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Nos vamos de safari a África
Texto y fotos: Andrés Magai •Junio 2009
Memorias de África, Soñé con África, Las minas del Rey Salomón, Nacida Libre, Mogambo, Daktari, Hatari, Las nieves del Kilimanjaro… éstas y muchas más son películas que cuando la mayoría de la gente las ve, lo primero que piensan es como les gustaría ir allí, vivir las emociones y aventuras de un safari, de un safari fotográfico.
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| El cruce del río Mara de los ñúes es uno de los momentos más espectaculares de la Gran Migración. |
Un safari fotográfico, suena como algo exótico, aventurero, especial. Sin embargo en los tiempos en los que vivimos ya no es tan difícil ni tan complicado. En este artículo vamos a acercaros un poco el mundo de los safaris fotográficos. De cómo hay que enfocarlos, como enfrentarse a un viaje de esta clase.
En primer lugar vamos a empezar por lo básico, por el “safari”. La palabra safari es de origen swahili y significa “Viaje”, es decir un safari fotográfico no es más que eso: un viaje fotográfico, y es así como hay que planteárselo. Eso sí, bastante más entretenido que la mayoría de los viajes que solemos hacer, bueno por lo menos eso es lo que pensamos algunos.
Como decía al principio, el cine nos a aproximado bastante las imágenes de cómo puede llegar a ser un viaje de este tipo. Sin embargo puedo asegurar sin ánimo a equivocarme, que por muchas expectativas que nos hagamos, un safari fotografico es mucho más de lo que podemos llegar a plantearnos. En primer lugar por la localización, hacer un safari implica primero ir a Africa, el continente misterioso, el continente negro. Ese continente que a pesar de tenerlo tan cerca, está tan lejos. Los países más preparados para la realización de este tipo de viajes se encuentran de la línea del ecuador hacia abajo. Destacando especialmente Tanzania, Kenia, Uganda, Sudáfrica, Botswana, y Namibia entre otros, sin olvidarnos Mozambique, Camerún o el Congo, aunque estos dos últimos hay que visitarlos con un poco más de precaución. Sin embargo los destinos más recomendables, los favoritos por la gran variedad de posibilidades que nos brindan son principalmente Kenia y Tanzania. Y cuando hablamos de estos paises es cuando vienen a nuestras mentes nombres como Serengeti, Ngorongoro, Taragire, Masai Mara, Amboseli o el monte Kilimanjaro, el pico más alto del continente. Nombres éstos de los Parques y reservas más famosos de esta parte de África.
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Preparando el campamento para el descanso al final del dia. |
Bueno, ahora que mas o menos no hemos situado es cuando hay que plantearse el tipo de safari que queremos realizar. Principalmente existen tres alternativas, el safari de lodge, de lujo, donde el alojamiento que vamos a utilizar son los llamados lodge, que para entendernos, son hoteles ubicados en enclaves espectaculares, del estilo y categoría a nuestros Paradores Nacionales.
La segunda alternativa, mucho más cercana a la vida de la naturaleza es el safari de acampada, pudiendo ser este de Tented Camp, acampada de lujo, con tiendas fijas con su cama y unos servicios básicos, o de acampada pura y dura. En este tipo de safari es donde realmente se va a vivir el viaje en toda su intensidad, ahora bien hay que ir mentalizado que se va de acampada en colchonetas, tiendas de campaña de montar y desmontar y durmiendo en sacos de dormir. Esta opción siendo para muchos la más incomoda es realmente la más auténtica, la que más sensaciones se va a sentir al estar en contacto con la naturaleza en pleno. Eso no quiere decir que vaya a ser peligroso.
Y finalmente existe una tercera alternativa, que es un safari mixto, donde se pasan algunos dias de lodge y otros de acampada, dependiendo de las zonas o parajes a visitar.
