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El
arte
del belenismo
en
Valverde
En
las
fechas
navideñas,
la
mayoría
de
los
católicos
instalan
en
sus
hogares
un árbol
de
navidad
y/o
un
portal
de
belén.
Estos
últimos
son
representaciones
plásticas
del
nacimiento
de
Cristo,
en
torno
al cuál
gira
toda
una
cultura
en la
que
Valverde
también
participa.
Desde
el año
1996
el
Ayuntamiento
organiza
un
concurso
de
belenes
en el
que
la
artesanía
y el
detalle
se
unen
para
ofrecer
un
conjunto
donde
estos
artistas
ofrecen
su
visión
particular
de la
escena
del
nacimiento,
motivo
de la
celebración
de
estas
fiestas.
La historia; del
nacimiento
de
Jesús
y
todas
los
hechos
que
lo
rodearon,
tales
como
la
anunciación
a los
pastores
y la
adoración
de
los
Reyes
entre
otros,
son
escenas
que
habitualmente
se
representan
en el
arte
del belenismo.
Los
datos
de
que
dispone
el
belenista
es el
suceso
en sí,
y lo
encuentra
solamente
en
dos
Evangelios
Canónicos,
los
de
Mateo
y
Lucas,
o en
los
Evangelios
Apócrifos
(no
reconocidos
por
la
Iglesia
Católica),
estos
son más
explícitos
y añaden
cierto
número
de
detalles
que
proporcionan
más
ternura
al
nacimiento
de
Jesús.
Estas
fuentes
sirven
de guía
a la
imaginación
y
pauta
a
seguir
en la
escena
que
el
belenista
desea
representar.
En el S. II
se
adoptaron
temas
del
Nacimiento
de
Cristo,
pudiendo
apreciar
algunas
muestras
de
estas
representaciones
en la
Catacumba
de
Priscila,
en la
que
aparece
por
primera
vez
la
Virgen
con
el Niño
en
brazos
y a
su
lado
el
profeta
Isaías
apuntando
con
el
dedo
hacia
una
estrella.
Más
tarde,
la plástica
se
apoderó
del
tema
y
representó
al
grupo
del
Nacimiento
en
relieve,
y así
surgió
poco
a
poco
la
forma
actual
del
belén.
Hasta
el S. XVI
no se
comienzan
a
construir
los
belenes
domésticos,
siendo
en un
principio
un
privilegio
de la
nobleza
para
dos
siglos
más
tarde
llegar
a
todos
los
hogares. Carlos III,
que
había
hecho
del
nacimiento
una
institución
nacional
en
Italia
mientras
ocupó
el
trono
de Nápoles,
introdujo
el
arte
del belenismo
en
España,
encargando
a los
artistas
valencianos
José
Estévez
y José
Ginés
y al
imaginero
murciano
Salzillo,
que
construyeran
figuras
para
una
de
las
creaciones
más
queridas:
“El
belén
del
príncipe”,
para
su
hijo
Carlos
IV.
Este
belén
se
caracteriza
por
tener
figuras
de
diferentes
tamaños
para
una
acertada
perspectiva
al
ser
colocadas.
Los
impulsores
y
artesanos
más
importantes
de la
historia
del
belenismo
en
España,
desde
el
origen
del
belén
hasta
nuestros
días
,son
entre
otros
Fray
Eugenio
de
Torices,
La
Roldana,
Carlos
III,
Francisco
Salzillo
, los
hermanos
Griñán,
la
escuela
de
Olot, Martín Castells y José Luis Mayo. Desde los primeros belenes españoles, la
ejecución material de las figurillas tiene una tendencia especial, “la
policromía” sobre madera o barro. La
primera
asociación
de
belenistas
de
funda
en
1863
en
Barcelona,
siendo
en
tierras
catalanas,
concretamente
en Olot, donde se halla uno de los centros más importantes de producción
industrial, basada en la tradición artesana de sus constructores de figuras y
“pesebres".
