La creación de una escenografía para una obra de teatro bajo una dirección profesional pero con actores amateurs hizo que Jordi Gratacós, SOCO, se interesara y se introdujera en el mundo del teatro. Este descubrimiento propició que renaciese como escenógrafo, director artístico y creador de espectáculos. Su afición por los diablos y demonios le han convertido en un gran conocedor de la pirotécnia y de sus posibilidades, material que suele utilizar en sus espectáculos.