viernes 07 marzo 2008
Whitesnake, 1987 (1987)
Still Of The Night, Bad Boys, Crying In The Rain, Is This Love, Here I
Go Again… No abundan demasiado los discos en los que más de la mitad de
sus temas se puedan contar como clásicos. Cuando en 1987 la banda de
David Coverdale, Whitesnake editó un trabajo bautizado con el nombre del
año que lo vio nacer, estaban lanzando su disco más
reconocido, y un punto de inflexión en la repercusión a nivel mundial de
esta magnífica banda británica.
Había pasado más de una década desde que Coverdale abandonara Deep
Purple para probar su aventura en solitario, editando dos discos bajo su
propio nombre. Posteriormente bautizó el proyecto como Whitesnake (el
que fuera título de su primer trabajo en solitario), y bajo ese
apelativo, siete álbumes de estudio y un fantástico disco en directo
avalaban a una gran formación, que hasta el momento se había decantado
por ofrecer un propuesta basada en el rock más clásico con claras
reminiscencias blues. El resultado era una música elegante y elaborada
creada por una banda que variaba frecuentemente su composición, habiendo
contado durante estos años en sus filas con músicos de tanta relevancia
como Micky Moody, Ian Paice, Jon Lord, Cozy Powell, John Sykes o Neil
Murray. Y es precisamente con estos dos últimos a la guitarra y al bajo
respectivamente, sumando a Ainsley Dunbar a la batería, con los que
Coverdale entraría en el estudio dispuesto a dar un giro a su estilo y
grabar un disco con un sonido más orientado a conquistar el mercado
norteamericano, hasta el momento esquivo con la banda. No podemos
olvidar que además de los citados músicos, el trabajo contó con la
colaboración del magnífico teclista Don Airey, y la aparición puntual de
los guitarristas Vivian Campbell y Adrian Vanderberg.
De hecho, la
formación que registró este trabajo fue de una inestabilidad tal, que en
la gran mayoría de los vídeos e imágenes pertenecientes a este trabajo,
Rudy Sarzo ha sustituido a Neil Murray, el mencionado Adrian Vanderberg
ocupa el lugar de Jhon Sykes, y Tommy Aldridge hace lo propio con
Ainsley Dunbar a la batería.
Sea como fuere, el resultado fue un disco asombroso, marcado por un alejamiento de las raíces más blueseras de la banda para entrar de lleno en el Hard Rock, acompañado además por un cambio de aspecto importante, abrazando la estética glam-hortera propia de los grupos de Hard Rock y Heavy Metal americanos. El álbum cumplió el objetivo de asaltar las listas norteamericanas, y fue promocionado como nunca antes lo había sido ningún trabajo de la serpiente, llegando a alcanzar el número 2 en las listas Billboard, vendiendo más de 20 millones de copias, y extrayendo cuatro singles, de los cuales dos estuvieron en lo más alto de las listas de media Europa y Estados Unidos. El 1987 supone el punto más álgido en la carrera de Whitesnake, puesto al finalizar la gira de su siguiente trabajo, Slip Of The Tongue, la banda prácticamente deja de existir. No sería hasta 1997 que se lanzarían el olvidable Restless Herat, álbum concebido como obra en solitario de Coverdale, y que nunca debería haber sido publicada bajo el nombre de Whitesnake. La reunificación de la banda en 2003, y una serie de recopilatorios y directos en estos años, han mantenido su nombre vivo, hasta la esperada noticia en este 2008 de su nuevo trabajo en estudio, titulado Good To Be Bad. La espera de ese trabajo, es el motivo de haber desempolvado su clásico más laureado para revisarlo en estas líneas.
Aunque para los seguidores más antiguos de la banda, este 1987 supone un
imperdonable alejamiento de sus raíces, lo cierto es que consiguieron
grabar una colección de temas que a día de hoy suponen para una parte
masiva de sus seguidores y para ellos mismos su mejor trabajo. Prueba de
ello es el repertorio de su último disco en directo, Live… In The Shadow
Of The Blues, incluyen seis de los once temas que componen este genial
1987.
