EL CULTIVO DEL LISIANTHUS
PARA FLOR CORTADA
(Eustoma grandiflorum)
parte de www.jmelgares.com
Javier Melgares de Aguilar Cormenzana
Ingeniero Agrónomo Ingeniero Técnico Agrícola fjavier.melgaresdaguilarBORRAME@carm.es (Quitar BORRAME) España
1) INTRODUCCIÓN
La búsqueda de alternativas y complementos a los cultivos florales tradicionales tal como clavel, gladiolo etc. es cada vez mayor ,empujados, en parte, por la demanda creciente del mercado de nuevas especies .
El Lisianthus puede ser una de esas especies que completen la producción floral en determinadas fechas del año, ya que su adaptación a las condiciones climáticas de nuestras explotaciones es buena, y puede ser cultivada sin necesidad de estructuras demasiado costosas, aprovechando las ya existentes.
Su cultivo se puede realizar tanto para flor cortada como para planta de maceta. En esta publicación trataremos su aprovechamiento como flor cortada, aunque muchos de sus aspectos, sobre todo en cuanto a fisiología, plagas y enfermedades, son prácticamente idénticos.
En España su cultivo es reducido, estando extendido en la actualidad en Japón, Estados Unidos, Holanda, Italia y Francia principalmente. Es una especie que se prevé aumente su demanda, ya que es muy atractiva para el consumidor, con gran variedad de colores, y buena duración en florero. Además su cultivo no presenta grandes problemas técnicos.
Una de las primeras dificultades que encuentra el floricultor que desea realizar este cultivo, es la falta de bibliografía al respecto. La poca existente, fundamentalmente en idiomas extranjeros, trata aspectos más bien de tipo científico, de poca aplicación directa.
2) BOTÁNICA Y FISIOLOGÍA
El Lisianthus es una planta originaria de las praderas húmedas de la zona meridional de los Estados Unidos y norte de México. Pertenece a la familia de las Gencianáceas, su nombre científico es Eustoma grandiflorum (Raf.) (Sinónimos Lisianthus ruselliana y Eustoma rusellianum), es planta de ciclo anual o bisanual. Forma una roseta de hojas, sobre la que se desarrolla un tallo de 40 o 50 cm. de largo; en cuyo extremo aparecen las flores largamente pediceladas de 6 a 9 centímetros de diámetro y de colores entre el azul y el púrpura, en las variedades silvestres.
Su introducción en Europa y Japón se hizo en los años 30 de este siglo. A través de sucesivos programas de mejora, realizados en su mayoría por empresas japonesas, se han obtenido variedades híbridas F1 de flores blancas, rojas, albaricoque o con mezcla de colores, y unas longitudes de 60 a 90 centímetros, y con flores sencillas o dobles, estas últimas con dos o tres filas de pétalos . Su
reproducción se realiza normalmente por semilla, aunque también se puede hacer por esqueje o por cultivo in vitro de tejidos.
3) EXIGENCIAS CLIMÁTICAS.
Luz
La floración no se ve influida por el fotoperíodo, por lo que no es necesario técnicas de iluminación para obtenerla, pero sí podría mejorarse la calidad si se ilumina con luz de absorción en épocas de baja radiación, como puede ser en invierno, aunque esto último en nuestras condiciones no ha sido necesario, ya que incluso después de periodos de cerca de 60 días con gran presencia de nubes y falta de sol, no se han producido problemas en la floración.
Temperatura
La sensibilidad del Lisianthus a las altas temperatura es elevada en el periodo inmediato después de la germinación de la semilla, época en la que estas pueden inducir a la planta a la formación de una roseta de hojas que no desarrolle el tallo floral, o que esta floración se retrase mucho. Temperaturas de día entre 30 y 35ºC y nocturnas entre 20 y 25ºC , provocan la formación sistemática de estas rosetas . Esta sensibilidad es muy importante en el periodo que va desde la siembra a la formación del cuarto par de hojas, se considera que si la planta ha formado entre el quinto y sexto par de hojas, y no ha aparecido el tallo floral, es que ya se ha formado la roseta. Para evitarlo, habría que asegurar unas temperaturas de 23 grados por el día y 18 por la noche , hasta la formación del segundo o tercer par de hojas; a partir de ese momento, la sensibilidad de la planta a las altas temperaturas parece disminuir.
