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LA RECUPERACIÓN FÍSICA DEL CORREDOR DE ORIENTACIÓN
Extraído del libro "El entrenamiento del corredor de orientación"
Por Alberto Mínguez Viñambres


La orientación, como deporte de resistencia, requiere un esfuerzo predominantemente aeróbico. En él se ponen en marcha muchos mecanismos fisiológicos que conllevan un desgaste puntual de diversos sistemas corporales: cardiovascular y músculo-esquelético, principalmente. Además, las competiciones se dan de forma seguida en muchos casos (dos, tres, cuatro o hasta cinco carreras), lo que hace que la acumulación de trabajo sea importante.

Los orientadores sabemos, por experiencia propia, que las carreras seguidas dan pie a la fatiga, pero, ¿cómo aguantamos estas carreras y, en ocasiones, con buenas sensaciones a la tercera o cuarta dentro de un plazo de, a veces, tres días? Esto sería impensable en otros deportes de carrera de resistencia (por ejemplo en cross o en 5.000 ó 10.000 en pista). Podemos deducir que la recuperación para realizar esfuerzos continuados en orientación es posible por dos causas principales:
    • El ritmo de carrera, debido al factor técnico y a la obligada lectura del mapa, ralentiza la velocidad, por lo que los mecanismos físicos y fisiológicos no actúan de forma tan intensa como en otros deportes de carrera. Un estudio noruego (Moser,T. Gjerset, A. Johansen, E. Vader, L. : 1995) comprobó, con corredores y corredoras del equipo nacional, que la concentración de ácido láctico en sangre (39%), la velocidad de carrera (14%) y la FC (3%) son superiores en una carrera de cross que en una de orientación. Estos porcentajes mayores se dieron al correr los deportistas una misma distancia, primero en un recorrido de orientación  y posteriormente el mismo recorrido en cross. Los porcentajes son algo puntual, pero demuestran que esos tres factores son normalmente más elevados en cross que en orientación por el mismo terreno.

    • Los impactos de los pies no son sobre una superficie dura, normalmente. Aunque pueda parecer un aspecto no limitante, en esto se basa que deportes como el ciclismo  y la natación puedan dar de sí más cargas continuadas que la carrera a pie.  La absorción de golpes y el mantenimiento del equilibrio exigen más de la musculatura y del corazón. Todos sabemos que después de una carrera por asfalto la recuperación muscular y tendinosa lleva su tiempo, pero no es el caso de la orientación, aunque también haya desgaste.
Pleno Esfuerzo
La recuperación va a ser clave para que la acumulación de entrenamientos o competiciones no nos mermen en demasía. Está claro que antes de la aparición de fatiga debe planearse adecuadamente la alternancia trabajo-descanso, pero en el caso de entrenamientos duros y competiciones extenuantes hay medios sencillos de recuperación que exponemos a continuación de forma resumida:
Pleno esfuerzo 2
    • Medios nutricionales: la hidratación correcta, la reposición de sales y la carga de nuevo de sustratos energéticos (sobre todo glucógeno) mediante la dieta es fundamental. Muy importante conocer que el organismo es mas receptivo en las dos primeras horas después de terminar el ejercicio físico para supercompensar los depósitos de glucógeno, por lo que es una buena fórmula la hidratación post-ejercicio con hidratos de carbono disueltos, además de aportar alimentos sólidos ricos en ellos.

    • Medios físicos: está demostrado que el trote suave después del ejercicio intenso favorece el riego sanguíneo  y provoca una oxigenación de los tejidos y una eliminación de desechos más efectiva que el reposo absoluto. También es recomendable la realización de estiramientos con el fin de recuperar la elasticidad muscular y distender las fibras solicitadas. Otros medios físicos no menos importantes son los baños de agua fría o helada de los miembros inferiores, con lo que ayudamos mediante la vasoconstricción a que la sangre retorne más adecuadamente y con ella los productos de deshecho (además de la buena sensación que tiene el corredor después del baño), y los masajes de recuperación, con especial mención al drenaje linfático.

    • Medios psicológicos: la relajación o autorelajación mediante cualquier método que conozca el entrenador, psicólogo o el mismo corredor y que sepa de su eficacia, puede ser muy importante en el proceso de recuperación.
Estos medios son sencillos en su mayoría y al alcance de cualquier corredor, por lo que es muy recomendable su uso para una correcta recuperación.

Aunque aún no es un acuerdo firme, el libro "El entrenamiento del corredor de orientación" de Alberto Mínguez Viñambres (Doctor en educación física y profesor de secundaria y de la Universidad Autónoma de Madrid) será publicado por la FEDO y disponible para todos los orientadores.

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