9.2.05

El número (erróneo) por el número 

(Gracias a Salvatierra de Barros por la pista, otra vez)
Según La Vanguardia del lunes 7, "Cuatro mil personas deciden la audiencia de las televisiones". El titular (y la noticia) tienen su miga, porque ese "decidir" se refiere a que las personas que tienen en su casa instalado un aparato que controla lo que están viendo (un audímetro), y que por tanto, con sus comportamientos, crean la base de datos de la que se extraen los porcentajes de audiencia de las diferentes cadenas y programas, así como los perfiles (por sexo, edad, clase social, estudios...) de la audiencia de unos y otros.

Un problema adicional es que no se sabe de dónde ha salido la cifra de 4.000. Vean lo que dice el primer párrafo de la noticia:
Cada mañana miles de personas se desayunan con el control de audiencias que realiza Sofres. Son aquellas que trabajan en los medios audiovisuales y que quieren constatar los efectos de su trabajo y, acaso, su futuro laboral. Estos datos condicionarán su estado de humor en las próximas horas. En 3.305 hogares españoles (440 en Catalunya) una serie de familias han aceptado conectar un audímetro que controla la actividad de su televisor. En total, 9.019 personas anónimas configuran este universo que dirá cuál es el programa más visto y aquel otro al que las cosas no le van tan bien.
3.305 hogares, 9.019 personas (más o menos 3 por hogar, de media). En Cataluña son 440 hogares, lo que deben ser, con la misma media, unas 1.320 personas. ¿Dónde están las 4.000? No se sabe.

Más importante aún: el lector lego no sabe formarse un juicio sobre si 9.019 personas, o 1.320 para Cataluña, son pocas o muchas, sobre qué margen de error cabe esperar... Y el periodista seguramente tampoco, porque no lo aclara. Con lo cual las cifras son totalmente irrelevantes. El número por el número, sin contexto ni explicación, no informa de gran cosa.

Lo cierto es que una muestra de 9.000 personas es bastante grande. Si todas ellas estuvieran elegidas de manera separada, y al azar, el margen de error sería muy pequeño, de aproximadamente más/menos 1%. Esto no es exactamente así, porque las personas se han seleccionado de manera agrupada, por familias, lo que haría el error algo más grande, pero también se recogen buscando cuotas representativas por sectores sociales, lo que volvería a reducir el error. Para estimar el error exacto harían falta cálculos complicados, pero supongamos que el resultado neto de las dos desviaciones respecto a la muestra al azar es neutro. Estaríamos ante un margen de error bastante pequeño.

Pero ojo: ese margen sólo se aplica a la muestra nacional. El error para la muestra de Cataluña, en cambio, sería de aproximadamente más/menos 2,7%. Y para regiones de España con menos audímetros el error va creciendo. Por poner un ejemplo, en el País Vasco la muestra la deben componer unos 150 hogares, ó 450 personas, con un margen de error de más/menos 4,7%.

Todo esto hace pensar que las 9.000 personas que "deciden" las audiencias son suficientes para hacer estimaciones bastante precisas de carácter nacional, pero que cuando se analizan las audiencias por comunidades autónomas, o por otras subdivisiones de la población (por estudios, clase social...), hay que tener cuidado, porque los márgenes de error crecen cuanto más pequeños sean los subgrupos. Esta sí sería una información interesante que podría haber aportado el artículo, para que las cifras que da cobraran algún sentido para los lectores.

En su lugar, lo que recoge la noticia son las opiniones de varios usuarios de esos datos, que dicen que son fiables. Y también los resultados de encuestas de validación que se hacen con regularidad, que muestran que hay una coincidencia del 85% entre lo que ven las personas con audímetro, en un momento dado, y lo que están viendo en ese momento unas 10.000 que no tienen audímetro. Es un dato interesante, pero es también de carácter nacional, y no se aclara que ese grado de coincidencia disminuiría al referirla a grupos de población más pequeños.

En conjunto, una oportunidad desaprovechada para dar explicar algo mejor el significado y el grado de precisión de las cifras de audiencia.