Parece que existen otros factores como temperaturas en la época de maduración de la semilla, irradiación, stress de la planta, sensibilidad varietal etc.. que podrían también influir en esta formación de rosetas. Este fenómeno es al que mayores esfuerzos e investigaciones se están dedicando, ya que es el que frena el desarrollo de este cultivo durante todo el año.
Por todo ello, recomendamos al floricultor que no pueda asegurar las condiciones anteriormente citadas para la germinación, que se provea de planta ya germinada y crecida, procedente de semilleros especializados, de donde ya viene formada con cuatro o cinco pares de hojas, y con el tallo floral inducido.
El cultivo debe realizarse siempre en invernadero, descartando su realización al aire libre, ya que de este modo se disminuye la influencia negativa de las inclemencias meteorológicas sobre las plantas.
En caso de cultivos invernales y después de nuestra experiencia, pienso que sería necesario mantener una temperatura del invernadero, no inferior a los 16-18ºC, ya que de ser menor, el desarrollo es muy lento, pudiendo llegar a 150 días desde la plantación a la recolección.
4.- VARIEDADES
Hoy en día son más de cien los cultivares de esta especie que aparecen en los catálogos comerciales.
En las condiciones climáticas de la Región de Murcia, se podrían establecer las siguientes épocas de plantación para las diferentes familias. Hay que señalar que en los ensayos realizados en esta zona, las plantaciones del mes de abril hasta agosto, suelen dar producciones de menor calidad, tallos más cortos etc.., en todas las variedades, creemos debido al exceso de temperatura en esa época. Para las condiciones meteorológicas de nuestra Región el mejor resultado parece darse con plantaciones entre enero y final de febrero, al principio la planta desarrolla poco, pero cuando las temperaturas suben las plantaciones aceleran su desarrollo, y se obtienen unas calidades de flor muy superiores a las obtenidas con plantaciones de marzo y abril; si se realiza la plantación en esta época, hay que tener la precaución de dotar a los invernaderos de un apoyo térmico antihelada.
Família |
Grupo | Epoca de plantación |
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Fuji (Sinónimos Heidi, Swiss), King, Misato, Yodel,Dream, Echo. |
1 |
Septiembre-Marzo |
| Flamenco (Sinónimo Kyoto), Sapporo, Queen of Rose. |
2 |
Marzo-Agosto |
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Charm |
3 |
Abril-Mayo |
Esta clasificación no es absoluta, ya que algunas variedades pueden comportarse de diferente manera, según época , climatología, condiciones de cultivo etc.., y puede hacer viable una variedad en épocas que, en principio, no están recomendadas. Como ya hemos comentado, los principales colores de las flores, son blanco, rosa, azul, lila, en azul, o en rosa etc. ; y a su vez , las flores, pueden ser sencillas o dobles. Esta variación de colores se da incluso dentro de una misma familia.
¡Atención! Las variedades mencionadas anteriormente eran las má utilizadas en 1997 año en el que se realizaron estos ensayos, hoy en día han aparecido nuevas familias, por lo que conviene consultar a los distribuidores sobre ellas.
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| Kyoto Deep Blue | Kyoto Picotée Pink |
5.- CICLO DE CULTIVO
El Lisianthus, una vez plantado, pasa por tres fases :
1) Dura entre veinte y treinta días, y en ella la planta desarrolla poco su parte aérea, al contrario que las raíces.
2) Comprende otros treinta días aproximadamente, en ella el tallo se alarga y la planta emite tallos secundarios en número de cuatro a ocho según variedades, estos tallos ya alcanzan una altura de entre 30 y 50 cm. ; al final de esta aparecen los botones florales.
3) En la fase final con duración de otros treinta días aproximadamente, los botones engrosan y se desarrollan, a la vez que sus pedúnculos se alargan hasta alcanzar su altura definitiva. Posteriormente los botones viran de color verde al propio de la variedad y finalmente abren.
En total el ciclo desde la plantación a la floración puede durar entre 90 y 120 días dependiendo de variedades y épocas de plantación.
Las fecha de plantación más extendida suele ser entre los meses de marzo y abril, con lo que se obtiene una producción en julio o agosto, y en caso de dejar rebrotar la planta, otra segunda cosecha entre agosto y octubre.
