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viernes, 26 enero, 2007

Ese día no llegó

Nos mirábamos, siempre nos mirábamos. Daba la sensación de que ése iba a ser el momento decisivo, pero nunca sucedía nada nuevo. Como mucho una sonrisa, y otro posponer:

- Mañana tal vez será.

Timidez, miedo, ridículo exagerado… No sé… ¡Cuántos pasos maravillosos nos ahorramos! Y esa tacañería empobrecía nuestras vidas:

- ¿Y si no siente lo que yo? ¿Quizás sus ojos no dicen lo que escucho?

Era preferible no errar, contener ese impulso insoportable. No, no lo era. ¡Cómo duele el corazón al dejar pasar de largo el amor!, quizás el único amor. Después de todo ¿Qué teníamos que perder? ¿Un momento embarazoso, un malentendido…? Desilusión, sí, seguramente un duro golpe contra un muro.

Y ahora:

- ¿Dónde estás?

Ya no hay paso que andar, ni posibilidad de errar.

Publicado por Alejandro J. Pérez Morán a las 16:57
Editado: viernes, 23 enero, 2009 1:05
Categorías: Sentimiento

sábado, 20 enero, 2007

Buses de colores

Estimado Alcalde.

Quisiera citar para empezar un pequeño párrafo extraído de la Web municipal:

Para promocionar las líneas urbanas, los autobuses estarán pintados de un color distinto, asociado a cada uno de los lemas que se van a utilizar en la campaña. Así, habrá buses de color verde (en referencia a un mayor respeto medioambiental), de color azul (que hacen referencia a la mejor y mayor movilidad urbana); de color naranja (en referencia a la existencia de mayor número de plazas de estacionamiento si aumenta el uso del bus); de color violeta (aludiendo a la movilidad y facilidades para los discapacitados, ya que todos los buses disponen ya de piso bajo); y de color fresa (con el que se alude al ahorro de tiempo en caso de utilizar el bus).

Antes de nada felicitarle por esta acertada iniciativa. Uno de los mayores problemas que tiene Coruña en particular y Galicia en general, es el transporte público. Cualquier medida que lleve a mejorarlo, incrementarlo o generalizarlo es bien recibida.

No obstante no debemos olvidar algunos puntos mejorables de los autobuses en Coruña:

  1. Incompatibilidad con la tarjeta TMG de la Xunta.
    Resulta paradójico que la tarjeta que utilizamos en Coruña se pueda utilizar en los buses adheridos al Transporte Metropolitano de Galicia, pero la operación inversa no sea posible.
  2. Torno de control problemático.
    El torno de control de los autobuses de Coruña es un residuo del pasado, inútil, molesto y problemático. Dificulta el acceso a los autobuses a madres con niños, personas con problemas de peso, ancianos, personas con muletas, pasajeros con algún tipo de equipaje, etc. Se engancha con facilidad y obligan a pagar al pasajero doble viaje en caso de que esto suceda. Muchos turistas no saben si reír o llorar ante tales hechos.
  3. Ticket inexistente.
    Si el pasajero abona su viaje sin tarjeta bonobús no dispone de ningún documento acreditativo del trayecto. En caso de accidente con lesiones no evidentes en el momento, no dispondrá de ningún documento que avale su versión ante una compañía aseguradora o un tribunal. Por otro lado, tampoco tiene comprobante de la transacción comercial que se está llevando a cabo y no podrá justificar sus gastos si lo precisa. Es extraño que en casi todos los lugares de España que conozco, me refiero a ciudades de igual o mayor tamaño que Coruña, si se emita billete.
  4. Dificultades de acceso.
    La mayoría de los autobuses en muchas de las paradas ni se aproximan a las aceras, obligando a muchos usuarios con dificultades para caminar a hacer maniobras peligrosas para acceder al vehículo. Por otro lado, raramente activan los mecanismos que facilitan el acceso, léase rampas o inclinación lateral. Lo he sufrido en varias ocasiones, al ir de acompañante de personas discapacitadas o ancianas.
  5. Autobuses excesivamente grandes.
    En algunos barrios los autobuses deberían ser más pequeños, dificultaría menos el tráfico y se podría aumentar la frecuencia. Para ello habría que reducir las líneas y crear más posibilidades de transbordo o enlace.

