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Parte I: conceptos básicos del marrón / cultura general del marrón
1. Definición de marrón
Marrón: m. fig. "Dícese de aquella tarea, cometido, encargo o
situación que resulta desagradable, tediosa o incluso ingrata para el
que la ha de desempeñar o soportar. Aplícase también este término a
aquella ocupación que, aún no siendo ella misma molesta, si lo son sus
condicionantes y situación, tales como tiempo para realizarse o tipo
de persona que la solicita"
En resumen: Un marrón (brown) es todo aquel trabajo que nadie
desea realizar.
Dependiendo de la situación desde la que se observe, el marrón puede
tomar distintas connotaciones:
Desde el punto de vista del jefe:
Es aquella tarea de suma importancia para el desarrollo estratégico de
la empresa que ha de ser realizada con el máximo esmero y en el menor
plazo posible.
Desde el punto de vista del empleado:
Es el hartarse a currar, normalmente como consecuencia de la última
idea genial del jefe, con un trabajo que no suele servir para
nada, pero que debería estar listo ayer.
1.1 Agravantes que pueden darse en un marrón
·
Urgencia
·
Nocturnidad
·
Alevosía
·
Recochineo
·
Inutilidad
1.2 Cómo reconocer un marrón
En general, los marrones se reconocen inmediatamente, pero por si el
lector es aún novato en estas lides y tiene dificultades en
reconocerlos, se dan a continuación algunas pistas:
·
Introducción: Por regla general, la
introducción del marrón suele llevarse a cabo por medio de frases del
estilo de: "Oye, tú no tienes nada urgente que hacer, ¿verdad?"
o "Mira, ha surgido una cosa que hay que resolver esta misma tarde"
·
Síntomas: Una vez que el marrón ha
caído encima, se le puede reconocer por los siguientes síntomas:
·
Nerviosismo y desasosiego
·
Ojeras, dificultad para conciliar el sueño
·
Mala leche, en función del tipo y plazos del marrón
·
Incremento desusado en el número de visitas que tu jefe hace a tu
puesto para ver "qué tal"
·
Aumento alarmante en el consumo de café
·
Salida de la oficina a horas intempestivas con la inquietante
sensación de que uno va a casa de visita.
·
La prueba del nueve:
Si, pese a las indicaciones anteriores, el lector aun no tiene claro
sí lo que le ha caído encima es un marrón, puede llevar a cabo la
llamada prueba del nueve del marrón: solicítese ayuda a un compañero
referente al marrón objeto de sospechas. Si el compañero responde con
alguna de las siguientes evasivas: "Es que yo no sé nada de eso",
"Es que estoy muy ocupado" (cuando ostensiblemente se ve que no
está haciendo nada) o "Mira, a mí no me líes"; puede estarse
plenamente seguro de que uno se está enfrentando a un auténtico y
genuino marrón.
·
El sonido del marrón:
Aunque los marrones, por regla general, caen de improviso y sin
avisar, es posible a veces detectarlos por el sonido característico
que emiten al caer sobre sus destinatarios. Para reconocer el sonido
del marrón haga doble clic sobre el bonito objeto incrustado en este
documento.
1.3 Etimología del marrón
Algunos enterados se conforman con explicaciones puramente
etimológicas de la voz "marrón". Según ellos, "marrón", como sinónimo
de "lío" o "problema de intensidad variable desde lo grave en
adelante", deriva de la jerga del hampa. "Comerse el marrón" sería
"ingerir o deglutir hachís (costo, consumao, ful, fulañí, goma de
Oklahoma...), en cantidades que podrían ser consideradas como delito,
ante una presumible presencia policial, con objeto de hacer
desaparecer el corpus delicti".
Como extensión del término, cuando varios miembros de una banda de
malhechores son sorprendidos en posesión de dicha sustancia,
inevitablemente alguno de ellos (con evidente ánimo de escaqueo)
dejaría caer la expresión "Bueno, colegas: ¿a quién le toca comerse el
marrón?".
Dicho lo cual, el mejor candidato a "pringao" (dícese del que sufre
tendencia browneatérica - vease más adelante) se erigiría como único
propietario de la sustancia, y se declararía exclusivo responsable de
la deuda que tal delito hace contraer con la sociedad.