Hoy en día se está intentando obtener producciones en invierno, mediante plantaciones de septiembre u octubre para recolectar a partir de diciembre y hasta marzo. Este ciclo de cultivo exige calefacción, de modo que no se baje de 16ºC, y por tanto invernaderos mejor adaptados, incluso, como ya hemos dicho, se cita el aportarle luz suplementaria para compensar su posible escasez en esos meses, aunque en latitudes como la de Murcia este aporte no es necesario, ya que incluso en el invierno de 1996/97 que fue muy nublado, con poca intensidad luminosa, no se presentaron problemas de falta de calidad o pocos botones florales por tallo,
En plantaciones realizadas en la Región de Murcia a finales de abril con variedades de la familia Kyoto, el ciclo de cultivo tardó desde la plantación hasta la recolección de los primeros tallos, 75 días, y esta duró cuatro semanas, con el máximo en la segunda, en la que se recolectó entre el 40 y el 50% del total de la producción. Por lo que la totalidad del ciclo se completó en unos 100 ó 110 días. Este ciclo se alarga en plantaciones realizadas en otras épocas menos calurosas y con menos horas de sol. En concreto en plantaciones de septiembre y con calefacción de apoyo , de forma que no bajara de 10ºC, hemos tenido ciclos de hasta 200 días.
6.- PREPARACIÓN Y DESINFECCIÓN DEL TERRENO.
Como en casi todos los cultivos de flor, debe prestarse mucha atención a la preparación del suelo, el objetivo ha de ser obtener un terreno con buen drenaje, alto contenido en materia orgánica, libre de parásitos, malas hierbas y suficiente riqueza nutritiva.
El terreno debe ser desfondado en su totalidad a una profundidad de 60 a 80 cm., y realizar alguna labor posterior de vertedera.
En caso de suelos fuertes, con alto contenido de elementos finos (Arcilla y limo), es interesante la aportación de arena gruesa o grava fina a razón de 60 a 80 m3 por cada mil metros cuadrados de invernadero, hay que pensar que esta mejora física del terreno será aprovechada por todos los cultivos posteriores , y su duración es muy elevada.
Si el terreno donde vamos a realizar la plantación ha soportado durante muchos años cultivos intensivos, con lo que puede manifestar agotamiento, o contiene gran número de semillas de malas hierbas resistentes, podría ser necesaria una desinfección previa con alguna de las técnicas o desinfectantes químicos de suelo habituales (Solarización, Metam sodio, Metam potasio, DD, Enzone, Bromuro de metilo ), utilizando uno u otro según el problema que pretendamos solucionar.
Es recomendable la aportación de estiércol, preferentemente de equino o vacuno, bien descompuesto en cantidades entre 10 y 15 Kg. por metro cuadrado.
Una vez realizadas las labores preparatorias, se afinará el terreno con labores de cultivador y rotovator, hasta dejarlo homogéneo.
7.- LABORES CULTURALES
7.1.- PLANTACIÓN
La plantación debe hacerse inmediatamente después de la recepción de las plantas, aconsejándose hacerlo en banqueta elevada unos 20 cm. de un metro de ancho, disponiendo ocho filas de plantas transversalmente, y otras ocho plantas longitudinalmente, lo que nos da una densidad de 64 plantas por metro cuadrado útil,. En caso de realizarse el pinzado de las plantas, el marco de plantación, debería aumentarse hasta conseguir una densidad de 49 plantas por metro cuadrado útil. Esto puede equivaler a unas 40-45 plantas por metro cuadrado total de invernadero en el primer caso y a 33-35 en el caso de las pinzadas.
Como guía de plantación es recomendable utilizar una malla de un metro de ancho de ocho cuadros de 12,5 X 12,5 cm., o de siete cuadros de 15 X 15 cm., en el caso de pinzarse, disponiéndola en un principio a ras de suelo, y posteriormente según se desarrolle el cultivo se irá elevando y nos servirá de entutorado, evitando que, debido al peso de los botones florales, los tallos se doblen o quiebren.
Es aconsejable utilizar un sistema de riego localizado, preferentemente por goteo, disponiendo líneas con los goteros insertados cada 25 ó 35 cm. según el tipo de terreno, y colocando una línea cada dos filas de plantas, lo que nos da un total de cuatro líneas portagoteros por banqueta.
