25.4.06
El escándalo Ramonet
Recordarán que hace unos días les hablé del libro-entrevista de Ramonet a Fidel Castro, cuyo anticipo ofreció a doble página El País, y en el que aparecieron sospechosas coincidencias entre las supuestas respuestas de Castro y discursos y otros documentos antiguos, ya publicados.
Unos días después el Defensor del Lector de El País publicó un artículo refiriéndose al tema, explicando como el blog de Arcadi Espada era el que había levantado la liebre, pero no dando explicaciones muy satisfactorias. Juzguen ustedes mismos:
Me gusta mucho lo del "ímprobo" trabajo. Como dice una amiga mía, se deben de referir a que no se ha probado que se haya hecho.
Bien, pues aquí no ha quedado la cosa. En el blog de Arcadi Espada varios lectores han seguido escarbando en el libro (que ya está a la venta) y han ido encontrando más y más contenidos copiados, con ligerísimas adaptaciones, de discursos y otros textos viejos de Castro. Para poder seguir las novedades, hay una compilación de lo encontrado hasta ahora en este archivo en PDF, que se va actualizando. Ya van por las 42 páginas de textos casi idénticos.
Los fragmentos copiados afectan a un capítulo sobre el Che Guevara, reproducido en rebelión.org, a otro sobre las intervenciones en África, (pags. 280-293 del libro), y otras muchas páginas (103-108, 174-176, 208-210, 233, 325-326, 357-358, 486, 488-489, 503, 523-524, 526-531 (casi íntegras), 560-561).
Todas estas asombrosas coincidencias se producen en un libro en cuya introducción Ramonet afirma que habló con Castro unas 100 horas "de todos los temas imaginables, y sin
grabadora. Yo reconstruiría luego esos diálogos, de memoria, en mis cuadernos."
Parece un caso cerrado. El señor Ramonet (director de Le Monde Diplomatique) ha sido pillado queriendo engañar a los lectores. Es un escandalazo, tan gordo como todos esos de la prensa americana que tanto les gusta contar a los medios españoles.
Ahora viene el misterio: ¿Han visto u oído ustedes en los principales medios españoles una sola referencia a este escándalo que está siendo documentado a diario en el blog de Espada? Yo no he encontrado ninguna. Ni siquiera en los medios ideológicamente opuestos a El País, a Ramonet, o a Castro. Nada.
Según Google News, sólo el Nuevo Herald, de Miami, publicó una noticia sobre las dudas que despertaba la entrevista a los pocos días de difundirse. Más recientemente el asunto ha aparecido mencionado en dos artículos de opinión del Nuevo Herald (firmado por Carlos Alberto Montaner, opositor a Castro) y de la Crónica de México (por Bertrand de la Grange, famoso entre otras cosas por un libro crítico con el comandante Marcos). Y eso es todo. Aquí nadie ha escrito nada (no digo yo que en tertulias radiofónicas no se haya mencionado, claro. Agradezco referencias, si las conocen).
¿Entienden ustedes este silencio de nuestros medios? Yo no me lo explico, pero me gustaría saber sus opiniones.
Me van a perdonar que termine con una maldad. Lo más divertido de todo esto es que sea Internet donde hayan cazado las trampitas de Ramonet. Lo digo porque el 25 de julio de 1996 él firmo un artículo profético en El País, titulado "Internet, ¿un bien o una maldición?" donde decía lo siguiente:
Unos días después el Defensor del Lector de El País publicó un artículo refiriéndose al tema, explicando como el blog de Arcadi Espada era el que había levantado la liebre, pero no dando explicaciones muy satisfactorias. Juzguen ustedes mismos:
Al preguntarle sobre las coincidencias, un representante de la editorial cuenta el largo proceso de producción de la obra, que ha durado más de dos años desde que el autor acabó en 2003 el primer borrador. "Fidel Castro es una persona muy puntillosa y ha introducido muchas precisiones al texto original", explica. Ante algunas conclusiones que se han sacado precipitadamente, pide que se respete el ímprobo trabajo desarrollado tanto por el autor como por el equipo editorial.No había más explicaciones, ni siquiera una petición de excusas a los lectores por haber sido engañados. Al parecer, el Defensor del Lector piensa que no hay nada reprochable en publicar como entrevista, original y novedosa (recuerden: dos páginas del periódico dominical), lo que es al menos en parte material reciclado.