Desde 1996, el Ayuntamiento de Valverde del Camino organiza un concurso
de belenes que comenzó siendo anual y que ha pasado a celebrarse cada dos años,
debido a la escasa variedad entre los concursantes. Un certamen donde participan
más mayores que jóvenes y en el que se otorgan tres premios, que consisten en
dinero en metálico y en la entrega de una placa conmemorativa.
Toda una tradición que une a generaciones en la elaboración del belén. Así lo
demuestran algunos participantes del concurso, como son Juan Vázquez y su hijo
José Ángel, siendo éste último quien se encarga de pintar las figuras de
escayola, labor que realiza desde los seis años, y que después su padre
distribuye entre las construcciones de madera hechas por él y entre la laboriosa
instalación de un conjunto que se adorna con la frondosa
vegetación
que
ornamenta
el
belén.
José Carrero,
ganador
ya de
tres
premios
en
jornadas
anteriores
presenta
a
concurso
un
belén
con
figuras
de
barro
fabricadas
y
pintadas
por
él
mismo,
comentando
que
“las
primeras
figuras
de
este
belén
las
hice
para
mi
madre
sobre
el año
1945,
cuando
yo aún
era
un niño.
Año
tras
año
he
ido añadiendo
nuevas
figuras
y
escenas,
presentando
este
año
la de
la
Anunciación”.
Otra
artesana
que
comenzó
a
fabricar
sus
figuras
en la
misma
época
es
Valvanera
Jiménez,
a la
que
su
hija,
Pilar
Leñero,
ha
ayudado
este
año
a
montar
un
belén
con
el
que
su
madre
ha
ganado
premios
en
anteriores
certámenes. El
concurso
de
belenes
ha
pasado
a
realizarse
cada
dos años
debido
a la
escasa
variedad
de modelos presentados por los concursantes. Los
belenes
están
llenos
de
detalles
a los
que
cada
uno
le da
su
toque
particular,
podemos
encontrar
ríos,
lagos,
rincones
escondidos
o
escenas
tan
cercanas
a
nosotros
como
puede
ser
la
matanza
de un
cochino.
Todo
unos participantes.del
montaje
en el
que
los
belenistas
suelen
tardar
una
media
de
diez
días
en
instalar.
No
menos
tardaron
los
alumnos
del
colegio Apamys,
que
han
instalado
su
belén
en la
planta
baja
del
Ayuntamiento
y en
el
que
se
pueden
apreciar
figuras
de
escayola
pintadas
por
los
treinta
alumnos
que
participan
en
este
certamen.
Otra
institución
que
se
presenta
a
este
concurso
por
vez
primera
es el
Centro
de Día
de
Mayores,
donde
se
muestra
un
gran
belén
con
figuras
de
escayola
pintadas
por
las
tres
participantes
que
lo
han
montado. La
mayoría
de
los
belenes
presentados
a
concurso
se
caracterizan
por
su
artesanía,
por
su
gran
tamaño y por
sus
escenas
decoradas
con
plantas
naturales.
Pero
este
arte
no
tiene
reglas
y
cada
uno
juega con su
imaginación
como
le
place,
es el
caso
de
Ana
Vizcaíno,
que
ni ha
modelado
las
figuras
ni
las
ha
pintado,
pero
que
ha
conseguido
montar
una
simpática
escena
del
Nacimiento
a
base
de
pequeñas
figuras
de
barro
y divertidos
detalles
donde
priman
el
color
y la simpatía.
En la concejalía
de
Cultura
del
Ayuntamiento
se
facilita
una
lista
completa
de
los
belenes
que
concursan
para
poder
visitar
el
laborioso
trabajo
de
estos
aficionados
al
“arte"
del belenismo, pudiendo incluso despertar en algún observador la inquietud de unirse
a esta tradición que tiene como patrón a San Francisco de Asís y en la que,
además de la artesanía, se puede jugar con la
imaginación, que también está premiada en este concurso bianual que comienza a
demandar más
participación. Mª
José
Cejudo
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