Akiba Rubinstein

El mejor finalista de Torre.

 

"La partida de ajedrez se decide en el final".  

(A. Rubinstein)  

Firma de Akiba Rubinstein


Akiba RubinsteinAkiba Kivilevich Rubinstein nació el 12 de diciembre de 1882 en la ciudad polaca de Stawiski, cerca de Lodz, en el seno de una familia judía. No fue un niño prodigio como Spielmann o Capablanca, sino que aprendió a jugar a los dieciocho años. Solía ir al lugar en donde jugaba asiduamente el maestro George Salwe y, después de progresar rápidamente, a los tres años de aprendizaje, retó al maestro y logró empatar el match, lo que fue una gran sorpresa. Siguió estudiando con tesón y al año siguiente consiguió vencerle, por lo que fue invitado al certamen de Barmen en donde empató con Duras en el primer lugar y fue reconocido como maestro.

En el lustro que va desde 1907 a 1912, el juego de Rubinstein fue impresionante, alcanzando casi la perfección, ganando los torneos más importantes, en especial en 1912, donde ganó todos los torneos en que participó. Con estos resultados, Rubinstein retó a Lasker con el título mundial en juego, pero el campeón alemán impuso unas condiciones económicas muy duras para el Gran Maestro polaco y esto fue retrasando las negociaciones. Además, hay que indicar que en el Gran Torneo de los Grandes Maestros de San Petersburgo de 1914, Rubinstein no pasó a la fase final, por lo que tuvo que dejar a Capablanca el honor de enfrentarse con Lasker.

Akiba RubinsteinDurante la Primera Guerra Mundial sufrió varias crisis nerviosas que le pasaron factura el resto de su vida. En muchas ocasiones, Rubinstein no veía... ¡un evidente mate en dos!

Su carácter era reservado y muy respetuoso con su rival. Cuando le tocaba jugar a su oponente, Rubinstein se levantaba de su asiento y se iba a un rincón de la sala de juego para no distraer a su adversario.

Abandonó la práctica del ajedrez en 1932 y poco después se retiró a una clínica psiquiátrica, en donde se pasaba largos momentos sentado ante un tablero y, en frente, un espejo. Murió el 14 de marzo de 1961 en la ciudad belga de Amberes.

Rubinstein tiene la fama de ser el sucesor de Tarrasch en el juego clásico posicional, pero, aunque si bien es cierto que solía jugar aperturas clásicas, tampoco es menos cierto que produjo sensacionales novedades que los neorrománticos pudieron considerar hipermodernas: su variante de la Cuatro Caballos, jugada primero por Marshall, (1.e4, e5; 2.Cf3, Cc6; 3.Cc3, Cf6; 4.Ab5, Cd4!); la variante Rubinstein de la Francesa (1.e4, e6; 2.d4, d5; 3.Cc3,de4), muy jugaba por Nimzovich; también reforzó la variante Nimzovich de la Siciliana (1.e4, c5; 2.Cf3, Cf6!?) o la variante Schlechter de la Defensa Tarrasch (1.d4, d5; 2.c4, e6; 3.Cc3, c5; 4.cd5, ed5; 5.Cf3, Cf6; 6.g3!). Fue un gran jugador de la variante Abierta de la Española, aspecto bastante curioso porque esta variante suelen emplearla los jugadores de corte agresivo.

Pero, a pesar de todo, el Gran Maestro polaco casi siempre respondía de manera simétrica: 'e5' contra 'e4' y 'd5' contra 'd4'.

A pesar de ser tachado de jugador posicional, Rubinstein ganó muchos premios de belleza, algunos incluso jugando el Gambito de Rey, como su partida contra Hromadka del Torneo de Märisch-Ostrau (1923).

Donde más destacó fue en el terreno de los finales, sobre todo en los finales de Torre, en los que no tuvo rival. Rubinstein está considerado el mejor finalista de Torre de todos los tiempos, incluso delante de Capablanca, Alekhine y Lasker. Tenía un sexto sentido que le decía exactamente en qué posición colocar esta pieza y cómo desmoronar incluso la más férrea de las defensas rivales.

En cuanto a publicaciones, su principal obra es La partida de ajedrez. También escribió para varias revistas de la época.

RubinsteinSus mejores resultados, teniendo en cuenta solamente los principales torneos internacionales, fueron los siguientes:

Primer premio en: Ostende, empatado con Bernstein (1907), Carlsbad (1907), Vilna (1909), San Petersburgo, empatado con Lasker (1909), Varsovia (1912), San Sebastián (1912), Breslau, empatado con Duras (1912), Pistyan (1912), Vilna (1912), Göteborg (1921), Viena (1922), Hastings (1923), Southport (1924), Marienbad, empatado con Nimzovich (1925), Lodz (1927), Rogaska-Slatina (1929).

Segundo premio en: Varsovia (1910), San Sebastián, empatado con Vidmar (1911), Carlsbad, empatado con Schlechter (1911), Estocolmo (1920), Göteborg (1920), Hastings (1922), Baden-Baden (1925), Hannover (1926), Budapest (1929).

Tercer premio en: Ostende (1906), Varsovia (1919), La Haya (1921), Merano (1924), Breslau (1925), Dresden (1926), Scarborough (1930).

En cuanto a matches, empató el primero que jugó contra Salwe y ganó todos los demás, aunque casi siempre por un estrecho margen y muchas veces después de remontar un tanteo adverso. Derrotó a maestros de la talla de Bogoljubov, Mieses, Marshall, Teichmann, Schlechter, Flamberg,...

En competiciones por equipos, logró el primer lugar en el Torneo de las Naciones de Hamburgo (1930) jugando en el primer tablero de Polonia, y consiguiendo el 88% de los puntos.

 


Y, para terminar, veamos qué escribió Réti acerca de Rubinstein en su obra Los grandes maestros del tablero:

"Rubinstein está considerado un jugador frío y, sin embargo, de sus partidas se puede sacar una mayor y más rica colección de bonitas combinaciones que de los otros maestros que gozan de gran fama por su juego combinatorio".


Como ejemplo del brillante juego combinatorio de Akiba Rubinstein, a continuación se mostrará su partida más famosa, conocida como La inmortal de Rubinstein.


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