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Los animales utilizan los vehículos como parapeto para sus cacerías. |
Con relación al transporte, poco se puede elegir. Debido a las carreteras, la mayoría son pistas y caminos, y dentro de los parques no hay casi nada asfaltado, el principal medio de transporte son los vehículos todo terreno. Eso sí, aquí la oferta es grande tanta como marcas de todo terrenos existentes, predominando los japoneses. El vehículo de safari se caracteriza, además de lo indicado anteriormente, por llevar el techo practicable, es decir se puede sobre elevar, y en algunos casos incluso quitar. Esto nos permite ponernos de pie y tener un atalaya o mirador privilegiado para observar a los animales sin correr ningún peligro.
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Un leopardo sorprendido. |
Lo más importante en un safari fotográfico
Y ahora entramos en la parte destinada a la fotografia. A pesar de lo que la mayoría de los profanos piensa, realmente ya no son necesarias esos largos teleobjetivos, pues los animales están acostumbrados a la presencia de los coches de safari, con lo que lo habitual es que se acerquen mucho a nosotros. Llegándose el caso de utilizar a nuestros coches como parapetos para esconderse en situaciones de cacería, o cobijarse bajo la sombra que producimos.
Lo más importante en un safari fotográfico es la paciencia. Tenemos que tener en cuenta que lo animales no van a posar para nosotros, ellos están en su casa, en su parque, en su reserva y hacen su vida y nosotros no somos más que simples espectadores. Por lo que para sacar una buena foto, lo primero que necesitamos es mucha paciencia, esperar el momento en que comience a moverse ese león que tanto tiempo llevamos esperando y que da la impresión que se va a tirar todo el día durmiendo, o que el pequeño elefante se acerque a su madre, o cuando la jirafa se decida a beber agachando su largo cuello hacia el riachuelo.
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En estos safaris podemos encontrarnos con gente realmente preparada. |
Preparar el equipo
Cuando nos planteamos un viaje de este tipo, lo más importante es preparar bien nuestro equipo. Una cámara reflex y un par de zooms, es lo mínimo imprescindible. Siempre se recomienda llevar un 28-80mm y un 80-200mm como mínimo, Para los que no quieren cargar con grandes pesos, o complicarse la vida con muchos objetivos, ya hay disponible en el mercado nuevas focales muy completas como son 18-300, o 28-300, incluso ya se encuentran nuevos objetivos estabilizados desde el 18-200, todo una abanico de posibilidades. Lo ideal es poder disponer de algunas de las nuevas ópticas que se han comenzado a comercializar en la actualidad y que lleguen hasta los 300 o 400mm, como es el caso de los nuevos 200-500, o de los 80-400, y si son objetivos luminosos mejor, aunque con las nuevas reflex digitales tampoco hay que obsesionarse mucho con estos aspectos.
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La utilización de vehículos todo terreno es habitual en estos parajes. |
Como decía anteriormente no hay que obsesionarse con grandes focales, gracias a la pericia de los guías y de los conductores, los vehículos se suelen aproximar bastante a los animales, de todas formas si se quieren sacar primeros planos cortos, no viene mal meter en la bolsa un buen duplicador.
Normalmente a un safari se suele llevar un par de cuerpos o una segunda cámara, tipo compacta, para hacer esas instantáneas que van surgiendo en todos los viajes. A pesar que hacemos mucho énfasis en las reflex digitales, ya hay en el mercado una amplia gama de cámaras compactas con las prestaciones más que suficientes para este tipo de viajes. Para todos aquellos usuarios y viajeros que no se quieren complicar con grandes equipos, existe en el mercado una amplia variedad de equipos compactos con prestaciones más que suficientes para estos viajes. Sobre estas maquinas la única observación importante es que tengan un zoom potente, siempre hablamos de óptico, cualquiera que llegue al 10x es suficiente, tambien hay que recordarse llevar baterías y pilas suficientes.
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Las cebras siempre son un buen motivo para fotografiar. |
También es importante llevar un Flash, pues nos ayudará en muchas ocasiones a suavizar las sombras, y por supuesto un trípode, o un monopie, o una pinza para poder sujetar la cámara al vehículo. Otro de los accesorios de soporte ideal son las llamadas Bean Bags, bolsas de tela que se puede rellenar con arroz, judías, e incluso con arena y que nos sirven de apoyo para la cámara especialmente cuando no disponemos de mucho espacio donde colocarnos, como puede ser en el marco de la ventana de un coche, o cuando estamos de pie y nos tenemos que apoyar en el borde del techo del vehiculo.
