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Sobre él, que es Quienquiera
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Todas las semillas se hallan en su interior, pero sus sentimientos propician el campo de cultivo de tan sólo unas pocas.
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Su forma de mirar impregna lo que mira. Debería estar atento al modo en que mira.
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Lo que mira queda impregnado de su opinión. Así, para él, se convierte en eso que opina.
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Entre él y lo que vé vive, tan densamiente como lo siente, la esencia de su mirada.
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La calidad de las cosas que ve en su mundo es igual a la calidad de su opinión acerca de ellas.
- Lo demás es lo que él ve, no lo que es. Lo que es carece de cualidades concretas. Simplemente es.
- Sólo puede ver lo que él es.
- Pero un día comprendió que no luchaba por amor, sino que amaba su lucha.
- Sólo sabe hacer bien aquello que ama.
- Mintió a alguien y le dio un lugar de su mundo que terminaría despreciando.
- Siempre que rechazó lo hizo respecto de sí mismo.
- Mató lo que no quiso y lo nutrió de una parte de él que aún vive allí.
- Tiene que cargar con su naturaleza, por eso le preocupa.
- Hasta que no perdonó no comprendió que el daño se lo había hecho a sí mismo.
- No encontró el amor elevado hasta que no se elevó y después amó.
- Iba conociendo todo aquello de lo que se iba liberando.
- Aquello a lo que aspiró de la vida fue en lo que se convirtió su mundo. El modo en que lo aspiró definió su connotación.
- Consideró injusto aquello de lo que no conocía los porqués, el proceso, su mano y afectaba negativamente a sus deseos inmediatos.
- Todo aquello que odiaba lo hacía porque amaba lo opuesto.
- Temió cuando proyectó su pasado en el futuro.
- No siempre que habló dijo.
- Conoció personas que abarrotaban los silencios y silencios abarrotados de personas.
- Venció cuando no estableció la lucha. Entonces, los agravios dejaron de existir: se convirtieron en puntos de soledad buscando compañía de modo trastornado por la falta de visión.
- Llamó milagro a aquello en lo que no encontró un porqué y, sin embargo, sucedía, sin su consentimiento.
- Supo de la paz al comprender y, por lo tanto, aceptar.
- Sólo perduró en él lo que dio. Eso es lo que fue.
- Perdió el camino cuando olvidó el objetivo.
¿tienes un quienquiera de quien hablar?
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