Heráclito, sin ir mas lejos, concibe la naturaleza como una
lucha permanente entre
opuestos, lo cual no puede
captarse a través de los
sentidos, ya que ellos
nos dan una visión de la realidad como algo
estable. Sin embargo, el
lógos, la razón, nos hace reconocer que debajo de esa apariencia estática, la naturaleza está en
perpetuo
cambio y movimiento.
La postura de
Parménides es radicalmente
distinta, sin embargo, al igual que Heráclito, considera que los
sentidos no nos proporcionan
episteme, sino mera
doxa.
Pero, al contrario que Heráclito, sostiene que son precisamente los
sentidos, Vía del error, los que nos suministran una visión
cambiante de la realidad,
lo cual se contradice, según Parménides, con el conocimiento al que nos conduce la Vía
de la
Verdad, la de la razón,
que nos muestra que el verdadero ser de la realidad es
permanente e inmóvil.
Como vemos, tanto Heráclito como Parménides
desconfían de
los sentidos y confían en la razón. Sin embargo se diferencian en
las conclusiones a los que les lleva el uso de la razón al intentar
desentrañar el carácter de la realidad, para el de
Éfeso la physis está en continúo
devenir, para el de
Elea es
inmóvil y siempre permanece
idéntica. |