Con la llegada del mundo digital, el aparta de las películas ya casi es una reliquia, sin embargo todavía hay fotógrafos que la siguen utilizando, Aquí el uso de la misma depende de los gustos del usuario unos llevan negativo y otros diapositiva. Teniendo en cuenta la gran calidad de la luz existente no es necesario llevar películas muy sensibles, normalmente con 100 Iso es más que suficiente. Es muy importante llevar carretes de sobra, pues es muy difícil comprarla en destino y la poca que se encuentra tiene grandes posibilidades de estar caducada, aparte de ser muy cara.
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| Después de la siesta... |
Para los usuarios de la fotografia digital, el tema cambia mucho, sin embargo aquí también es importante hacer una serie de observaciones, hay que llevar soportes digitales más que suficientes. Hay una regla que no suele fallar casi nunca cuando se va de safari fotografico, lleva siempre el doble de material del que calculas que vas a utilizar y normalmente no te sobrará mucho. Es decir, si proyectas que vas a realizar unas 1.000 fotos, calcula tarjetas o soporte para 2.000. Y por supuesto no juegues con los tamaños y resolución de la cámara, pues puede pasarte que de esa foto impactante que has hecho no puedas ampliarla porque por ahorrarte una tarjeta de memoria la has reducido de tamaño y ahora no puedes imprimirla más del tamaño de una tarjeta postal. Una alternativa a llevar muchas tarjetas de memoria, son los discos duros portátiles, ya hay una amplia gama en el mercado; otra posibilidad interesante son las grabadoras portátiles de CDs.
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Increíbles paisajes de la sabana. |
Las pilas de la cámara, del flash, etc. es otro de los aspectos a tener en cuenta, en este tipo de viajes hay que llevar siempre de reserva, sobre todo para aquellas cámaras que utilizan pilas especiales, e incluso baterías. No hay nada más triste que hacer un viaje de miles de kilómetros, y justo en el momento que vamos ha sacar la foto de nuestra vida, la cámara se queda sin pilas. Hay que prever estos pequeños percances que nos pueden amargar un viaje. Una recomendación para los usuarios de cámaras digitales es llevar como mínimo un par de juegos de baterías, pues no siempre tendremos un enchufe donde poner un cargador a mano.
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Los niños siempre son un buen motivo a fotografiar |
Otro punto importante es llevar un pequeño kit de limpieza, lo clásico, una perilla, unas gamuzas para los objetivos y un cepillo para quitar el polvo. Existe en el mercado a precios muy ajustados unos Kits de limpieza muy eficaces, compuestos por escobillas para limpiar los sensores y algunos incluso con pequeñas aspiradoras. En un safari fotográfico se pasan muchas horas en los vehículos, en pistas de mucho polvo, y todos sabemos que el polvo y el agua son enemigos declarados de nuestras cámaras. Para los usuarios de reflex digitales, lo ideal es poder llevar dos cuerpos, siempre que les sea posible, cada uno con una focal diferente y complementaria, y así evitar ir cambiando de objetivo. Nos evitaremos muchos disgustos con la entrada de polvo y suciedad los sensores.
Una observación importante es el embalaje, nuestra bolsa, dependiendo del peso que vayamos a transportar, y del equipo que vayamos a utilizar, es importante disponer de una buena bolsa fotográfica, con sus separaciones y acorchamiento correspondiente, yo soy partidario de las mochilas, son fáciles de transportar, y cómodas por la cantidad de material que se suele llevar. Dentro de lo posible hay que intentar evitar las bolsas rígidas, las maletas metálicas, etc. son incomodas y en los vehículos su utilización se hace muy engorrosa. Y finalmente no hay que dejar en casa lápices y un par de cuadernos donde apuntar todas esas observaciones y experiencias que nos van acontecimiento a lo largo del viaje.
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Increíbles paisajes de la sabana. |
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