Los restantes cómplices, eximidos así de culpa alguna (de facto y de
jure) adoptarían posiciones personales que irían desde apreciaciones
excluyentes del orden de "Es que fulano siempre ha sido un
gilipollas", hasta el envío solidario, al penal que corresponda, de
felicitaciones de Navidad o postales bananeras en diversos años
sucesivos.

Parte II: Sujetos del marrón
2. Sujetos activos y pasivos del marrón
El marrón tiene como principal característica la presencia de
numerosos sujetos involucrados en su ciclo de vida y a los que nos
referiremos continuamente a lo largo del documento. Lo que sigue es
una lista incompleta de los sujetos más comunes implicados:
2.1 Sujetos activos
Los sujetos activos del marrón son los encargados de dirigir los
marrones hacia los sujetos pasivos. Dependiendo del organigrama de la
empresa, los sujetos activos pueden, a su vez, ser sujetos pasivos de
otros.
La siguiente lista describe los tres tipos más usuales de sujetos
activos, en orden creciente de actividad marronera.
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Enmarronador (Browner) |
El browner es aquel sujeto que, por las características de su
puesto (o de su forma de ser, que hay de todo) asigna marrones a los
demás. Cualquier persona que consciente o inconscientemente te suelte
un marrón adquiere automáticamente la categoría de browner.
El browner puede asignar marrones de forma esporádica o
prolongada en el tiempo. También existen browners que marronean
de forma más periódica, pero siempre con un volumen reducido de
marrones.
No debe odiarse en exceso al browner, ya que él, a su vez,
suele tener otros browners por encima que generan los marrones
y él se limita a reasignar (usando una técnica de Brown Throwing,
que se verá más adelante)
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Asignador de marrones (Brown Dispatcher) |
El brown dispatcher es un tipo especial de browner, cuya
función es la asignación periódica y sistemática de marrones.
El brown dispatcher, a veces conocido como Jefe de Proyecto, se
caracteriza por sufrir de una personalidad inestable y tornadiza que
le hace cambiar de parecer con frecuencia, suprimiendo los marrones
asignados y/o reemplazándolos por otros si cabe aún más inútiles.
Los marrones endiñados por un brown dispatcher suelen ser
continuos en el tiempo y de duración discreta.
En general, los Asignadores tratan de afianzar cada vez más su poder.
Para ello intentan superarse a sí mismos asignando marrones cada vez
mayores y con mayor frecuencia. El fin último de todo Brown Dispatcher
es llegar a ser un Rei do Marrón. (vease debajo)
Algunos lo consiguen, pero la mayoría caen en el intento y acaban
siendo odiados y despreciados tanto por sus antiguos browneds como de
los browners que se sirvieron de ellos en el pasado.
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Rei do Marrón |
Este es el browner supremo. O Rei se caracteriza por la
generación de marrones de proporciones titánicas, sencillísimos según
él, que deben estar terminados siempre en un tiempo récord.
O Rei
suele ocultarse tras una fachada inocente que oculta sus aviesas
intenciones. No se sabe de ningún Rei que no se haya dirigido
amablemente a sus víctimas antes de enmarronarlas. Se dice de ellos
que son lobos con piel de Cordero, en honor a uno de los más
famosos Reyes que ha conocido la historia.
Como suele suceder, la inutilidad de los marrones endiñados por un
Rei es directamente proporcional al esfuerzo necesario para
conseguirlos e inversamente proporcional al tiempo disponible para
acabarlos.
Existe una variedad mutante del Rei, de denominación incierta (O
Mais Portentouso Enmarronador do Universo Mondo, es la más común)
que se caracteriza por ser un híbrido de Rei y Dispatcher.
Obviamente, estos sujetos son seres desgraciados (en su doble
acepción) ya que todo el mundo rehuye hablar con ellos ante la
altísima probabilidad de acabar cubierto de caca.
2.2 Sujetos pasivos
Los sujetos pasivos son los destinatarios finales del marrón. La
característica de sujeto pasivo no debe ser objeto de frustración, ya
que existen técnicas que pueden hacer al sujeto pasar de pasivo a
activo, como se verá más adelante en este documento.
La siguiente lista describe los tipos más usuales de sujetos pasivos,
los cuatro primeros están en orden creciente de probabilidad
marroneante.
Se denomina browned a todo sujeto al que acaba de caerle encima
un marrón.
