miércoles 05 marzo 2008
Dio, Holy Diver (1983)
La Voz del Metal. Ronnie James Dio se ha ganado ese sobrenombre a pulso
a lo largo de su carrera. A estas alturas es indiscutible que Dio es uno
de los mejores cantantes de rock de todos los tiempos. Un timbre
inconfundible y un estilo capaz de conjugar potencia y melodía de una
manera inigualable han sido la mejor arma de este cantante nacido en New
Hampshire durante la década de los cuarenta.
Más de sesenta años para una garganta que durante ese tiempo ha pasado
del Rock & Roll más primigenio de Ronnie & The Prophets, a ser un icono
del Heavy Metal con su propio grupo, dejando en el camino verdaderas
joyas en forma de disco al frente de Rainbow y Black Sabbath, sin
olvidar sus trabajos con Elf.
A
modo de vergonzosa anécdota, se puede decir que Ronnie James Dio es
citado como una de sus grandes influencias a la hora de cantar por
Alejandro Sanz. El parecido entre ambos es el mismo que el de un huevo y
una castaña, pero nos da una idea de la enorme repercusión que tiene el
pequeño vocalista, incluso fuera de los límites de su estilo. La
posibilidad de hacer un post únicamente dedicado a este magnífico
cantante (a Dio, no a Alejandro Sanz) es tentadora, pero hoy nos ocupa
uno de sus trabajos, para nutrir la sección “clásicos”. El que tal vez
sea el mejor disco de Dio, su álbum de 1983, Holy Diver.
A modo de resumen, para poder encuadrar históricamente este trabajo,
decir que tras sus álbumes en Elf, Ritchie Blackmore se fija en ellos
para construir su proyecto a banda de Deep Purple, llamado Rainbow.
Con
Dio a las voces, Rainbow edita tres trabajos de estudio que son
verdaderas obras de arte. Cuando Ozzy Osbourne marcha de Black Sabbath,
las huestes de Tony Iomi reclutan a Dio para ocupar el puesto vacante
tras los micrófonos. De esta manera, con los discos de estudio Heaven
And Hell y Mob Rules, además del directo Live Evil, la llegada de Dio
revitaliza a unos Black Sabbath que pasaban por horas bajas. La
inevitable marcha del inquieto cantante para formar su propio proyecto
se materializó tres años después de su llegada a los Sabbath. Su álbum
de debut se llamó Holy Diver, y 25 años después de su edición podemos
decir sin lugar a dudas que ocupa un puesto de privilegio en la
discografía del Heavy Metal, y es uno de los pilares en los que se
sustentan las influencias de una gran cantidad de músicos.
Cuando Ronnie J. Dio decidió emprender su carrera en solitario, marchó
de Black Sabbath junto a él Vinnie Apice, el que fuera batería de los
dos últimos trabajos de la banda, uniéndose a ellos el bajista Jimmy
Bain, y el entonces joven talento de Belfast Vivian Campbell. Con el
propio Dio a los teclados grabaron el que es considerado por la crítica
especializada el mejor disco de la banda. Entrando en detalles, el
comienzo rápido y potente de Stand Up And Shout nos introduce rápido en
la tónica que iba a contener el trabajo. Puro Heavy Metal por
definición, el corte abría de manera espectacular el trabajo con poco
más de tres minutos de fuerza. El tema título, la fantástica Holy Diver
nos aguardaba tras una inquietante introducción de teclados. Esta pieza
es un medio tiempo que recuerda inevitablemente a la mítica Heaven And
Hell de su paso por Black Sabbath, y a día de hoy se ha convertido en
todo un referente para generaciones enteras de músicos, formando parte
inamovible del set-list en directo de la banda. Aumentando un poco el
tempo, pero no demasiado, nos llega Gipsy, otro tema de estructura
típica del Heavy Metal de primera generación, con un furioso Dio
mostrando su portentosa voz en todo su esplendor.