Inmediatamente después de la plantación es interesante realizar un riego abundante con microaspersores o pulverización fina con manguera teniendo la precaución de no dañar las plantas, a fin de que se asiente el terreno alrededor de las raíces. Durante los primeros diez días es conveniente realizar pulverizaciones frecuentes de agua, hasta que se consiga el enraizamiento en el terreno de las plantitas.
En los quince días posteriores a la plantación es recomendable realizar al menos dos tratamientos contra Rhizoctonia y Phytophtora, bien en pulverización o a través del agua de riego, con alguno de los productos que se citan en el apartado correspondiente.
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Detalle de una plantación |
7.2.- ESCARDAS
La aparición de malas hierbas suele ser muy rápida si no se ha hecho una desinfección enérgica, por lo que conviene eliminarlas lo más rápidamente posible con el fin de que no haga competencia al Lisianthus ; esta eliminación se hará manualmente. Puede ser necesario realizar esta labor una o dos veces hasta que el Lisianthus adquiera cierto tamaño, e impida la nascencia de nuevas malas hierbas.
Como herbicida selectivo de postemergencia sólo hemos comprobado Fluazifop (Fusilade) en el control de focos de gramíneas (Poa), con un buen resultado, pero este herbicida no controla en absoluto las malas hierbas de hoja ancha, que suelen ser las más habituales. Aunque existen citas de algunos otros herbicidas selectivos, estos o bien no se pueden encontrar en nuestro país o no están suficientemente ensayados.
7.3.- PINZADO
Es posible realizar un pinzado entre dos y cuatro nudos una vez que la planta ha alcanzado la suficiente altura ; de este modo rebrota por los nudos que quedan, y se obtiene un número mayor de tallos por planta, aunque la calidad de estos es menor, y hace necesario el incluir más tallos en los paquetes a comercializar.
Con esta técnica la producción de paquetes por metro es mayor, y ha de tenerse en cuenta el ahorro en material vegetal.
Al obtener más tallos por planta, la recolección y el confeccionado son más laboriosos, ya que para un mismo paquete, en caso de no pinzarse, puede ser suficiente cinco tallos, y en caso de plantas pinzadas, no es raro el tener que incluir ocho o más tallos. Por lo que los costes de mano de obra pueden aumentar algo.
Es cada floricultor el que debe valorar sus ventajas e inconvenientes y decidir si realiza o no esta operación, en ambos casos el desarrollo del cultivo es satisfactorio.
7.4.- FERTIRRIGACIÓN.
El Lisianthus es una planta sensible a la salinidad, que puede producir quemaduras de raíces y hojas, disminuyendo la calidad. Por lo que se tendrá precaución de no excedernos en el abonado.
La humedad en el terreno debe ser constante durante todo el cultivo, sin excesos, que pueden producir asfixia en las raíces, y favorecer los ataques de hongos del suelo.
Recomendamos el control del riego mediante la instalación de dos tensiómetros en las banquetas de cultivo, uno de seis pulgadas, y el otro de doce, procurando mantener la lectura entre quince y veinte centibares en el de seis pulgadas. Controlando con el de doce el correcto drenaje.
La fertilización se aportará con el agua de riego, se pueden utilizar abonos solubles tradicionales , tal como Nitrato Amónico, Nitrato Potásico y Fosfato Monoamónico
Durante los primeros veinte o veinticinco días, aportamos exclusivamente fosfato monoamónico, a razón de 400 gramos por metro cúbico de agua de riego, a partir de este periodo inicial, mantenemos un equilibrio NPK de 1-0,5-1, mediante mezcla de los tres abonos con un máximo de 800 gramos de la mezcla por metro cúbico de agua.
En caso de utilizar aguas alcalinas, es recomendable acidificarla, hasta obtener un pH a la salida de los goteros entre 5´5 y 6´5, esto se puede conseguir mediante la utilización de ácido nítrico o ácido fosfórico, ello nos evitara obturaciones en los emisores, así como favorece la asimilación de microelementos (Hierro, magnesio etc. ..). Habrá que tener en cuenta la aportación de elementos fertilizantes de estos ácidos, un 12,4% de nitrógeno en el ácido nítrico y un 72% de fósforo en el ácido fosfórico del 85%, y descontar las cantidades aportadas de los fertilizantes tradicionales.