Todo el mundo es vulnerable a verse enmarronado, (everybody is
brownable) por lo que la categoría de browned no es
exclusiva de ningún grupo específico. Como dice uno de los corolarios
de Brownzowski: "Se enmarrona el Rey, se enmarrona el Papa, y de
enmarronarse nadie se escapa".
El brown finder o tontolculo es un tipo especial de sujeto
presente en toda empresa al que su especial forma de ser le convierte
en candidato especial a comerse marrones.
Se le reconoce fácilmente pues sus frases suelen empezar por entradas
como "Yo me ofrezco voluntario" o "Yo te echo una mano".
Esta predisposición a comer marrones les hace ganar muchos amigos,
tanto entre los compañeros como entre los jefes; pues ven en él un
blanco de descarga inmediato.
El Brown Eater es un sujeto desdichado cuya existencia parece
girar en torno a la comida de marrones. Morador habitual de la
Brown Room (ver más adelante), el comemarrones empieza y acaba su
jornada laboral sepultado entre toneladas de papel y agobiado por
multitud de marrones, reales o virtuales.
No todos los Brown Eaters consiguen sobrevivir. El camino es
largo, duro y erizado de trampas. Sin embargo, aquellos que logran
remontar la condición de comemarrones deben ser tratados con suma
cautela; esto es así porque el largo periodo de comida marronil afecta
severamente a sus cerebros y, desde ese momento, sólo viven para la
venganza. Debido a ello, un comemarrones liberado tiende
asintóticamente a reciclarse en Brown Dispatcher de Primera.
El PBC (siglas de P... Becario de los C...) se encuentra en el escalón
más bajo de la escala evolutiva y por tanto carece de derechos pero no
de deberes. Estas dos características se combinan de un modo tan
perfecto que los browners (de todo tipo) les tienen
considerados como comemarrones de primera.
Son limpios, educados, no se quejan, trabajan como cosacos y, en
algunos casos, no cobran. No es de extrañar, pues, que las empresas
hagan un uso cada vez más extensivo de PBCs.
El PBC suele acabar de dos formas posibles: contratado por la empresa,
con lo cual cambia sus grilletes de hierro por unos de acero
inoxidable; o ingresado en el instituto frenopático más próximo,
incapaz de aceptar la presión.
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El listillo (Brown Dodger) |
Este es un sujeto pasivo de marrones, pero especializado en
esquivarlos, por lo que se puede considerar casi como activo, por la
actividad que desarrolla en el esquive. Es odiado y temido entre sus
compañeros, ya que esquiva todos los marrones y acaban cayéndoles a
ellos. Toda su actividad se centra en esquivar y no en resolver por lo
que se le puede considerar más cercano a un browner que a un browned.
A pesar de intentar no trabajar nunca, son muy apreciados por los
jefes, sobre todo si son del tipo O Rei do Marrón, ya que aunque no
realizan la tarea, si que consiguen que le caiga a algún compañero que
la saque adelante, con lo que les ahorran trabajo a ellos.
Una cualidad singular de estos sujetos es la capacidad de apuntarse
méritos y recibir medallas de cosas en las que no ha tenido ninguna
participación, para mayor enfado de sus compañeros.

3. Tipos de marrón
Contrariamente a lo que pueda pensarse, el marrón no es un objeto
claramente definido. Existen varios tipos de marrón y conocerlos ayuda
a delimitar con claridad la actitud a tomar ante la inminencia o hecho
consumado de una comida de marrón.
3.1 Marrón flotante (Floating Brown)
Es un marrón que sobrevuela las cabezas de sus posibles destinatarios
sin decidir sobre quién caer ni en qué momento hacerlo.
Este marrón tiene la característica de que es conocido con antelación,
lo cual posibilita la adopción de medidas preventivas por parte de los
candidatos a browned. La táctica más conocida es contraer una
repentina enfermedad que impide al browned acudir a la oficina
durante una semana o dos. Sin embargo, está técnica es ampliamente
conocida por los browners y no se recomienda. Otras tácticas
más útiles suelen ser autoasignarse marrones inexistentes y mucho más
urgentes encargados por falsos browners que impiden la
asignación del floating brown. No obstante, ¡cuidado! ya que
esta técnica ha demostrado en ocasiones ser un arma de doble filo.
