto no se descubrieron la mirada.
Karel García, agosto de 1997
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