8.- PLAGAS Y ENFERMEDADES
En este epígrafe, cuando se citen las materias activas recomendables para cada caso, se expresará entre paréntesis algunas de las marcas comerciales más frecuentes en España que la contienen.
En el cultivo realizado en la Región de Murcia, se han detectado la incidencia de las siguientes plagas y enfermedades:
Minador o submarino (Lyriomiza trifolii)
Los adultos son pequeñas moscas de unos 2 mm. con unas características manchas amarillas, realizan la puesta en las hojas, y las larvas se desarrollan dentro de ellas, comen el parenquima situado entre las dos caras de la hoja, forman unas galerías tortuosas muy características que aumentan de tamaño según la larva crece, una vez que la larva ha completado su desarrollo, sale de la hoja y se deja caer al suelo donde realiza la metamorfosis y se transforma en adulto, completando así el ciclo.
La disminución de la superficie foliar que originan las galerías de las larvas, hace que la fotosíntesis sea menor y por tanto se retrase y la producción sea de menor calidad, además de afectar el aspecto general de la planta, depreciándola.
Su control químico se puede realizar mediante pulverizaciones con alguna de las siguientes materias activas :
Abamectina (Vertimec), Ciromazina (Trigard), Fenarimol (Rubigan) fungicida con cierta acción sobre Lyriomiza.
Orugas de noctuidos (Heliothis sp, Plusia sp., etc. )
Son orugas de mariposas de vuelo nocturno que comen las hojas y botones florales, siendo frecuente su aparición por focos, que si no son controlados a tiempo, se extienden con rapidez al resto de la plantación.
Se pueden realizar tratamientos químicos con :
Metomilo (Tomilo, Lannate, Azor, Metopron etc.), Metil clorpirifos (Reldan), Deltametrin (Decis), Tiodicarb (Securex), etc...
En algunos casos su control puede ser difícil.
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Daños por orugas |
Trips (Frankliniella occidentalis)
Son pequeños insectos de entre 1 y 2 mm. de color marrón cuyas larvas y adultos realizan picaduras tanto en las hojas como en las flores, donde producen manchas y decoloraciones que en caso de fuertes ataques deprecian parcial o totalmente la planta.
Aunque sus daños directos son importantes, es casi más perjudicial su labor de vector del virus del bronceado del tomate que más adelante se cita, ya que transmite este virus desde plantas enfermas a plantas sanas mediante sus picaduras.
Para su control son recomendables una serie de labores culturales, tal como:
a) Eliminación de malas hierbas en el interior y alrededores de los invernaderos, ya que les sirven de refugio.
b) Utilización de mallas antitrips en los huecos de ventilación del invernadero con el fin de impedir la entrada desde el exterior de estos insectos.
c) Colocación de trampas cromáticas, fundamentalmente son cartones encolados de color azul que los atraen y al quedar pegados mueren.
Como tratamientos químicos se puede utilizar:
Formetanato (Dicarzol), Metil clorpirifos (Reldan), Acrinatrin (Rufast) con acción acaricida, Metiocarb (Mesurol) con acción sobre ácaros eriófidos, etc...
Virus del bronceado del tomate (Tomato Spotted Wild Virus. TSWV)
Como ya hemos dicho, este virus es transmitido fundamentalmente por el Trips Frankliniella occidentalis, provocan deformaciones de la parte apical de los brotes, que toman color amarronado y en algunos casos se llegan a ver mosaicos. En caso de no ser controlados los Trips, la virosis se puede extender fácilmente por la plantación. Las plantas afectadas no llegan a florecer, y si lo hacen, son de muy baja o nula calidad.
Por tanto, la lucha debe ser preventiva mediante el control de su vector con las medidas citadas en su apartado, así como la rápida eliminación y destrucción, preferiblemente con fuego, de las plantas afectadas, para que no sirvan de foco de infección al resto del cultivo.