3.2 Marrón imprevisto (Unexpected Brown)
Este es el marrón que nadie se espera. Se trata de la modalidad más
corriente de marrón ya que si los marrones estuvieran previstos sería
mucho más fácil esquivarlos.
3.3 Marrón fulminante (Flashing Brown)
Se trata de un marrón que cae sobre uno de repente, sin previo aviso,
de tal forma que cuando uno quiere darse ya está enmarronado y ni
siquiera ha tenido tiempo de abrir la boca.
Esta es una modalidad del unexpected brown con agravantes, ya
que en este caso el tiempo de respuesta del sujeto pasivo es superior
al tiempo de dispatching del browner, con lo cual el
marrón casi siempre consigue alcanzar su total plenitud.
Se recomienda un gran entrenamiento para este tipo de marrones, ya
que, al ser altamente inesperados, sólo el tiempo de reacción y
capacidad de réplica (o labia) del sujeto pasivo pueden lograr
esquivarlo.
3.4 Marrón no evitable (Unavoidable Brown)
Este es el tipo más fatídico de marrón ya que, como su propio nombre
indica, posee unas características que convierten al sujeto pasivo en
el receptor idóneo para el mismo; debido a ello no importará el
volumen previo de marrones adquiridos o los llantos, pataletas y/o
blasfemias del enmarronado: el brown entrará hasta la bola
sobre el desdichado browned.
3.5 Marrón mutante (Mutie Brown)
Este es un tipo de marrón que evoluciona en el tiempo, de tal manera
que, aunque inicialmente se planteó de una determinada manera, acaba
convirtiéndose en la cosa más insospechada, generando toneladas de
basura por el camino.
También entran en esta categoría aquellos marrones reconocidos como
tales pero que aparentemente están bien dimensionados en tiempo, lo
que permite respirar un poco; pero que, sin embargo, escasos minutos
después eclosionan ante llamadas del tipo de la siguiente:
- ¿Tienes ya ese encargo?
- Ah, pero, ¿lo querías ya?
- Jod..., claro, ¡si tengo la reunión a las seis!
3.6 Marrón Pata Negra (Black Leg Brown)
Este es el marrón de tu vida, el que te dejará indefectible marcado a
sangre y fuego para siempre. Los marrones pata negra suelen ser
ilimitados en tamaño pero de duración discreta, lo que agrava aún más
sus características, de por sí dañinas.
Como el astuto lector habrá sospechado, los browners que
endiñan marrones de este estilo adquieren automáticamente la categoría
de Reies do Marrón.
El desafortunado comedor de un marrón pata negra, una vez que haya
podido sobrevivir a él, gozará, no obstante, de una gran ventaja sobre
sus otros compañeros, y es que acabará tan escocido que será muy
difícil para los browners colarle nuevos marrones: las técnicas
defensivas del ex-browned habrán mejorado ostensiblemente e
incluso pueden tornarse agresivas según los casos.
3.7 Automarrón (AutoBrown)
Este marrón es un caso especial y peligroso que suele desarrollarse en
tres fases.
En principio comienza como un encargo, bien sea de tu jefe directo o
de un compañero de otro departamento, cuya realización no parece
plantear ninguna dificultad. Esta primera impresión constituye el
primer error a evitar, ya que, debido a dicha sencillez aparente, el
marrón es asumido ingenuamente por el incauto browned. Esta es
la Fase de Comida.
Sin embargo, en cuanto uno comienza a trabajar en el asunto se va
dando cuenta de que la cosa no es tan sencilla, de que va a llevar
bastante más trabajo del esperado, y de que encima se lo hemos
prometido para ya mismo al browner. Esta es la Fase de Furia,
reconocible porque el sujeto arrejunta las cejas y/o empieza a
murmurar (o gritar, según) frases del estilo de: "...si es que soy
un gilip...", o "¡quién c... me mandaría a mí...!".
No obstante, el daño ya esta hecho y se entra en la Fase de Apagar
Fuegos. Sólo caben dos salidas: comerse el marrón entero, la más
habitual; o bien marear la perdiz en la medida de lo posible aduciendo
imprevistos y dificultades asociadas a la tarea. "No, es que el
programa calcula forlayos, pero para obtener filostros hay que
modificarlo y eso llevaría un par de días" es una frase muy
socorrida en estos casos que no dudamos que el lector sabrá adaptar a
su caso concreto.