No le entretengo más, espero que cuando menos alguno de mis modestos consejos sea tenido en cuenta. Entre otras razones porque casi todos pueden ponerse en marcha sin gastar un solo euro.

Un saludo.

(La Opinión de A Coruña / 20-ene-2007)

(El Correo Gallego / 13-feb-2007)

Publicado por Alejandro J. Pérez Morán a las 13:54
Editado: martes, 09 junio, 2009 24:45
Categorías: Opinión

domingo, 14 enero, 2007

Coruña se deshace

Pues lo dicho, Coruña se deshace. Les invito a que se den un paseo por esta bella ciudad y constaten lo evidente. He dicho bella, no me he equivocado, quizás debiera decir “vella” pues su decrepitud es fruto de los años de abandono. Amparándose en su belleza natural, los políticos y administradores que nos han tocado en gracia no han movido un dedo por cuidarla.

Volvamos al paseo que les proponía. Pueden ustedes realizarlo a pie, no obstante en bus o en su coche particular puede ser más divertido, siempre y cuando les gusten las emociones fuertes. Los baches, desniveles, socavones, estrecheces… son más palpables si uno viaja en transporte público o en cualquier vehículo de ruedas. Sentirán la emoción de la montaña rusa y no gastarán mucho dinero.

Pueden comenzar en el punto que deseen y acabar en cualquier parte pero, eso sí, observen el paisaje. ¿Están haciéndolo? Ven las grietas de la calzada que aparecen por doquier, supongo. Sienten en su trasero los baches, casi afirmo. Sufren los continuos frenazos provocados por el firme en mal estado, estoy seguro.

Ahora dejen de fijarse en la calzada, dirijan su mirada a las aceras totalmente descuidadas, sucias… con losetas que flotan sin sujeción, socavones de nuevo, estreches... Eso sí, farolas de diseño.

Alcemos la vista un poco. Media ciudad en ruinas, fruto de la especulación, la desidia en la inspección y otras malas artes del ser humano. Lo realmente sorprendente es que no hay apenas disimulo, es pornográfico. En el mismo centro de la ciudad, en la fachada al mar, en las zonas más boyantes y turísticas. Es realmente escandaloso y más si cabe la actitud del ciudadano: ciego, sordo y mudo.

Leo en un periódico que los ciudadanos de Coruña son de los más contentos con su ciudad. Me pregunto: ¿con qué están contentos? Supongo que con el paisaje, la geografía, el clima, el ambiente, yo que sé… Si no es así es que somos masoquistas.

No lo entiendo, nadie se queja del urbanismo desordenado y chapucero, ni de que se construyan edificios de 7 plantas en calles donde casi no caben dos coches aparcados, por ejemplo. Otro día hablaremos de canicas de cristal que no sirven para nada.

La gente se asusta ante la fuerza de la naturaleza que estamos sufriendo en muchos lugares de Galicia. Es cierto, es casi imposible luchar contra ella pero se puede luchar contra la estupidez, el cinismo, el engaño… Si nuestras ciudades están así externamente, imagínense como están las alcantarillas, las de abajo y las de arriba.

Bueno, nunca he sido muy aficionado a las modas pero últimamente quisiera que en Galicia nos apuntásemos a una que está afianzándose en el resto de España. ¿No caen? Me refiero a la de que jueces y fiscales comiencen a investigar que ocurre dentro de los despachos del poder. Esperemos que pronto lleguen a Galicia, al menos antes de que todos los pájaros vuelen.

Publicado por Alejandro J. Pérez Morán a las 15:56
Editado: jueves, 29 octubre, 2009 20:03
Categorías: Opinión