|
A finales de 2004, en los prolegómenos de la celebración de
Centenario sevillista, se puso en marcha por parte de
personas vinculadas a dicho club o a la organización de su
centenario, una especie de
“contracentenario” en relación a las efemérides que
habían de celebrarse en 2007: esto es, el centenario del Real
Betis Balompié. El principal objetivo de esta iniciativa era y
es cuestionar la fecha de nacimiento en la que se reconoce el
Real Betis Balompié desde que nació.
Esta
línea de revisión histórica iniciada desde la orilla
rojiblanca de una ciudad dual no se limitó a intentar retrasar
la fecha fundacional del Real Betis Balompié: en paralelo, y en
un empeño más comprensible, se ha trabajado y se sigue
trabajando con el objetivo de celebrar en 2015 la conmemoración
de unos supuestos 125 años de historia.
Evidentemente, es la primera parte de este revisionismo la que
nos preocupó y ocupó en su día: La publicación de libros que
fueron vendidos en tiendas oficiales del club sevillista, las
afirmaciones realizadas por personas con cierta responsabilidad
institucional en diversos medios, el envío de cartas a diarios
denostando a personajes de la historia del club verdiblanco, la
publicación de artículos, la celebración de conferencias no
exentas de cierta sorna hacia la historia del Real Betis
Balompié o, más recientemente, cartas dirigidas a los medios de
comunicación, son solo algunos ejemplos.
Fue esta
singular “campaña contracentenario” la que, hace algo más de un
año, despertó mi interés por los primeros años del balompié
sevillano, iniciando un proceso de recopilación y estudio de la
información disponible. Evidentemente, la intencionalidad
principal fue la de defender a mi club y a mi sentimiento de lo
que consideraba –y sigo considerando- un ataque sin
justificación alguna. Con el tiempo, acabé convenciéndome de que
dicho ataque no solo era injustificado, sino además mal
documentado, malintencionado e irresponsable, como quiera que la
revisión histórica no hace sino abrir cajas de pandoras sin
sentido.
De ahí
que, cuando en Enero de 2007 se concluyó con las más de 100
páginas que a continuación se presentan, no pude sino
convencerme de que lo mejor era guardarlas, en el entendido de
que el pasado no debía ser desenterrado y menos aún utilizado
como arma arrojadiza. Así, este documento durmió el sueño de los
justos durante más de ocho meses, hasta que en fechas recientes
se pudo comprobar que el empeño de cuestionar la fecha
fundacional del Real Betis Balompié no solo no cesa, sino que
incluso se acrecienta. Y lo que es peor, entre los argumentos
utilizados hay un especial empeño en acusar de manipuladores de
la historia a fundadores y presidentes de nuestro club que,
ocioso es decirlo, no pueden replicar.
Por
tanto, y aún insistiendo en lo absurdo de esta discusión
cruzada, remitimos este documento a todos los béticos,
aconsejándoles que lo utilicen únicamente para su
enriquecimiento documental y conocimiento histórico.
Se ha
huido, en la medida de las limitaciones del que suscribe, de
subjetividades no sustentadas, procurando exponer los hechos y a
continuación analizarlos desde diversas perspectivas o
posibilidades. También se ha evitado deliberadamente citar a los
historiadores sevillistas con su nombre, para mantener las
discrepancias en un plano intelectual o argumentativo, nunca
personal; aparte de que en la práctica sus argumentos han sido
ya asumidos por un amplio número de sus correligionarios, lo que
hace que puedan tratarse como argumentos colectivos sin señalar
expresamente a quien lo inicia.
A
continuación, expondremos y acreditaremos todos los hechos
relacionados en este cronograma.
Evidentemente, somos conscientes de que este documento, aún
estando dirigido a béticos, puede acabar en manos de un lector
que profese otros colores. No espero que su lectura le
satisfaga, así que vayan por delante nuestras excusas a todos
aquellos a los que pueda molestar los hechos que aquí se
exponen. Insisto: hechos, que no espero sean acogidos con
entusiasmo por la otra orilla, aunque sí que tengan la mente
abierta como nosotros hemos procurado tenerla en relación a la
historia de mi club. Y, sobre todo, que sean conscientes de que
si personas con responsabilidad institucional en su club
pretenden cuestionar nuestra historia, acaban generando la
necesidad de defenderla en quienes lo queremos. Pero eso sí, al
menos en lo que a nosotros respecta y desde luego en las
próximas líneas, con el debido respeto hacia la historia, la
memoria y, sobre todo, la afición del club rival, sea o no
recíproco tal respeto.
|