Caught In The Middle sigue con la tendencia de subir paulatinamente las
revoluciones, pero en este caso el resultado final es mucho más
accesible, sin perder la calidad en absoluto. Otro momento antológico
comienza con las primeras notas de Don't Talk To Strangers, enorme
canción, de estructura más elaborada que el resto. Tema sin estribillo y
de comienzo lento que poco a poco acelera hasta llegar a su punto álgido
con un estupendo solo de Campbell para decelerar repentinamente y volver
al principio, desembocando en un segundo crescendo antes de finalizar.
Sublime. Tras esta maravilla, llega Straight Through The Heart, de nuevo
un potente medio tiempo para mover la cabeza, como mandan los cánones.
El inicio de Invisible, el siguiente tema es engañoso, puesto que
comienza enseñando lo que parece ser una empalagosa balada con tintes
psicodélicos, que repentinamente se transforma en una potente descarga
del más clásico Heavy Metal. Los teclados cobran importancia capital
nada más comenzar otro de los grandes momentos del trabajo. Rainbow In
The Dark, maravilloso corte, contundente y accesible a partes iguales,
escogida como single en su día, es una de esas canciones que entran a la
primera, pero que rebosa de tanta calidad que por mucho que la escuches
no te cansas de ella. Clásico entre clásicos y pieza clave a día de hoy
de los directos de Dio. El disco termina con el tema más lento del
trabajo, Shame On The Night, ralentizado y parco en notas a propósito,
pero de una contundencia tremenda, con un riff durante los dos últimos
minutos heredero directo de Black Sabbath, eso sí, aunque los acordes
estén claramente influenciados por los de Birmingham, el ambiente carece
de la oscuridad que solo Tony Iommi es capaz de aportar.
Al final de los cuarenta minutos de disco es probable que hayamos
pensado que estas canciones tienen todos los tópicos del Heavy Metal. Es
cierto, pero tengamos claro que cuando se publicó este Holy Diver, no
existían tópicos en el Heavy Metal. Es más, prácticamente no existía ni
el Heavy Metal conocido como tal. Por lo tanto, no es que este disco sea
típico Heavy, es que este disco contribuyó en enorme medida a que el
Heavy sea lo que es, y las estructuras y composiciones que se atribuyen
al Heavy Metal por definición están basadas en parte en lo que Ronnie
James Dio creó en este álbum. Por poner un ejemplo tan sencillo como
evidente, la portada del álbum, polémica en su momento muestra a un
demonio sobre un acantilado observando ahogarse a un sacerdote
encadenado. En la mano derecha del demonio, una cadena con la que parece
fustigar al cura, y la derecha formando la figura de los cuernos.
¿Adivináis de dónde viene la costumbre de hacer el gesto de los cuernos?
Algo tan característico del Heavy Metal y tan ligado a ese género se
cree que tiene su origen en la portada de este trabajo.
El tiempo pone cada cosa en su sitio, y a día de hoy es indiscutible que el grupo DIO, muy especialmente gracias a este trabajo es una piedra angular de la historia del Hard Rock, al igual que no es menos cierto que Ronnie James Dio ha influido a centenares de cantantes con su estilo y su voz inigualables. Que el Metal actual existiría independientemente de que este disco habitara en sus raíces, es cierto, pero que nada sería lo mismo si no se hubiera grabado, es igualmente verdad. Un cuarto de siglo después de su edición, sigue tan presente como hace 25 años. Eso lo dice todo.
Os dejo no uno, ni dos, sino tres vídeos de Dio. Primero los que en su momento fueron los dos singles de presentación del trabajo, la propia Holy Diver y Rainbow In The Dark, pidiendo encarecidamente que ignoréis en la medida de lo posible lo lamentable de las imágenes (los 80 eran así, que le vamos a hacer) y os centréis en la música de los dos geniales temas. El último es una actuación en directo con la otra maravilla de este álbum, la pieza Don't Talk To Strangers en directo, todavía con el irlandés Vivian Campbell en la formación.
Dio - Holy Diver
Dio - Rainbow In The Dark
Dio - Don't Talk To Strangers