3.8 Marrón de Ultima Hora (Last-time Brown)
El más temido y a la vez el más odiado. Es el que te endiñan cuando,
al final de la jornada laboral establecida en el convenio (risas),
y tras recoger tus cosas para irte a casita, se acerca el jefe (o
similar) y pronuncia la siguiente sentencia (algunos la llaman
invocación demoniaca): "¿Tienes un momentito?".
A partir de ese instante, sólo una mente rápida será capaz de inventar
una excusa plausible que permita la pronta huida. Es conveniente
disponer de un amplio repertorio, ya que el excusarse alegando citas
con el dentista o similar una y otra vez puede llegar a despertar el
chip de alarma del jefe.
3.9 Marrón Sonda (Probe Brown)
Otra de las variantes en las que podría englobarse el tipo anterior,
podría ser el de Marrones Sonda. En el fondo, todos y cada uno
de los marrones, podrían calificarse como sonda, aunque hay casos muy
claros en los que se esta dando un auténtico Probe Brown, al
igual que hay otros casos que no se podrían calificar de tales, como
es el caso de los Marrones Fulminantes (Flashing Browns).
Es ciertamente difícil describir con precisión las características de
este tipo de browns, ya que como hemos dicho, casi la totalidad
de los browns, tienen algo de sonda. Pero si hay un detalle
claro y evidente, ese es el comienzo de un Sonda: "Oye mira
es que el tema ese de ....." - "No, no, si ya..." - "Mira oye, fíjate
un momento en esto...." -"Oye te has dado cuenta de esto...... es que
quizás se podría hacer esto otro si.....". El browner, deja
caer en un primer contacto, una serie de frases comprometedoras,
esperando que en cualquier momento, el browned (inocente de él)
le de alguna contestación al respecto.
Esto se conoce como sondeo del marrón. Se deja caer con suavidad como
flotando, como si en realidad no fuera un brown, a ver que
pasa, a ver si cuela, a ver si suena la flauta. ¡Punto
fundamental este! Es necesario hacerse el sueco con naturalidad; de no
ser así, el browner asignará el marrón con el agravante de
recochineo (esto puede reconocerse por las risas retorcidas que dejará
escapar al volver a su puesto).
En estos casos, los browner, tienen un comportamiento
ciertamente tierno cual corderos camino del matadero; pero lo
que ignoran los browned susceptibles de convertirse en víctimas
(evidentemente los mas talludos no caerán en este truco) es que detrás
de esta fachada se puede esconder el marrón de su vida (o el que acabe
con ésta).
Se han dado anécdotas, como la acaecida en una pequeña empresa de cuyo
nombre no quiero acordarme, en la cual casi la totalidad de los
browned, fueron dados de baja, quedando unos pocos, y siendo todos
estos unos browned ya quemados, endurecidos, y con una larga
lista de browns marcados a sangre y fuego en sus rostros (todos
ellos "pata negra", claro está). Esta circunstancia, hizo que los
browns, o eran tales, o no había nada que hacer. Es decir, o el
browner entraba a saco a por el browned (haciéndolo
unavoidable) o que si quieres arroz, Catalina, Evidentemente,
en esta situación los marrones sonda no tienen razón de ser, porque si
a algún browner se le ocurriese soltar una sonda, tendría las
mismas posibilidades de volver a verla, que de volver a ver el
Halley. Quizás su segunda o tercera generación pudiera tener
noticias de aquella.
3.10 Marrón Remoto (Remote Brown)
Las nuevas tecnologías, lejos de facilitar la vida al ser humano, han
conseguido ampliar el radio de acción de los browners hasta
límites insospechados por la generación anterior. Así, ahora es
posible comerse un marrón incluso cuando uno está fuera de la oficina
¡o incluso de vacaciones!. A este tipo de marrón se le denomina
marrón remoto.
En efecto: el uso cotidiano y hasta masivo de nuevos medios de
comunicación hace que los browners puedan buscarnos hasta
debajo de las piedras con un alto índice de probabilidad de
encontrarnos. Existen diversas modalidades de marrón remoto, de las
cuales las más comunes son:
 |
el Phone-brown: por teléfono,
ya sea fijo o móvil. |
 |
el e-brown: por correo
electrónico |
 |
el fax-brown: ¿hace falta
explicarlo? |
Estos marrones son más terribles que la media, ya que al no proceder
directamente del jefe (no le vemos) uno no se cuenta de lo que se le
viene encima hasta que descuelga el teléfono o abre el correo.
