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A
inicios de 1914, la situación del fútbol sevillano
se caracteriza por la existencia de casi una decena de
equipos entre los que destaca el Sevilla Balompié.
Un equipo (recordemos) nacido entre jóvenes de la
Politécnica, algunos de ellos aspirantes a la carrera
militar, dirigido por Jones –un empleado de una
casa consignataria de vapores- y Ramos Asensio
–hijo de un agente de aduanas-, que por los motivos que
sea, ya ha empezado a ganarse el aprecio de las “clases
populares”.
Su
máximo rival, un
Sevilla Foot-ball Club presidido por Luís
Felipe de Orleáns a título honorario; dirigido por
José Luís Gallegos, miembro destacado del Círculo
Mercantil, cuenta con el mecenazgo de su Presidente,
José Montes Sierra, lo que le lleva a crecer deportiva y
económicamente.
Por
otra parte, un
Betis Foot-ball Club nuevamente refundado
por Eladio García de la Borbolla y otros antiguos
socios, con la ayuda de Pedro Rodríguez de la Borbolla.
En
este entorno, como vemos en capítulos anteriores, el
Balompié y el Foot-ball Club mantienen una
agria polémica en Marzo, provocada por la disputa de la
Copa de Sevilla y la “Copa del Violetero”. No obstante,
la entrada de Paco Alba en la Presidencia del Sevilla
F.C. en Mayo permite estrechar lazos con Jones, y la
prensa se hace eco de una posible fusión entre ambas
entidades.
Como
es obvio, esta fusión no se produce, aunque es posible
que en el seno del Balompié haya más partidarios de la
misma que de la absorción del Betis Foot-ball Club. Muy
probablemente, Jones y otros convencen al resto que la
fusión con el Foot-ball Club supondría la desaparición
del Balompié, riesgo que no tenía la absorción del
Betis.
La
concesión del título de Real al Betis Foot-ball Club
en Agosto termina por convencer a los balompedistas, y
las negociaciones se intensifican. Parece ser que,
aunque el nuevo club está cerca de denominarse Real
Sevilla Balompié, las normas de cortesía hacia Alfonso
XIII, quien había concedido el título al Real Betis Foot-Ball
y especialmente la aceptación de su Presidencia
honoraria, acaban por llevar a los balompedistas a
modificar su denominación por la de “Real Betis
Balompié”. La primera Presidencia será ocupada por
Herbert Richard Jones, Presidente del Sevilla Balompié.
Presidente: Herbert Richard Jones
Capitán: Manuel Ramos Asencio
Socios/jugadores: Pedro Rodríguez de la Borbolla,
Eladio García de la Borbolla, Guillermo Comesaña, Rafael
García de la Borbolla, Adolfo Alonso Barahona, Alfonso
Casellas, H.R. Jones, Manuel Ramos Asensio, Alberto
Henke, Andrés Hermosa, Antonio Benítez, Antonio Puig
Valero, B. Boloix, Bryce, Calvo de León, Carmelo
Navarro, Carrión, Castor Montoto, Chacón, Edmundo
Wesolouski, Enrique Añino Ilzarbe, Francisco Mateos,
Jacinto Wesolouski, José Fernández Zúñiga, José Hermosa,
Madriles, Manuel Moreno Calvo, Millar, Navarro, Paredes,
Pedro Lissen, Petrof, R. Castillo, R. Roldán, Roselli,
Velasco, Juan Cascales, José Carrasquilla, José
Gutiérrez Fernández, Luís Piazza, Manuel Gutiérrez
Fernández, A. Campas, A. González, Cristóbal Espinosa, Delclós, Domínguez Añino, E. Hernández, Francisco García
de la Borbolla, González Alonso, J. Silva, José Rull, P.
Rodríguez, Repetto, Sánchez Apellani |
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Como
ya comentamos en capítulos anteriores, el apunte número
283 del Libro de Registro del Gobierno Civil corresponde
al Real Betis Balompié. La inscripción original se
efectúa con la denominación de “Sevilla Balompié”,
y en 1915 se efectúa una enmienda por parte del
Gobierno Civil, sustituyendo en el mismo apunte la
palabra “Sevilla” por “Real Betis”, y manteniendo
la expresión Balompié, por la que se conocería al club
hasta cerca de 1930.
