19.11.04

Me lo explique 

Me envía Wonka (muchas gracias) esta interesante pista. El ABC de ayer 18 de noviembre publicaba que " Un 30 por ciento de la población de España, en riesgo de exclusión social". Otros medios recogían titulares parecidos: por ejemplo, El Periódico de Aragón y La Voz de Asturias.

La fuente de la información es un informe "Pobreza y exclusión social", publicado por la Fundación La Caixa y dirigido por el catedrático de Ciencia Política Joan Subirats, que hizo una presentación del trabajo el día anterior en Barcelona.

Wonka me dice: "me parece mucho". Y uno piensa: cualquier periodista medianillo debería haber pensado "me parece mucho". Y en consecuencia, en la presentación del libro, debería haber preguntado al autor: ¿cómo se ha calculado ese 30%?. No lo preguntó, evidentemente, o si lo preguntó no le respondieron bien, o no entendió la respuesta, porque Wonka ha encontrado que en el texto del libro (que está completo en Internet), tras contar que se ha construido un índice de riesgo de marginalidad, acumulando diferentes datos sobre diferentes factores de riesgo de cada sujeto estudiado, se puede leer lo siguiente:

En este caso, y dado que la variable de acumulación de factores de vulnerabilidad nos permite ordenar a los individuos de menos a más vulnerables, se ha optado por dividir la muestra en tres grupos: los muy poco vulnerables, situados en el 30% inferior de la distribución de esa variable, los de vulnerabilidad regular, situados en el 40% central de la distribución, y los de vulnerabilidad elevada, correspondientes al 30% superior de la distribución." (páginas 174-175 del libro).
Es decir, que el 30% es un grupo arbitrariamente definido. Son simplemente el 30% con "más riesgo". Podían haber sido el 20%, el 10% o el 40%, lo que el grupo de investigadores hubiera definido. Estudiar a ese grupo para ver cuáles son sus características, en comparación con los otros, puede ser interesante, sin duda. Pero en absoluto de ese corte arbitrario se pueden deducir los titulares de arriba.

Quizá alguien contó mal la información, pero desde luego los periodistas no han hecho, una vez más, su trabajo: preguntar "me lo explique".