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Daños por TSWV, las flores quedan incormecializables |
Oidio (Leveillula taurica)
Se manifiesta como manchas necróticas de color claro en las hojas, en cada una de ellas llegan a aparecer hasta cinco o seis de estas manchas , que pueden producir la desecación de la hoja, con la consiguiente depreciación. En la lucha química se puede utilizar:
Fenarimol (Rubigan), Bitertanol (Baycor), Ciproconazol (Atemi), Pirifenox (Dorado), etc.
En la bibliografía existente también se cita la incidencia de otras plagas y enfermedades como:
Gusanos del suelo
Son larvas de coleópteros se denominan vulgarmente como gusanos de alambre, doradillas, gallinetas, gusanos blancos, etc., pueden producir comeduras en las raíces y parte subterránea del tallo, y llegan a partirlo y matar la planta, afectan principalmente a las plantas más jóvenes.
Como medios de lucha química una vez establecida la plantación, se recomienda aplicaciones al suelo con alguno de los siguientes productos:
Clorpirifos (Dursban, Corvek, Cugat, Pison, Fostan ), Benfuracarb (Oncol), Carbofurano (Furadan, Furagrex, Benocarb, Carbosip, Overdyn etc.), Foxim (Volaton), Lindano (Exagamma, Gamoan, Afrolinde, Ertalin, Gammacol, etc.), Aldicarb (Temik).
Mal de Pie o mal de cuello
Se conoce por esta denominación a todas las enfermedades que atacan a la base del tallo, o cuello de la raíz, pueden llegar a destruir la planta. Los hongos causantes de esta enfermedad suelen ser de los géneros Phytophtora, Pythium, Fusarium, Rhizoctonia . Para una adecuada identificación y tratamiento, es recomendable realizar análisis en laboratorio.
La lucha química se puede realizar aplicando fungicidas mediante pulverización o también en agua de riego. En general son preferibles las aplicaciones preventivas, ya que el éxito de la lucha cuando la enfermedad está desarrollada, es menor.
El número de fungicidas aplicables es elevado, pero entre ellos podemos señalar los siguientes:
De amplio espectro:
Benomilo (Benlate, Fundazol, Zetamilo, Afromyl etc.), Carbendazima (Botrin, Kemdazin, Sipcazim, Bavistin, Dinosan, etc.), Tiram (Pomarsol, TMTD, Pescolan, Tiuram, Thylate, Fernide , etc.), Captan (Afrocap, Captan, Orthocide, Capteran, Belpron, Motecide, etc.)
Contra Phytophtora y Pythium.
Fosetil-Al (Alerte, Aliette), Metalaxil (Ridomil, Diversas mezclas), Ofurace (Vamin, Diversas mezclas), Oxadixil (Sandofan, Diversas mezclas)
Contra Rhizoctonia
Metil tolclofos (Rizolex), Quintoceno (Medeclorex, Terraclor), Pencicuron (Trotis)
Botrytis
Los ataques de este hongo son muy importantes en cultivos invernales, llegando a arruinar algunas plantaciones. Su prevención se logrará mediante un adecuado manejo del invernadero, de modo que se logre una buena ventilación. En caso de recurrir a la lucha química, se hará con alguno de los siguientes productos:
Iprodiona (Rovral), Carbendazima (Botrin, Kemdazin, Sipcazim, Bavistin, Dinosan, etc.), Benomilo (Benlate, Fundazol, Zetamilo, Afromyl etc.), Procimidona (Kenolex, Salithiex, Sumisclex), Vinclozolina (Ronilan)
Mildiu
He comprobado en ciertas ocasiones ataques del hongo Peronospora chlorae, productor del mildiu del Lisianthus. Los ataques pueden ser muy intensos, y debido a que los síntomas son muy parecidos a los de la botrytis, puede darse el caso de tratar para botrytis y ver como los tratamientos no son nada efectivo, y nuestra plantación se arruina. Para ello lo mejor es realizar una identificación en laboratorio. Si no pudieramos hacerlo, y tuvieramos la duda, lo más efectivo es mezclar un antibotrytis de los nombrados anteriormente con algún antimildiu de los citados a continuación.
Fosetil-Al (Alerte, Aliette, Rhodax, Mikal...), Metalaxil (Ridomil, Diversas mezclas), Ofurace (Vamin, Diversas mezclas), Oxadixil (Sandofan, Diversas mezclas), Benalaxil ( Galben, diversas mezclas), Cimoxamilo (Antracol, Tri-miltox , diversas mezclas .).