Sin embargo, la misma técnica proporciona soluciones a este problema:
Si el teléfono está conectado a una centralita digital y posee display,
o bien si es un móvil GSM, cabe la posibilidad de ver la identidad del
llamante antes de descolgar el teléfono, impidiendo así, o al menos
retrasando, la endiñada marronera ("¿Cómo? ¿Qué me has estado
llamando? ¡Qué raro! ¡Si aquí no ha sonado!"). Si el teléfono no
cumple estos requisitos (o incluso, a veces, aún cumpliéndolos) no hay
nada que hacer.
En lo referente a los e-browns es fundamental comprobar el
remitente del mail para no abrirlo. Sin embargo aquí existen tres
contramedidas por parte del browner: usar una cuenta ajena,
ocultar el remitente (sólo para browners tipo hacker -
que por fortuna escasean) o poner acuse de recibo al mail, en cuyo
caso no valen las excusas tan trilladas de que "¿Cómo? ¡Si a mi no
me ha llegado ningún mail!"

4. Terminología de uso corriente
El marrón no es un objeto aislado. Parte de su idiosincrasia reside en
el conjunto de accesorios y/o complementos de que se rodea y que
contribuyen a darle carácter. He aquí una lista de terminología
corriente, aplicada al marrón.
4.1 Comerse un marrón (To Eat a Brown)
La más usada. Es el hecho en sí mismo de haberse convertido en
receptor de un marrón fresquito. Afortunadamente, el hecho de comerse
un marrón no tiene por qué implicar tener que finalizarlo.
Son sinónimos de esta acepción, enmarronarse (To Be Browned)
y recibir un marrón (To Get Browned). La frase
usualmente empleada por los browners es "Te ha caído un
marrón", lamentablemente intraducible (A Brown has fallen upon
you, no es válida).
4.2 Brown Dodging (Esquive de marrón)
Es la situación en que, tras esfuerzos heroicos y sobrehumanos, se
consigue esquivar el marrón haciendo que este se diluya en la nada.
Esta técnica suele venir acompañada de un ágil movimiento de cadera,
del que recibe el nombre. Es conveniente, pues, entrenarse bailando
salsa para conseguir un elevado porcentaje de Sucessful dodgings.
4.3 Marronómetro (Brownmeter)
Se denomina así al documento (impreso o electrónico) donde se van
apuntando los marrones, tanto encargados como planificados.
El marronómetro puede adquirir diversas y variadas formas, recibiendo
nombres curiosos según se les iban ocurriendo a sus creadores. Así
podemos encontrar el Diagrama de Gantt, el Cuaderno de Carga,
etc... Existen, incluso programas informáticos de cuyo nombre no
quiero acordarme, destinados a la elaboración con estridentes
colorines de marronómetros de pintorescas formas.
En general, el marronómetro sirve para que los Browners tengan
apuntadas las fechas previstas de finalización del marrón y, llegado
el momento, se sientan en el derecho de exigirlo. El marronómetro es
una de las más fuertes medidas de presión psicológica que pueden
aplicarse al Browned.
Es normal que en el período de negociación/aceptación del marrón el
browned se vea en la necesidad de estimar cuando cree que estará
acabado el trabajo. ¡Grave error!. En General el browner tomará esta
fecha como de compromiso de finalización y no como estimación, con lo
cual algo que parecía razonable se acaba convirtiendo en una
pesadilla.
Hay que hacer notar que al hacer esta estimación, el browned
normalmente considera el tiempo que le llevará acabar ESE marrón, pero
no suele tener en cuenta el resto de marrones que le irán cayendo por
el camino (Ver Dosificación del Marrón). Además, con la
intención de agradar al browner, y desde el desconocimiento inicial
del problema, se suele dar una estimación optimista del trabajo, es
decir, suponiendo que no habrá contratiempos. ¡Mal otra vez! Nunca hay
que olvidar la Ley de Murphy.
4.4 Zona de Marrones (Brown Zone)
También denominada Zona de Alto Riesgo de Marrón, es un lugar
donde la probabilidad de comerse un marrón es mucho más elevada de lo
normal.