La
nota al margen en el mismo apunte 283 indica que “Con
fecha 26 agosto 1915 se reforman los Reglamentos
fusionándose con esta Sociedad la denominada Sociedad
Real Betis Foot-ball Club y desde esta fecha en
virtud de R.O. 20 Diciembre de 1914 se denominará
Real Betis Balompié”
Como
dijimos, y reiteramos, en virtud de esta información
registral el
Gobernador Civil de Sevilla, la máxima autoridad
con competencias en la materia en virtud de la Ley de
Asociaciones de 30 de Junio de 1887, otorga a la fusión
del Sevilla Balompié con el Real Betis Foot-ball Club el
carácter de cambio de denominación de la primera
sociedad, que mantiene su registro en el apunte número
283 con fecha 1 de Febrero de 1909 a todos los efectos.
En
caso de haberse considerado extinta la sociedad original
se hubiese hecho así constar en el apartado de
“Disolución” situado a la derecha de la fecha de
constitución, y se hubiese aperturado un nuevo apunte.
Quede pues aclarado, para cualquier lector que lo
precisase; y no aclarado ahora ni por nuestra parte,
sino hace 92 años y por la autoridad competente.
Sí
hubiese correspondido, en cambio, la inscripción de
disolución en el apunte correspondiente al Betis
Football Club,
algo que no se efectuó como quiera que esta sociedad ni
siquiera llegó a registrarse en el Gobierno Civil en su
día (lo cual no fue óbice para obtener la concesión del
título de Real).
Lo
anterior se produjo, como comentábamos, al amparo de la
legislación aplicable en 1914, esto es, la Ley de 30 de
Junio de 1887. Hoy día una fusión puede tener dos formas
básicas: fusión por liquidación (constitución de una
nueva sociedad con disolución de las sociedades
fusionadas) o fusión por absorción (en los que la
sociedad absorbente mantiene su continuidad jurídica sin
mediar extinción).
En
cuanto a la fusión entre Sevilla Balompié y Real Betis
F.C., atendiendo a la forma en que fue considerada
legalmente y a como se produjo, hoy en día se hubiese
clasificado claramente como fusión por absorción.
En
cuanto a lo primero, la consideración legal, por
considerarse como una modificación estatutaria y de
denominación de la sociedad absorbente, en este caso
la primera: esto es, el Sevilla Balompié. En cuanto a lo
segundo, la forma, porque el proceso fue una absorción
de facto: Al potencial deportivo, amplia plantilla,
palmarés y apoyo popular con el que ya contaba el
Sevilla Balompié, se sumó un título de Real y un nombre
(Betis), que hacia 1930 se adoptaría por el acervo
popular, por los “balompedistas”, para referirse a “su
Balompié”.
Es
tan rotunda la evidencia del Libro de Registro que ni
siquiera entraremos en argumentaciones para
contrarrestar las diatribas que han corrido en los
últimos tres años entre algunos señores, que han
dedicado no poca parte de su tiempo a cuestionar la
identidad entre el Sevilla Balompié, nacido a finales de
1907 y el Real Betis Balompié, denominación nacida a
finales de 1914 tras la absorción del Betis Football
Club.
Y
decimos que no vamos a entrar en argumentaciones sobre
el particular como quiera que ya hace 92 años que el
entonces Gobernador Civil, Severo Gómez Núñez, resolvió
cualquier duda al respecto, considerando la presentación
de los nuevos Estatutos de la sociedad Real Betis
Balompié como un cambio de denominación del Sevilla
Balompié.
Hay
que reconocer, en ese sentido, que al menos
historiadores de la otra orilla sí han afirmado
públicamente que en 1914 hay una plena continuidad
jurídica del Balompié registrado en 1909.
Sea
como fuere, no creemos que sea preciso gastar muchas
argumentaciones en esta cuestión, que no pertenece al
terreno de la discusión histórica sino más bien al de
los foros internautas. De ahí que continuemos con la
exposición.
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