9.- RECOLECCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN
El corte de los tallos de Lisianthus se realiza cuando tres flores comienzan a abrir. Si se realiza antes, puede ser que no abran muchos de los capullos terminales, además de que su atractivo de cara al consumidor es menor. Si por el contrario, cortamos con demasiados botones florales abiertos, se pueden producir daños durante la manipulación y el transporte, y su duración en jarrón será menor.
La recolección se puede realizar de dos maneras:
1) Arrancar la planta entera y cortar las raíces.
2) Cortar los tallos escalonadamente según vayan floreciendo.
El primer sistema presenta la ventaja de su mayor rapidez, y el dejar el terreno inmediatamente desocupado para una nueva plantación de esta u otra especie.
En el segundo, todos los tallos se recolectan en su punto óptimo de apertura, requiere más mano de obra, pero al no arrancar la planta, esta rebrotará por los nudos dejados y nos dará una nueva producción a los tres o cuatro meses, aunque será de menor calidad que la primera. Este método es el más utilizado por la mayoría de los productores.
De un modo u otro, es conveniente que inmediatamente que se realice la recogida, se introduzcan los tallos en agua limpia, preferentemente con algún conservante.
La venta se suele hacer en pomos, el número de tallos por pomo suele estar alrededor de cinco. Como en otras especies ( G. paniculata, Limonium etc..) los pomos se hacen más bien por volumen, por lo que puede hacer necesario en ocasiones, incluir más de cinco tallos por pomo, sobre todo si la calidad es menor por haber realizado pinzado, ser producción de rebrotes de una primera cosecha, etc. .
Estos tallos se deben sujetar en su base, mediante gomas, cintas grapadas o cualquier otro método e introducirlas en bolsas de celofán, con el fin de que no sufran daños en las hojas o flores, durante la manipulación que sufrirán en el proceso de comercialización.
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Pomo de cinco tallos en bolsa de celofán |
No existe una norma de calidad específica para Lisianthus, por lo que en los mercados que se realiza el control de calidad, se aplica las normas genéricas de calidad de la Unión Europea para flor cortada, estas atienden más a la sanidad general de la planta, limpieza, etc., que a parámetros concretos como longitud o número de tallos. Esta norma establece tres categorías comerciales,
Aunque en la norma no se mencione, una mayor longitud de los tallos, y un mayor número de capullos por tallo, son mejor valorados en el proceso de comercialización.
En cuanto a precios hemos tomado de referencia los precios de los años 1.993, 1.994 y hasta la semana 41 de 1.995, del Mercado de Flor y Planta Ornamental de Cataluña, en Vilassar de Mar, a quien le agradecemos su colaboración.
Se observa como casi toda la producción se agolpa en el período que va de mediados de junio a primeros de octubre (semanas 25 a 41), siendo la presencia de esta especie en el resto de año poco significativa, ello coincide con el ciclo de cultivo más extendido que ya hemos comentado, de plantaciones en primavera y principio de verano. Se detectan dos picos , uno entre las semanas 27 a 30, y otro entre la 36 y 38, el primero correspondería a la producción normal de las plantaciones hechas en marzo y abril, y el segundo pico a la recolección de los rebrotes de las plantas dejadas tras esa primera recolección.
El precio por pomo oscila normalmente entre las 150 y 300 Ptas., con máximos de 400 Ptas., y mínimo ocasional de 90 Ptas. Y se observa como los precios más altos coinciden con las menores producciones y viceversa.
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10.- CONCLUSIONES
El Lisianthus, es un cultivo de interés, por su rentabilidad, adaptación a nuestras condiciones climáticas, adecuación de la tecnología e instalaciones existentes, principalmente para cultivos entre primavera y otoño, así como por la capacitación suficiente de nuestros floricultores. Para producciones de invierno precisa apoyo térmico, y por tanto instalaciones más sofisticados que rentabilicen el uso de la calefacción. A todo esto, se le suma las buenas cualidades comerciales, atractivo, duración, novedad etc. que hacen que sea muy apreciada por el consumidor.
Hay disponible, de manera gratuita, una edición impresa de esta publicación, aunque menos actualizada. Puede solicitarse en las dirección arriba indicada.
!! Agotada !!
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