23.12.04

Malditas prisas... y maldita falta de sentido común 

(Gracias a Wonka por la pista)
Las erratas no son, en principio, material para Malaprensa. Pero las erratas en titulares, repetidas en subtítulos, y diciendo auténticos disparates muestran un descuido y falta de profesionalidad extraordinarios por parte del redactor del titular, y de sus supervisores.

Así que creo que podemos deleitarnos y carcajearnos a gusto con este titular de La Razón del 22 de diciembre: Sobrevive el bebé más pequeño del mundo, que pesó 37 gramos al nacer. Sólo hay que leer el primer párrafo de la noticia para enterarse de que en realidad pesó 243,8 gramos, 37 menos que el anterior récord registrado.

Pregunta habitual: ¿nadie revisa lo que publican los periódicos?