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sábado, 19 septiembre, 2009
El timo “Made in China”
No se preocupen, esta carta no será xenófoba ni fascista. No tengo nada en contra de ese grandioso país o de sus habitantes. Después de todo se buscan la vida como pueden, sacando partido de los recursos y atractivos que poseen, no saldrá de mi boca una sola palabra crítica al respecto.
Mi objetivo es desenmascarar a los sinvergüenzas que todos conocemos. Grandes y no tan grandes empresas, que “deslocalizan” su producción hacia países en los cuales la mano de obra se rige por un estatuto de esclavitud. Y que conste que casi lo comprendo, en un mundo globalizado no queda otra forma para competir. Ja, ja y otro ja.
Los grandes economistas favorables a la globalización, los avispados políticos defensores de un mundo sin fronteras y toda esa pandilla de pillos, nos han convencido hasta tal punto que hemos caído como pardillos. El timo es perfecto.
La afamada marca de calzado “Campestre” traslada sus fábricas a Asia, como es lógico con el único objetivo de ser competitiva y abaratar costes. Ahora bien, hace un año un par de zapatos de la citada marca costaba 120 €. Extrañamente en la actualidad y habiendo optimizado recursos el mismo par “made in China” cuesta 130 €. A eso si que le llamo yo reducir costes, sinceramente la picardía de estos señores y nuestra estupidez roza la utopía.
Otro ejemplo. El mayor fabricante de sanitarios mundial, “Piedra”, pone a casi media plantilla a descansar mediante un ERE. Al cabo de un año, decide que casi mejor les da vacaciones definitivas. Siguiendo a rajatabla la estructura del timo perfecto, deslocaliza toda su producción hacia países emergentes. Pero, aquí viene la sorpresa, sus productos en occidente siguen siendo los más caros del mercado.
¿Saben lo que les digo? Que estoy a favor de la globalización, que venga ya. Pero quiero que sea de verdad, si voy a comprar unos zapatos cuyo precio real es 5 € no quiero pagar 130 €. Quiero que me los venda el mismo chino que los fabrica, así de claro. Eso sí, cuando todo se vaya al infierno y no exista Seguridad Social, ni pensiones, ni estado de bienestar… pues a protestar a Pekin.
La única solución a este despropósito es la justicia social. No se puede permitir a un sinvergüenza hacerse rico usando métodos de la edad media. Es tan simple como establecer unas normas laborales internacionales: salarios, condiciones, seguridad, sanidad, etc. No se puede competir en un mundo desigual, ¿acaso no ponemos barreras sanitarias a la importación? Pongamos barreras sociales y éticas a la importación.
Y mientras tanto, que no te timen… si compras “made in China” paga precio chino.
(La Opinión de A Coruña / 19-sep-2009)
(El Correo Gallego / 21-sep-2009)
Editado: lunes, 21 septiembre, 2009 12:22
Categorías: Opinión