Ya el comienzo del trabajo es espectacular, con la potente Still Of The
Night, en la que el espléndido trabajo de John Sykes y su aportación al
renovado sonido de la banda es más que patente. No cabe duda en el
momento en el que comienza a sonar este tema de que las influencias del
blues británico patente en los Withesnake de antaño a quedado relegada a
un más que segundo plano. Le sigue otra inyección de adrenalina
espectacular llamada Bad Boys, canción con la que a día de hoy todavía
comienzan la mayor parte de sus conciertos. La no menos genial Give Me
All Your Love continúa con la descarga de Rock, sin aditivos, solo Rock
perfectamente ejecutado, en este caso con la colaboración de la guitarra
del ex Dio Vivian Campbell. Decelerando totalmente, el siguiente tema es
la preciosa balada Looking For Love, emotiva y potente a partes iguales,
con un Coverdale espectacular, cambiando de registro con una facilidad
solo al alcance de muy pocos. La siguiente Crying In The Rain es una
antológica revisión del tema ya publicado en su trabajo de 1982, Saints
And Sinners, quizá con menos feeling que el original, pero con mucha más
garra. Llegados al meridiano del álbum, encontramos a la que es
probablemente la canción más conocida de Whitesnake, y una de las
baladas más escuchadas y populares de la historia, no solo del Rock,
sino de la música en general.
Inevitable en recopilatorios de canciones
románticas y demás mamarrachadas, Is This Love llegó al número uno no
solo en las listas americanas, sino en medio mundo, y se convirtió en
una de las canciones más populares en la década de los ochenta. Lo
cierto es que musicalmente hablando no aporta nada extraordinario, pero
la promoción adecuada para una canción sencilla pero perfectamente
interpretada fue suficiente para reservarle un merecido lugar de
privilegio en la historia de la música. Para recuperar el ritmo más
rockero del trabajo, continuamos con Straight For The Herat, tema de
tono mucho más desenfadado que sin ser una maravilla vuelve a ponernos
las pilas. Le sigue Don't Turn Away, excelente medio tiempo tal vez un
poco desmejorado por una producción que desgraciadamente ahoga el sonido
de la guitarra de John Sykes y esconde el trabajo a la batería de
Aynsley Dunbar. Children Of The Night es el título del siguiente tema,
que vuelve a acelerar las revoluciones siendo el corte que tal vez se
acerque más al Hard Rock americano. Una vez más se vuelve a grabar un
tema del álbum Saints And Sinners, en este caso se trata de Here I Go
Again, canción que fue escogida como uno de los singles del trabajo, y
que una vez más en esta versión pierde el aire más soul de la original,
para ofrecer unos tintes mucho más rockeros, en parte gracias al
espectacular trabajo de Sykes. El trabajo se cierra con You're Gonna
Break My Heart Again,
corte similar a la anterior Bad Boys, con algo
menos de gancho, pero con un par de detalles interesantes. Sin ser lo
mejor del trabajo, lo cierra de manera correcta, aunque tal vez no era
el mejor tema para ello. Claro que este orden de canciones es en la
edición europea, que era diferente a la americana… cosas de márketing.
En este caso, da igual la edición, el resultado final fue un trabajo de
una factura tremenda que a día de hoy figura en los puestos de lujo de
la historia del Rock, y más de dos décadas después de su lanzamiento
sigue vendiendo ejemplares a un ritmo aceptable, y más desde que el año
pasado vio la luz con motivo de su décimo aniversario su edición
remasterizada.
No he entrado en demasiado detalle con las canciones, porque este va a ser el post que más enlaces a youtube de un mismo grupo contenga. Los cuatro singles están aquí pinchados, para que podáis ver los vídeos que en su día ocupaban un espacio de privilegio en los programas de música de medio mundo, y que en mi caso en particular, con apenas catorce años, me abrió la puerta a una música que a día de hoy me sigue acompañando. Por cierto, la espectacular pelirroja que aparece en todos ellos, es la actriz Tawny Kitaen, ex–mujer del propio David Coverdale, a la que algunos de mi quinta recordaréis de la película Despedida De Soltero, con Tom Hanks. Lo comento más que nada porque en aquella época su imagen era tan venerada como las propias canciones o más incluso, no solo por los seguidores de la banda sino por cualquier televidente masculino (y alguno femenino) que en aquella época viera los populares vídeos. Los motivos son evidentes.
Whitesnake – Still Of The Night
Whitesnake – Give Me All Your Love
Whitesnake – Is This Love
Whitesnake – Here I Go Again ‘87