Estas zonas no suelen estar delimitadas físicamente, siendo un
conjunto finito (distinto del vacío) de recintos múltiplemente
conexos, abiertos o cerrados, entre los cuales no tiene porqué existir
una relación causal.
Suelen ser Brown Zones los despachos de los jefes, las zonas
colindantes a dichos despachos y aquellos lugares por los que suelen
pasar con frecuencia. También pueden incluirse en esta clasificación
las zonas frecuentadas por los browners.
Es imprescindible evitar estas zonas en la medida de lo posible, ya
que la probabilidad de comerse un marrón es directamente proporcional
al tiempo que se pase en ellas.
4.5 Sala del Marrón (Brown Room)
También conocida en ciertos entornos como staff, es el lugar
donde los browners suelen elegir a sus víctimas. Se sabe de
empresas que dedican espacios específicos como Brown Rooms.
También hay lugares en los que se habilita especialmente una(s) mesa(s)
de "n" plazas en las que situar becarios y demás comemarrones de 1ª
especie. El número de plazas n depende de los marrones que haya que
asignar (... da igual que estén estrechos, ... ¡¡mientras curren!!)
También se la puede denominar como La Comuna, por ser un lugar
donde se dispone en común de los bienes de producción, a saber:
teléfono, fax, lápices, bolígrafos y rotuladores, papel reciclado, y
sobre todo, los escasísimos PCs (que suelen ser viejos cacharros que
se les han quedado obsoletos a los browners)
Normalmente estas salas están ocupadas por personas inmersas en una
febril actividad, enmarronadas hasta las cejas, de tal forma que no es
extraño ver esparcidos por la sala paquetes de patatas fritas o cajas
de pizza formando altos montones. En algunas Brown Rooms se han
llegado a encontrar camastros o catres, pues es sabida la tendencia de
los moradores a hacer noche en ellas.
Otra característica de las Brown Rooms es que, al no tener un
momento libre en que poder abandonarla, los Brown Eaters que
las pueblan suelen ser los candidatos más probables a comerse el
siguiente marrón, para su propia desgracia; con lo que abandonar la
sala es cada vez más difícil, al entrar en un proceso eternamente
recursivo.

5. Expresiones alusivas al
marrón
5.1 To be at the Feet of the Brown (Estar al pie del marrón)
Se llama así al estado durante el que el browned se encuentra
en medio de un marrón y no es capaz de divisar su hipotético final.
5.2 Un Bonito marrón (A Beautiful brown)
No es lo mismo "Un bonito marrón" que "Un marrón bonito"
.Desgraciadamente, el último caso es muy poco frecuente, ya que todos
los marrones, por su propia definición, suelen se bastante feos.
5.3 Born to be brown
Esto no es una película sobre naturaleza y animales de África, sino
que es el calificativo que se le suele aplicar a todo Brown Eater ya
que su vida entera acaba siendo de este color.
5.4 Walking in the Mouth of the Brown (Meterse en la boca del marrón)
Esta es la situación en la que uno no tiene más remedio que
introducirse en el despacho de jefe, (para entregarle algún informe,
para preguntarle algo, etc.) cuando en éste se ciernen nubes de
marrón, lo que motiva que la densidad de probabilidad de la nube
marronera que pueda flotar en dicho despacho comience a concentrarse
sobre uno.
Evidentemente, la aparición en tales circunstancias de un sujeto
brownable condensa la nube haciendo que esta descargue. La
densidad de la lluvia está en proporción directa a lo espeso del
ambiente, pudiendo degenerar en Brown Raining o incluso en Brown
Shower.
El meterse en la boca del
marrón es una de las características de los
Brown
Finders, pero hay veces en las que no existe otro
remedio. No queda, en tales casos, más que armarse de
valor y tirar p’alante.
5.5 Le gusta más que a un browner una tiza
Esta expresión es muy común entre los browneds, ya que es de todos
conocida la afición de los browners a explicar las cosas en una
pizarra.
Con las últimas tecnologías, las pizarras de tiza han sido sustituidas
por las pizarras blancas para pintar con rotuladores de colores. Esto
fascina aún más a los auténticos browners, que ven así realizados
todos sus sueños.
Existen otros medios multimedia muy en boga hoy en día. Por suerte o
por desgracia, los browners no han superado aún la etapa del
rotulador. Deo Gratias.

