La sonoridad de la comitiva de la muerte está formada por grandes tambores y otros muchos más instrumentos de percusión, como cáscaras, pezuñas, la campana del tiempo, cadenas, etc... Así como de una banda sonora que surge de un gran cuerno que representa la queja de las almas en pena.
Del “Llibre Vermell” del monasterio de Montserrat se extrajo la partitura, la mas antigua que existe dedicada a la danza macabra, el texto de la cual es una versión del “Contemtus Mundi” datada en el año 1267, es la canción “Ad mortem festinamus” que es cantada desde, aproximadamente, la mitad del recorrido hasta el final, donde es bailada por todos los componentes de la comitiva