El águila caída.
"El desarrollo de nuestra habilidad no consiste en que lleguemos a ser conocedores de las aperturas y diestros en los finales, porque no hay desarrollo sin armonía... debemos empeñarnos principalmente en jugar todas las partes del juego igualmente bien, esto es, jugar ajedrez"
(C. Torre)
Carlos
Torre Repetto nació en Mérida, Yucatán (México) el 29 de noviembre de 1904. Aprendió
a jugar muy joven, de la mano de su padre y de sus hermanos. A los doce años, en 1916,
emigró con su familia a Nueva Orleans (Estados Unidos), ciudad en la que nació el gran
Paul Morphy en el siglo anterior, quizá presagiando su efímera carrera ajedrecística.
Derrotaba con suma facilidad a los mejores jugadores locales del Checkers and Whist
Club. En 1922 empató una partida amistosa con el famoso maestro Edward Lasker,
pariente lejano del campeonísimo Emmanuel Lasker. Con estos resultados, Carlos Torre era
uno de los mejores jugadores de Estados Unidos, aunque lejos aún del Gran Maestro Frank
J. Marshall, el indiscutible número uno estadounidense. Ganó numerosos fuertes torneos
estadounidenses, aunque el nivel de éstos no podía compararse al de los torneos
europeos. Por ejemplo, ganó en Nueva Orleans (1923), Estado de Nueva York (1924) y
Detroit (1924). En 1925 dio el gran salto y, de la mano de Marshall, compitió en los
mejores torneos internacionales de la época:
Baden Baden: décimo lugar, entre 21 maestros, pero delante de afamados
maestros como Réti, Spielmann, Yates, Tarrasch, Mieses...
Marianbad: su mayor éxito, pues empató con Marshall en el tercer
puesto, detrás de Rubinstein y Nimzovich, que empataron en el primer lugar, y delante de
Tartakower, Réti, Spielmann, Yates, Janowsky, Sämisch...
Moscú: 5º-6º empatado con Tartakower, detrás de Bogoljubov, Lasker,
Capablanca y Marshall, pero delante de los fortísimos Réti, Spielmann, Rubinstein,
Grünfeld, Yates... En este torneo derrotó a Lasker con el famoso molinillo.
Al año siguiente, en 1926, ganó el campeonato de México y quedó en tercer lugar en el fuerte torneo de Chicago. Inesperadamente, con sólo 22 años, Carlos Torre se retira del ajedrez según dijo "por continuas crisis nerviosas". La FIDE le reconoció en 1977 con el título de Gran Maestro Internacional. Murió el 19 de marzo de 1978.
Su libro más importante es El desarrollo de la habilidad en ajedrez, publicado originariamente en ruso.
Más información:
Velasco, G.: La vida y partidas de Carlos Torre