En 1935, muchas familias irlandesas solían abandonar su país, devastado por el hambre, para ir a América. La familia McCourt hizo justamente lo contrario.Después de la muerte repentina de su hija Margaret, con tan solo siete semanas, Ángela y Malachy, su marido alcohólico y sin trabajo, embarcan en el Puerto de Nueva York con destino a Cork.Les acompañan sus cuatro hijos:Frank, Malachy hijo y los mellizos Eugene y Oliver.Vuelven a una tierra de la que el pequeño Frank solo ha oído decir "una tierra donde no hay trabajo y donde la gente se muere de hambre y frío"