Parte III: Cómo defenderse del marrón (guía de supervivencia del
browned)
6. Ayudas para la
defensa ante el marrón
6.1. Brown Calendar (Calendario del marrón)
Otra solución para librarse del marrón, es fijar la fecha de
finalización del mismo (tarea inhumana, que requiere gran habilidad).
Algunos privilegiados, lo han conseguido gracias a este calendario.
|
NEG |
VIE |
VIE |
VIE |
JUE |
LUN |
MAR |
|
8 |
7 |
6 |
5 |
4 |
3 |
2 |
|
16 |
15 |
14 |
12 |
11 |
10 |
9 |
|
23 |
22 |
21 |
20 |
19 |
18 |
17 |
|
32 |
30 |
28 |
28 |
26 |
25 |
24 |
|
39 |
38 |
37 |
36 |
35 |
34 |
33 |
Observaciones:
·
Como la mayoría de los trabajos deberían estar ayer, con este
calendario los trabajos pueden ser solicitados el día 7, y ser
entregados el día 3.
·
La mayoría de los trabajos son para el viernes, por lo que hay tres
viernes en cada semana.
·
Se añaden ocho días más a cada mes para evitar el pánico del
trabajo de fin de mes.
·
No hay día 1. De esta forma, evitamos la tardanza en la entrega en
el último minuto de los trabajos del mes pasado.
·
Se eliminan las resacas junto con los improductivos sábados y
domingos.
·
Se introduce un nuevo día - Día de negociación - siendo el resto de
los días de pánico ininterrumpido.
6.2. Postulados de Skakeitor
Como corolario al Teorema de Brownzano-Weierstrass explicado
anteriormente, se incluyen aquí los 10 postulados de Skakeitor,
desarrollados con la intención de suavizar la pendiente de la curva de
marrones.
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CONSIGNAS A LOS QUE NO TIENEN NADA QUE HACER |
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I |
Nunca lo confieses. |
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II |
Espera sin
impaciencia una orden de trabajo, no la provoques. |
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III |
No inquietes a los
que trabajan. |
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IV |
Adopta una postura
especial dando la impresión de actividad. |
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V |
Permanece relajado y
soporta sin fatiga aparente toda inactividad, por larga que sea. |
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VI |
Ama el trabajo bien
hecho y, por este motivo, déjalo para los compañeros más
cualificados. |
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VII |
Si te vienen ganas de
trabajar siéntate y espera a que se te pasen. |
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VIII |
No sufras complejo
alguno al recibir la primera mensualidad. |
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IX |
Hay muchos más
accidentes de trabajo que accidentes de reposo. |
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X |
El trabajo consume,
el reposo raramente. Economiza. |
Conclusión:
El trabajo es una cosa buena. No seas egoísta y deja algo para los
demás.

Reflexión final:
Sirva esta pequeña reflexión para sentar las bases empíricas de esta
marronología que comienza su fértil andadura. Callen arrogantes
indocumentados y exprésense los limpios de corazón en sus ansias de
sabiduría. El Enemigo queda desvelado. Sus coordenadas, precisas.
Aprestémonos cuales certeros artilleros, pues, para librar tan
desigual combate. El sacrificio, inevitable, obtendrá su fruto. Las
bajas, previsibles, desde sus marrones sepulturas, regarán con sus
sangres rojas las rojas alfombras de la victoria. El milenio nos
saludará en loor de multitud.
¡Ave, Caesar. Marronituri te salutant!


Curiosidades
Ejemplo de Brownigrama
Hemos recibido de un
colaborador este brownigrama, que al parecer refleja el tipo de estructura
marronera que se da en su empresa, una multinacional en la que lleva
once (¡11!) años tragando marrones.
Este gráfica puede servir de
ejemplo, para los que no lo tengan muy claro, de cómo se estructura el
trabajo en una multinacional. (para aplicarlo a una empresa nacional,
basta con traducir todo al castellano)
A ver si eres capaz de
reconocerte en este "organigrama del marrón"
El
Cartel del Marrón
La forma más efectiva de
mostrar tu rechazo a los marrones. Bájatelo. Imprímelo y ponlo en tu lugar
de trabajo.
Artículos sobre trabajo
El Mundo:
¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar?
Infojobs: ¡Quiero
vacaciones!
Baquía:
Ciberdecepcionados, ¿una nueva patología?
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