En el primer capítulo de la obra, titulado Cien horas con Fidel, Ignacio Ramonet cuenta que, tras proponer a Fidel Castro la idea del libro en febrero de 2002, fue en enero del año siguiente cuando comenzaron las largas sesiones que originaron el grueso de la obra. El autor agrega: "Aquellas largas sesiones de trabajo de 2003 dieron por resultado un primer borrador de este libro. Sin embargo, los meses fueron pasando y el texto no quedaba listo para la imprenta. Mientras tanto, la vida y los acontecimientos siguieron su curso. En septiembre de 2004 tuve la oportunidad de regresar a La Habana y de tener otro encuentro con Fidel Castro, que aprovechamos para actualizar y completar algunos temas de nuestras primeras conversaciones. Volví de nuevo a conversar horas con él en 2005, siempre con el deseo común de actualizar y finalizar el libro".
Me gusta mucho lo del "ímprobo" trabajo. Como dice una amiga mía, se deben de referir a que no se ha probado que se haya hecho.
Bien, pues aquí no ha quedado la cosa. En el blog de Arcadi Espada varios lectores han seguido escarbando en el libro (que ya está a la venta) y han ido encontrando más y más contenidos copiados, con ligerísimas adaptaciones, de discursos y otros textos viejos de Castro. Para poder seguir las novedades, hay una compilación de lo encontrado hasta ahora en este archivo en PDF, que se va actualizando. Ya van por las 42 páginas de textos casi idénticos.
Los fragmentos copiados afectan a un capítulo sobre el Che Guevara, reproducido en rebelión.org, a otro sobre las intervenciones en África, (pags. 280-293 del libro), y otras muchas páginas (103-108, 174-176, 208-210, 233, 325-326, 357-358, 486, 488-489, 503, 523-524, 526-531 (casi íntegras), 560-561).
Todas estas asombrosas coincidencias se producen en un libro en cuya introducción Ramonet afirma que habló con Castro unas 100 horas "de todos los temas imaginables, y sin
grabadora. Yo reconstruiría luego esos diálogos, de memoria, en mis cuadernos."
Parece un caso cerrado. El señor Ramonet (director de Le Monde Diplomatique) ha sido pillado queriendo engañar a los lectores. Es un escandalazo, tan gordo como todos esos de la prensa americana que tanto les gusta contar a los medios españoles.
Ahora viene el misterio: ¿Han visto u oído ustedes en los principales medios españoles una sola referencia a este escándalo que está siendo documentado a diario en el blog de Espada? Yo no he encontrado ninguna. Ni siquiera en los medios ideológicamente opuestos a El País, a Ramonet, o a Castro. Nada.
Según Google News, sólo el Nuevo Herald, de Miami, publicó una noticia sobre las dudas que despertaba la entrevista a los pocos días de difundirse. Más recientemente el asunto ha aparecido mencionado en dos artículos de opinión del Nuevo Herald (firmado por Carlos Alberto Montaner, opositor a Castro) y de la Crónica de México (por Bertrand de la Grange, famoso entre otras cosas por un libro crítico con el comandante Marcos). Y eso es todo. Aquí nadie ha escrito nada (no digo yo que en tertulias radiofónicas no se haya mencionado, claro. Agradezco referencias, si las conocen).
¿Entienden ustedes este silencio de nuestros medios? Yo no me lo explico, pero me gustaría saber sus opiniones.
Me van a perdonar que termine con una maldad. Lo más divertido de todo esto es que sea Internet donde hayan cazado las trampitas de Ramonet. Lo digo porque el 25 de julio de 1996 él firmo un artículo profético en El País, titulado "Internet, ¿un bien o una maldición?" donde decía lo siguiente:
Indestructible, descentralizado, propiedad de todos, Internet ha hecho renacer el sueño de una comunidad humana armoniosa, planetaria -la de los intenautas- en la que cada uno se apoya en los demás para perfeccionar sus conocimientos y agudizar su inteligencia.En eso estamos, aunque Ramonet pensaba que ese sueño era ya de imposible realización (¡en 1996!). Vean como terminaba su artículo:
Indiscutiblemente, con Internet entramos en una nueva era de la comunicación. De nuevo, hay muchos que piensan, no sin ingenuidad, que cuanta más comunicación haya, más armonía social habrá. Se equivocan. La comunicación, en sí, no es progreso social. Y mucho menos cuando la controlan, como es el caso ya de Internet, las grandes firmas comerciales y cuando, por otra parte, contribuye a acrecentar las diferencias y desigualdades entre ciudadanos de un mismo país, y habitantes de un mismo planeta. Internet era una esperanza; nos la han robado.Un juicio apresurado, ¿no les parece?
